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jueves, 9 de julio de 2026

CARLOS PIANTINI: FOTOS Y MEMORIAS (3) En el centenario de su natalicio

Bajo la dirección de Julián Carrillo y acompañado por la Sinfónica H. Steele (*)

Carlos Piantini y Julián Carrillo, concierto transmitido por 
la emisora X. E. W, con la Sinfónica H Steele y Cía.


Fue a finales de mi primer año en México, que me presenté como solista en la emisora de radio X. E. W, con la Sinfónica H. Steele y Cía., bajo la dirección del Maestro Julián Carrillo -conocido en el mundo de la música por su descubrimiento del sonido 13-. Szeriyng, mi profesor, tocaba en el programa radial con el patrocinio de la Coca Cola, y cuando él salía de gira y tenía otros trabajos fuera de México, el ecuatoriano Enrique Espín Yépez, otro de sus discípulos, y yo le sustituíamos. Hacíamos los solos, ocupábamos el espacio de él en un programa que tenía media hora de duración una vez a la semana. Eran momentos musicales de violín y piano que se producían durante el programa, pero tuve tanto éxito que el miércoles 13 de diciembre de 1944, a las 9:20 P. M., por la X. E. W, toqué el primer movimiento del Concierto para violín y orquesta, de Mendelssohn, y aquello tuvo una tremenda acogida, la crítica me puso por el cielo, fue aquel uno de mis primeros pasos en firme en el largo y difícil camino que hasta hoy recorrí haciendo música. La primera obra del programa fue el Intermezzo de la ópera Payasos, de Leoncavallo; seguidamente Mendelssohn; y para finalizar Cabalgata de las Valquirias, de Wagner.

(Brillante concierto de violín. Revista Todo. Ciudad México. 28 dic. 1944) “[...] vino a perfeccionar sus estudios a nuestro país, ahora que por el conflicto europeo nuestro país es confluencia de artistas y maestros.

Nos referimos al notable y joven violinista dominicano Carlos Piantini. La Sinfónica H. Steele, que por estar integrada por lo más granado de los profesores mexicanos y por estar dirigida por uno de los más grandes músicos contemporáneos, por el único mexicano que puede enfrentar su nombre con gloria a los grandes nombres de la historia de la música sin ocupar lugar inferior, en fin por el maestro Julián Carrillo, no necesita de artistas que consagren sus méritos, ella está en condiciones de consagrar.

Haciendo honor a la trayectoria de estrechar los lazos de amistad entre los pueblos del Continente Americano brindó la oportunidad al joven violinista Carlos Piantini de que tocara acompañado por ella.

Carlos Piantini es la más brillante promesa que hemos escuchado en los últimos años. En general, es ya un violinista formado, sólo le falta el pulimento que únicamente lo dan los años y el refinamiento de la sensibilidad que le dará una intensa vida artística. Tocó acompañado de la Sinfónica H. Steele, de manera magistral, el primer tiempo del concierto para violín y orquesta de Félix Mendelssohn. Supo equilibrar las frases de la parte solista con las de la orquesta y al llegar la cadenza dio una ejecución limpia y de gran emotividad. Tiene una virtud rara en la mayoría de los violinistas, como es la de tener el poder de comunicar una emoción en un instrumento tan difícil como es el violín. Este y otros datos nos dan la esperanza de que el joven artista que tocó con la Sinfónica Steele llegue a señeros lugares en la música”.

(Revista Mañana. Ciudad México. 30 dic. 1944) “La Sinfónica H. Steele es un ejemplo de lo que realmente constituye una verdadera labor musical. ¿Por qué? Por las siguientes razones. Desafiando todo pesimismo sobre el provenir de la música sinfónica por la radio, se fundó la Sinfónica H. Steele, naturalmente su vida dependía de escoger valores reales que hicieran perdurable su vida, para lo cual se seleccionó lo mejor entre los profesores mexicanos y se puso al frente de ellos un director que siendo mexicano pudiera enfrentarse con los colosos. A primera vista parecía que en México no había directores, pero encerrado en su cuarto de estudio, estaba el más grande de los músicos contemporáneos, un músico que cuando las más famosas batutas de hoy sólo las conozcan unos cuantos eruditos, será de tanto relieve para la historia de la música como lo son Bach y Beethoven. Al frente de la Sinfónica H. Steele se colocó un indiscutible director y maestro. Julián Carrillo hasta la fecha lleva tocados con la Sinfónica H. Steele más de sesenta conciertos sin interrupción. La única laguna que existe en el programa es lo breve del tiempo que tiene a su disposición; desde que se fundó se ha luchado incesantemente por ampliarlo, sin embargo, habrá que esperar, una falta de visión de las necesidades reales de la radio imposibilita por el momento toda gestión. El orgullo de la mejor radiodifusora del mundo es la Orquesta Sinfónica que dirige Toscanini, y hay que conceder que la N. B. C. sabe lo que es radio; a excepción de este conjunto orquestal, la Sinfónica H. Steele es el único grupo que dedica su vida musical exclusivamente a la radio. Estando formada por tales elementos la Sinfónica Steele no necesita de solistas que la consagren sino todo lo contrario. En el concierto pasado dio oportunidad a un joven y brillante violinista de iniciar su vida artística como solista. [...]

Bajo la dirección de Julián Carrillo y acompañado por la Sinfónica H. Steele tocó Carlos Piantini el concierto para violín y orquesta Opus 64 de Félix Mendelssohn. Es esta obra de difíciles problemas técnicos e interpretativos. Sólo en los tres o cuatro primeros compases notamos en Piantini un poco de nerviosidad, después se creció cuadrándose como veterano con la orquesta y ejecutando con limpieza y en forma emotiva la bella y nada fácil cadencia.

El público asistente al Teatro Azul y Plata de X. E. W., premió la notable actuación de Piantini con un largo y caluroso aplauso”.

(Cinema Reporter. Ciudad México. 30 dic. 1944) “La semana pasada escuchamos por la X. E. W. el concierto semanal de la Sinfónica H. Steele que dirige el maestro Julián Carrillo. En este concierto se presentó el joven y talentoso violinista dominicano Carlos Piantini.

La Sinfónica H. Steele no sólo es la institución musical más seria actualmente, sino que contribuye a ser un lazo de amistad con los países amigos. [...] Piantini se presentó en los Conciertos de la Sinfónica H. Steele tocando el primer tiempo del concierto para violín y orquesta Opus 64, de Félix Mendelssohn.

La mayor parte de los solistas del violín piensan que con una técnica depurada ya llegaron a la cumbre, la técnica sólo es lo elemental necesario, un violinista virtuoso, lo es, por la capacidad que tiene de hacer cantar su violín, de trasmitir una fuerte emoción a su auditorio y no asombrarlo con prodigios de técnica. El estudio constante da la técnica; la capacidad de interpretación es cosa propia del verdadero artista. No diremos que Piantini se colocó de pronto a la altura de Kreisler, pero sí notamos con agrado que pertenece a esta clase de artistas. Kreisler es el artista que más hondo llega a los auditorios. Piantini con las facultades que posee y el ánimo siempre encaminado a superarse podrá hacer una carrera notable como violinista. En el concierto que le escuchamos se cuadró con la orquesta como un veterano y la cadencia la tocó con limpia afinación y en conjunto demostró que sabe expresar con el violín lo que siente, los años le darán más justeza en la sensibilidad. Piantini, joven y alegre, en su actuación con la Sinfónica Steele dio un bello concierto, ojalá alcance la gloria de los grandes violinistas.

(*) Tomado de Los Sonidos y el Tiempo, las Memorias Inconclusas de Carlos Piantini.

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martes, 7 de julio de 2026

EL TEMPLETE. LA HABANA, CUBA

Piedras Coloniales

Por Mtr. Isabel María Serrano Fuentes (1963-2023) (*)

La obra consiste en un pequeño templo de ascendencia grecorromana, ubicado con el fondo hacia el mar y con el frente a la Plaza de Armas.

En su interior, están desplegadas en sus paredes tres obras monumentales, realizadas por el pintor francés Jean Baptiste Vermay.

El Templete, La Habana, Cuba.
@Fuente externa

En la calle Baratillo, entre O'Reilly y Enna, en La Habana Vieja, está El Templete, una edificación que fue construida en sólo cuatro meses, y su autor fue Antonio María de La Torre. Inaugurado el 19 de marzo de 1828, fue concebida inicialmente para homenajear a la reina Josefa Amalia de Sajonia; sin embargo, con el tiempo fue adquiriendo la única función de guardar las cenizas del pintor Vermay, quien se estableció en La Habana desde 1816 y fundara la Academia de San Alejandro 

El caso del Templete es singular entre las construcciones conmemorativas, ya que fue concebida arquitectónicamente como simple edificación. También sirve El Templete para señalar el sitio en el cual, según la tradición, se celebraron la primera misa y el primer cabildo de la naciente villa en 1519.

En su interior, están desplegadas en sus paredes tres obras monumentales, realizadas por el pintor francés Jean Baptiste Vermay. Allí, se representan la primera misa, el cabildo y la propia inauguración del Templete.

Constitución del primer cabildo.
Oleo sobre tela, Juan Bautista Vermey
@Fuente externa

El inmueble se reparó en varias ocasiones, pero encontró su imagen definitiva con la restauración hecha por los arquitectos Govantes y Cabarrocas en el año 1927. Fueron ellos, quienes al quitarle a las paredes las diversas capas de repello y pinturas que las cubrían, pretendieron otorgarle un aire de mayor dignidad y antigüedad.

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La obra consiste en un pequeño templo de ascendencia grecorromana, ubicado con el fondo hacia el mar y con el frente a la Plaza de Armas. El Templete, se encuentra elevado sobre una grada perimetral de tres peldaños de piedra de Jaimanitas. Su fachada es de carácter monumental, compuesta por un pórtico de columnas dóricas que sostiene un friso decorado y un potente frontón en cuyo centro se ubica un letrero conmemorativo de la inauguración. Su techo es plano, con una amplia cornisa.

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El conjunto, presenta otros elementos valiosos como son el piso de mármol en su interior; la cerca de lanzas de hierro terminadas en puntas de bronce, con piedras rematadas y con copas con piñas que introducen un toque tropical en la concepción neoclásica del inmueble; la columna, de presencia barroca, que sostiene una imagen de la Virgen del Pilar; y la ceiba, árbol bajo el cual la tradición sitúa la celebración de los hechos allí conmemorados. La ceiba original, muerta a mediados del siglo XVIII, fue varias veces reemplazada hasta la actual, sembrada en 1960.

Isabel Serrano (1963-2023)

(*) Isabel María Serrano Fuentes (1963-2023) egresó de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de Oriente, Cuba como Licenciada en Historia del Arte, graduada con Diploma de Oro. Obtuvo Maestría en Ciencias de la Educación, Universidad de Camagüey, Cuba. Diplomado en Arte Virreinal de la Nueva España, Universidad Anáhuac, Veracruz, México. Diplomado en Estudios Superiores en Ciencias Pedagógicas con Mención en Enseñanza de las Ciencias UNAPEC-Universidad de Camagüey.

Realizó trabajos de Asesoría, Capacitación, Catalogación, Curaduría y Museografía en México (Plan Maestro de la Catedral de Veracruz), Ecuador (Museo Nahim Isaías), República Dominicana (Museo Sacro y Museo del Carnaval, (ciudad de La Vega). Curaduría para exposiciones individuales de artistas contemporáneos.

Es autora de artículos y ensayos publicados en periódicos y revistas especializadas (El Siglo, Diario de Xalapa, Artes en Santo Domingo, Cariforum, Mirada al Arte). Autora de nueve volúmenes de Artes Visuales para la Educación Artística de México, apegados a los planes y programas de la SEP. Impartió cursos de actualización a Maestros de Educación Artística en diferentes Estados de México.

Isabel Serrano falleció el 7 de febrero de 2023 en Jiguaní, Cuba.