sábado, 7 de marzo de 2026

EL COSTUMBRISMO EN EL CARIBE

 Por M. C. † Isabel María Serrano Fuentes (1963-2023) (*)

Desde el siglo XVIII, el costumbrismo adquirió en el área del Caribe características especiales, dadas por el propio proceso histórico y la transculturación vivida en el «nuevo mundo». No es extraño que en las islas del Caribe, que tienen similar idiosincrasia, se asumiera con gran fuerza el costumbrismo.

 Escena galante. Víctor Patricio de Landaluze,
S. XIX, oleo sobre lienzo, 36 x 28 cm
(Museo Nacional de Bellas Artes , La Habana)

El costumbrismo floreció como género literario, y aunque no podemos enmarcarlo dentro de límites temporales definidos, es conocido que apareció al final de la Edad Media, aproximadamente en el año 1343, con el Arcipreste de Hita y su Libro del buen amor, en el que se reflejan determinadas costumbres, y una actitud crítica, mostrada a través de la sátira.

La historia de este género fue tomando fuerza, y al entrar en los siglos XVI y XVII, nos encontramos con la picaresca de Cervantes y Quevedo, en el mismo siglo XVII España conoció a otros dos grandes dentro de esta misma tendencia: Zabaleta y Liñán, que al igual que los anteriores, dejaron su huella imborrable en este género.

La tendencia costumbrista se extendió rápidamente y hacia 1711 aparece en Inglaterra El Espectador, revista de carácter costumbrista publicada por Joseph Addison y Richard Steele, la cual influyó posteriormente en don José de Clavijo y Fajardo, escritor español que publicó en 1762, El Pensador, una especie de colección de ensayos sobre costumbres, que es considerada como uno de los tantos antecedentes inmediatos del costumbrismo en América.

Con el paso del tiempo floreció en el perfil costumbrista, además de la exaltación romántica de los valores populares y nacionales, la representación de inquietudes moralizantes; entonces, los escritores y artistas husmearon en la vida cotidiana, y representaron al galán, la dama, el fullero, el pretendiente, los arquetipos populares, y los más diversos estamentos de la sociedad, reflejados en diferentes escenarios.

Desde el siglo XVIII, el costumbrismo adquirió en el área del Caribe características especiales, dadas por el propio proceso histórico y la transculturación vivida en el «nuevo mundo». No es extraño que en las islas del Caribe, que tienen similar idiosincrasia, se asumiera con gran fuerza el costumbrismo. Prevalecieron la representación de los arquetipos populares, el chiste y la critica social como un vehículo de denuncia o de exaltación de los valores nacionales, estas eran temáticas que se trataron con un mismo objetivo: el autorreconocimiento de las costumbres urbanas y rurales de cada nación.

Desde tiempos de la colonia ya se apreciaban en estas islas los primeros vestigios en el tratamiento de sus costumbres, manejadas de acuerdo a su propio medio. En Cuba, por ejemplo, en el año 1793 se fundó el Papel Periódico de La Habana, una publicación que se convirtió en un vehículo importante de expresión de la cultura criolla, y se considera el punto de partida del costumbrismo en la narrativa cubana. El Papel Periódico constituyó el vínculo para exponer al conocimiento público las inquietudes de los primeros costumbristas cubanos que mezclaron críticas y humor en la caracterización de los tipos, hábitos y costumbres de la vida colonial de la isla. Los periódicos continuaron publicando artículos de costumbres y después del Papel Periódico aparecieron El aviso, el Diario de La Habana y El Regañón, en cuyas páginas la crónica de las costumbres urbanas o rurales fueron temas obligados.

Cecilia Valdés. Escultura en bronce
de Erig Rebull.

Colaboraciones de mayor trascendencia aparecieron en La Cartera Cubana y en El Artista, dos publicaciones, gracias a las cuales se ha podido conocer gran parte de la producción de los articulistas de la época. El tratamiento del costumbrismo en las letras cubanas fue casi una constante, no son pocos los autores que han tocado esta temática recreando de forma espléndida los tipos y costumbres. La narrativa cubana experimentó un gran impulso en el siglo XIX, y el costumbrismo alcanzó un auge mayor, cuando se hizo la edición definitiva, en 1879 de la novela Cecilia Valdés, una obra extraordinaria escrita por Cirilo Villaverde.

Otro aspecto importante en la cultura cubana es el costumbrismo en el teatro. Las representaciones comenzaron prematuramente, luego de concluido el proceso de conquista y colonización. Desde sus inicios fue una manifestación artística que tuvo gran acogida en aquel público. En el siglo XIX apareció en La Habana una figura prominente: Francisco Covarrubias, considerado como padre del teatro nacional cubano, hombre sagaz, que se encargó de llevar a la escena por vez primera los tipos y costumbres del pueblo, y aunque se ha podido conservar muy poca documentación de aquellas representaciones teatrales se mencionan títulos como: Las Tertulias de La Habana (1814), Los Velorios de La Habana (1818), y La Valla de Gallos (1820), entre otros. De la evolución de esas comedias salieron, con el paso del tiempo, los mejores sainetes del teatro vernáculo cubano. Según avanzó el siglo XIX el costumbrismo en el teatro de Cuba, se enriqueció a través de todos los géneros y aunque muchos temas se repitieron, se perfilaron los estilos y se incrementaron las representaciones teatrales como en pocos países de Latinoamérica.

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En la pintura cubana de finales del siglo XVIII y comienzos del  XIX, aumentaron los pintores populares que se encargaban de embellecer las casas por dentro y por fuera; aunque por otra parte, se desarrollaban la pintura académica de imitación neoclásica, y la litografía, ésta última tomó auge después de 1827, año en que Don Luis Caire funda la Imprenta Litográfica de La Habana, que rápidamente se vinculó a las publicaciones que circulaban en la isla y por supuesto a la floreciente industria tabacalera cubana.

El grabado ganó entonces un espacio importante en el acontecer de la isla, con esta técnica creció la producción de viñetas para las cajetillas de cigarros, que a diferencia de las más exquisitas legalizaciones de las cajas de tabaco, recogían para su mercado popular, los tipos y costumbres cubanos recreados, en bellísimas estampas que se conservan hasta nuestros días. Por otra parte, las publicaciones se enriquecieron con las caricaturas que, contribuyeron a que la industria litográfica cubana alcanzara gran esplendor en la etapa colonial.

Guajiro y Su Gallo montan a Caballo
Víctor Patricio de Landaluze
ca 1880

La figura de Victor Patricio de Landaluce (un inmigrante español de origen vasco que llegó a Cuba en el año 1863), se considera clave a la hora de hablar del costumbrismo en la pintura cubana, sus habilidades como pintor y caricaturista registraron un aporte en el tratamiento de escenas y tipos populares del pueblo cubano. Landaluce creó uno de los personajes más famosos de la caricatura cubana,  un guajiro de guayabera y jipi, aficionado a las peleas de gallos. Otro de sus personajes recurrentes fue el negro esclavo que se convierte en un elegante calesero, por lo general este personaje era muy simpático y se dedicaba a celebrar las evidentes gracias de alguna mulata coqueta que andaba por las calles de La Habana. Los gallos, los campos de caña, y las fiestas de Reyes, fueron entre otros, los temas que Landaluce recreó con gran destreza en sus inolvidables pinturas. Varias de las obras costumbristas que nos legó Landaluce se encuentran hoy en el Museo Nacional de Bellas Artes de la capital cubana. 

En el año 1927, ya instaurada la época republicana, nació la vanguardia plástica cubana,  los artistas que se destacaron en ella centraron su atención en las nuevas tendencias pictóricas que en Europa ya tenían gran vuelo. Aunque la pintura cubana no dejó de abordar la temática costumbrista, durante el esplendor de la vanguardia, otros temas e intereses eran los que llenaban las expectativas de aquellos jóvenes inquietos que, buscaban ante todo nuevas formas de expresión artística en otros tópicos. Con independencia de esos nuevos intereses, el costumbrismo se siguió trabajando durante años, y actualmente aparecen muchos buenos artistas cubanos que hacen del costumbrismo el tema central de su obra. 

Paisaje con mujer y niño. Darío Suro.
Oleo sobre lienzo. 1930
De la época colonial en la República Dominicana, poco nos ha llegado que demuestre una tradición fuerte en las artes de tendencia costumbrista. Sin embargo, en la cultura dominicana del siglo XX, son varios los maestros de la pintura, y de otras manifestaciones artísticas que trataron el costumbrismo con gran fuerza y carácter. No era difícil que en esta isla el costumbrismo tuviera gran acogida, pues este es un país donde su gente es muy apegada a las costumbres ancestrales y a sus más variadas y ricas tradiciones. Dentro de las artes plásticas dominicanas hay varias figuras que pudiéramos destacar en la herencia costumbrista, Darío Suro, por ejemplo es uno de ellos; pero queremos dedicar un espacio a Jorge Octavio Morel Tavarez (Yoryi) porque fue quien inició la trascendencia del costumbrismo en la pintura dominicana.

Yoryi Morel realizó su primera exposición individual en Santo Domingo, en el año 1932 y a partir de entonces se consideró como un pintor costumbrista por excelencia, sus celebrados óleos presentan un vigoroso enfoque de la región del Cibao con su riqueza de tradiciones.

Varios aspectos palpables hasta hoy en el acontecer dominicano, fueron recreados por el maestro Yoryi. La manera espectacular de bailar el Merengue, los gallos de pelea, el tabaco, los bohíos, los rostros surcados, las fiestas campesinas, y los paisajes rurales con su esplendorosa naturaleza son algunos de los temas que Yoryi Morel tocó en sus cuadros de trazos potentes, obras que quedan para ilustrar, fundamentalmente, las prácticas y tradiciones del Valle del Cibao, una de las regiones más pintorescas de Quisquella. 

Yoryi Morel, es considerado como el padre del costumbrismo en la pintura dominicana, y no hay que dudar que su influencia fue heredada por otros pintores de esta isla, incluso hoy, no es extraño encontrar acuciosos artistas dominicanos que siguen tratando este tema con gran pasión en sus obras.

También en Puerto Rico, Haití, Surinam, Curazao, Aruba y Martinica, entre otras islas de la región, el costumbrismo ha sido un vehículo de difusión de sus costumbres y realidades. Aunque cada país del Caribe tiene una cultura que lo tipifica, todos poseen varios puntos en común, con rasgos y personajes característicos de su identidad, los que han sido representados en cientos de obras costumbristas de las más diversas manifestaciones artísticas, expuestas, casi siempre con similitud de tiempo y espacio. En general, las obras que se inscriben dentro de la preferencia costumbrista no son más que el reflejo del medio social donde se producen, ellas con su belleza propia constituyen documentos importantes para las generaciones presentes y futuras, y por su valor documental son aportes a la historia, el arte y la cultura de los pueblos.

Mtr. Isabel Ma. Serrano Fuentes
(1963-2023)

(*) M. C. † Isabel María Serrano Fuentes (1963-2023)  egresó de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de Oriente, Cuba como Licenciada en Historia del Arte, graduada con Diploma de Oro. Obtuvo Maestría en Ciencias de la Educación, Universidad de Camagüey, Cuba. Diplomado en Arte Virreinal de la Nueva España, Universidad Anáhuac, Veracruz, México. Diplomado en Estudios Superiores en Ciencias Pedagógicas con Mención en Enseñanza de las Ciencias UNAPEC-Universidad de Camagüey.

Realizó trabajos de Asesoría, Capacitación, Catalogación, Curaduría y Museografía en México (Plan Maestro de la Catedral de Veracruz), Ecuador (Museo Nahim Isaías), República Dominicana (Museo Sacro y Museo del Carnaval, (ciudad de La Vega). Curaduría para exposiciones individuales de artistas contemporáneos.

Es autora de artículos y ensayos publicados en periódicos y revistas especializadas (El Siglo, Diario de Xalapa, Artes en Santo Domingo, Cariforum, Mirada al Arte). Autora de nueve volúmenes de Artes Visuales para la Educación Artística de México, apegados a los planes y programas de la SEP. Impartió cursos de actualización a Maestros de Educación Artística en diferentes Estados de México. 

Isabel Serrano falleció el 7 de febrero de 2023 en Jiguaní, Cuba.

EL COSTUMBRISMO EN EL CARIBE

  Por M. C.  †  Isabel María Serrano Fuentes  (1963-2023) (*) Desde el siglo XVIII, el  costumbrismo  adquirió en el área del Caribe caracte...