Por M. C. † Isabel María Serrano Fuentes (1963-2023) (*)
Desde el siglo XVIII, el costumbrismo adquirió
en el área del Caribe características especiales, dadas por el propio proceso
histórico y la transculturación vivida en el «nuevo mundo». No es extraño que
en las islas del Caribe, que tienen similar idiosincrasia, se asumiera con gran
fuerza el costumbrismo.
![]() |
| Escena galante. Víctor Patricio de Landaluze, S. XIX, oleo sobre lienzo, 36 x 28 cm (Museo Nacional de Bellas Artes , La Habana) |
La historia de este
género fue tomando fuerza, y al entrar en los siglos XVI y XVII, nos
encontramos con la picaresca de Cervantes y Quevedo, en el mismo siglo XVII
España conoció a otros dos grandes dentro de esta misma tendencia: Zabaleta y
Liñán, que al igual que los anteriores, dejaron su huella imborrable en este
género.
La
tendencia costumbrista se extendió rápidamente y hacia 1711 aparece en
Inglaterra El Espectador, revista de carácter costumbrista publicada por
Joseph Addison y Richard Steele, la cual influyó posteriormente en don José de
Clavijo y Fajardo, escritor español que publicó en 1762, El Pensador,
una especie de colección de ensayos sobre costumbres, que es considerada como
uno de los tantos antecedentes inmediatos del costumbrismo en América.
Con
el paso del tiempo floreció en el perfil costumbrista, además de la exaltación
romántica de los valores populares y nacionales, la representación de
inquietudes moralizantes; entonces, los escritores y artistas husmearon en la
vida cotidiana, y representaron al galán, la dama, el fullero, el pretendiente,
los arquetipos populares, y los más diversos estamentos de la sociedad,
reflejados en diferentes escenarios.
Desde
el siglo XVIII, el costumbrismo adquirió en el área del Caribe características
especiales, dadas por el propio proceso histórico y la transculturación vivida
en el «nuevo mundo». No es extraño que en las islas del Caribe, que tienen
similar idiosincrasia, se asumiera con gran fuerza el costumbrismo.
Prevalecieron la representación de los arquetipos populares, el chiste y la
critica social como un vehículo de denuncia o de exaltación de los valores
nacionales, estas eran temáticas que se trataron con un mismo objetivo: el
autorreconocimiento de las costumbres urbanas y rurales de cada nación.
Desde
tiempos de la colonia ya se apreciaban en estas islas los primeros vestigios en
el tratamiento de sus costumbres, manejadas de acuerdo a su propio medio. En
Cuba, por ejemplo, en el año 1793 se fundó el Papel Periódico de La Habana,
una publicación que se convirtió en un vehículo importante de expresión de la
cultura criolla, y se considera el punto de partida del costumbrismo en la
narrativa cubana. El Papel Periódico constituyó el vínculo para exponer al
conocimiento público las inquietudes de los primeros costumbristas cubanos que
mezclaron críticas y humor en la caracterización de los tipos, hábitos y
costumbres de la vida colonial de la isla. Los periódicos continuaron
publicando artículos de costumbres y después del Papel Periódico
aparecieron El aviso, el Diario de La Habana y El Regañón, en cuyas
páginas la crónica de las costumbres urbanas o rurales fueron temas obligados.
![]() |
| Cecilia Valdés. Escultura en bronce de Erig Rebull. |
Otro
aspecto importante en la cultura cubana es el costumbrismo en el teatro. Las
representaciones comenzaron prematuramente, luego de concluido el proceso de
conquista y colonización. Desde sus inicios fue una manifestación artística que
tuvo gran acogida en aquel público. En el siglo XIX apareció en La Habana una
figura prominente: Francisco Covarrubias, considerado como padre del teatro
nacional cubano, hombre sagaz, que se encargó de llevar a la escena por vez
primera los tipos y costumbres del pueblo, y aunque se ha podido conservar muy
poca documentación de aquellas representaciones teatrales se mencionan títulos
como: Las Tertulias de La Habana (1814), Los Velorios de La Habana
(1818), y La Valla de Gallos (1820), entre otros. De la evolución de
esas comedias salieron, con el paso del tiempo, los mejores sainetes del teatro
vernáculo cubano. Según avanzó el siglo XIX el costumbrismo en el teatro de
Cuba, se enriqueció a través de todos los géneros y aunque muchos temas se
repitieron, se perfilaron los estilos y se incrementaron las representaciones
teatrales como en pocos países de Latinoamérica.
![]() |
| Disponible en Amazon y en Cuesta Libro |
En
la pintura cubana de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, aumentaron los pintores populares que se
encargaban de embellecer las casas por dentro y por fuera; aunque por otra
parte, se desarrollaban la pintura académica de imitación neoclásica, y la
litografía, ésta última tomó auge después de 1827, año en que Don Luis Caire
funda la Imprenta Litográfica de La Habana, que rápidamente se vinculó a las
publicaciones que circulaban en la isla y por supuesto a la floreciente
industria tabacalera cubana.
El
grabado ganó entonces un espacio importante en el acontecer de la isla, con
esta técnica creció la producción de viñetas para las cajetillas de cigarros,
que a diferencia de las más exquisitas legalizaciones de las cajas de tabaco,
recogían para su mercado popular, los tipos y costumbres cubanos recreados, en
bellísimas estampas que se conservan hasta nuestros días. Por otra parte, las
publicaciones se enriquecieron con las caricaturas que, contribuyeron a que la
industria litográfica cubana alcanzara gran esplendor en la etapa colonial.
![]() |
| Guajiro y Su Gallo montan a Caballo Víctor Patricio de Landaluze ca 1880 |
En
el año 1927, ya instaurada la época republicana, nació la vanguardia plástica
cubana, los artistas que se destacaron
en ella centraron su atención en las nuevas tendencias pictóricas que en Europa
ya tenían gran vuelo. Aunque la pintura cubana no dejó de abordar la temática
costumbrista, durante el esplendor de la vanguardia, otros temas e intereses
eran los que llenaban las expectativas de aquellos jóvenes inquietos que,
buscaban ante todo nuevas formas de expresión artística en otros tópicos. Con
independencia de esos nuevos intereses, el costumbrismo se siguió trabajando
durante años, y actualmente aparecen muchos buenos artistas cubanos que hacen
del costumbrismo el tema central de su obra.
![]() |
| Paisaje con mujer y niño. Darío Suro. Oleo sobre lienzo. 1930 |
Yoryi
Morel realizó su primera exposición individual en Santo Domingo, en el año 1932
y a partir de entonces se consideró como un pintor costumbrista por excelencia,
sus celebrados óleos presentan un vigoroso enfoque de la región del Cibao con
su riqueza de tradiciones.
Varios
aspectos palpables hasta hoy en el acontecer dominicano, fueron recreados por
el maestro Yoryi. La manera espectacular de bailar el Merengue, los gallos de
pelea, el tabaco, los bohíos, los rostros surcados, las fiestas campesinas, y
los paisajes rurales con su esplendorosa naturaleza son algunos de los temas
que Yoryi Morel tocó en sus cuadros de trazos potentes, obras que quedan para
ilustrar, fundamentalmente, las prácticas y tradiciones del Valle del Cibao,
una de las regiones más pintorescas de Quisquella.
Yoryi
Morel, es considerado como el padre del costumbrismo en la pintura dominicana,
y no hay que dudar que su influencia fue heredada por otros pintores de esta
isla, incluso hoy, no es extraño encontrar acuciosos artistas dominicanos que
siguen tratando este tema con gran pasión en sus obras.
También en Puerto Rico, Haití, Surinam, Curazao, Aruba y Martinica, entre otras islas de la región, el costumbrismo ha sido un vehículo de difusión de sus costumbres y realidades. Aunque cada país del Caribe tiene una cultura que lo tipifica, todos poseen varios puntos en común, con rasgos y personajes característicos de su identidad, los que han sido representados en cientos de obras costumbristas de las más diversas manifestaciones artísticas, expuestas, casi siempre con similitud de tiempo y espacio. En general, las obras que se inscriben dentro de la preferencia costumbrista no son más que el reflejo del medio social donde se producen, ellas con su belleza propia constituyen documentos importantes para las generaciones presentes y futuras, y por su valor documental son aportes a la historia, el arte y la cultura de los pueblos.
![]() |
| Mtr. Isabel Ma. Serrano Fuentes (1963-2023) |
Realizó
trabajos de Asesoría, Capacitación, Catalogación, Curaduría y Museografía en
México (Plan Maestro de la Catedral de Veracruz), Ecuador (Museo Nahim Isaías),
República Dominicana (Museo Sacro y Museo del Carnaval, (ciudad de La Vega).
Curaduría para exposiciones individuales de artistas contemporáneos.
Es
autora de artículos y ensayos publicados en periódicos y revistas
especializadas (El Siglo, Diario de Xalapa, Artes en Santo Domingo, Cariforum,
Mirada al Arte). Autora de nueve volúmenes de Artes Visuales para la Educación
Artística de México, apegados a los planes y programas de la SEP. Impartió
cursos de actualización a Maestros de Educación Artística en diferentes Estados
de México.
Isabel
Serrano falleció el 7 de febrero de 2023 en Jiguaní, Cuba.





