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jueves, 10 de septiembre de 2026

UNA CONVERSACIÓN EN PROGRESO CON EL VIOLINISTA FIDEL MARCHENA

Su infancia como niño prodigio, sus profesores de violín Emil Friedman, Carlos Piantini, Yehudi Menuhin y Henryk Szeryng, y la rigurosa enseñanza en la Yehudi Menuhin School de Londres.

Fidel Marchena (1972)
En una de las páginas de sus memorias, el maestro Carlos Piantini menciona que en Caracas tuvo un alumno de violín, un niño prodigio que a muy corta edad podía tocar el instrumento con gran virtuosismo. Durante mucho tiempo me pregunté qué habría sido de aquel niño, dónde habría completado sus estudios, qué tal habría sido su carrera como solista; sin embargo, prejuiciado por la idea de que ya debería ser una persona muy mayor, no me había decidido a emprender su búsqueda. Craso error. Finalmente me decidí a registrar por esos caminos de las redes sociales y en pocos días encontré a Fidel Marchena, el violinista venezolano que había tomado clases con Piantini y quien siendo un niño se fue solo a Londres a estudiar con Menuhin.

No es un anciano como pensaba yo, sino un hombre maduro en plenitud de facultades, y, si bien es cierto que ha estado algo alejado de los grandes escenarios por circunstancias que ya me contará más adelante, hoy reside en Caracas con su familia, mantiene al día su repertorio y atiende a sus estudiantes.

A continuación les comparto esta primera parte de una conversación que está en progreso.

¿Cómo y cuándo conoció usted a Carlos Piantini?

Conocí a Carlos Piantini en 1978, yo cursaba entonces estudios académicos y musicales en el colegio de Emil Friedman, quien había sido maestro de Carlos Piantini en Santo Domingo. Friedman había fundado ese colegio en Caracas, en los Campitos y yo tomaba clases con él. Piantini estaba en Venezuela desempeñándose como Director Asociado en la Filarmónica de Caracas, una orquesta fundada por Aldemaro Romero y que estaba compuesta mayormente de músicos extranjeros: rumanos, americanos, rusos, entre otras nacionalidades, y bueno, Piantini fue invitado por Aldemaro para ser el Director Asociado de dicha orquesta. Mientras tanto, Friedman, con los lazos tan estrechos que lo unían a Carlos, lo invitó para que se desempeñara como profesor de violín en su colegio y fue así como conocí a Piantini.

Detrás izq. Yehudi Menuhin, der. Carlos Piantini
delante Fidel Marchena

Vamos a decir que eso fue una relación de amor a primera vista, de estudiante a maestro de maestro a estudiante. Tuvimos muy buena química desde el principio y… bueno, el cariño de Piantini hacia mi persona era infinito. Yo estaba estudiando bajo el tutelaje de Friedman, pero pedí tomar clases con Piantini y como Friedman no vio en esto ningún problema comenzamos a trabajar.

Piantini, más que todo, me enseñó muchísimas escalas, ejercicios de técnica y también repertorio por supuesto. Él era una persona sumamente metódica, una persona muy disciplinada, muy estricta en su formación, lo cual me dio a mí una base bastante sólida durante el tiempo que estudié con él. También, durante ese tiempo, yo me inscribí en el Conservatorio de la Filarmónica de Caracas, que entonces se ubicaba en la zona alta de Altamira y ahí también estaba bajo la supervisión de Piantini y tomaba clases de teoría y solfeo, piano, música de cámara, y participaba también en la Orquesta Filarmónica Juvenil, de la Filarmónica de Caracas. En aquel entonces el director de dicha orquesta era Eduardo Marturet y por supuesto todo aquello fue una grandísima experiencia de aprendizaje para mí, lo que me preparó para audicionar para la escuela de Yehudi Menuhin, lo que pude hacer gracias a Carlos Piantini.

¿Qué edad tenía usted en 1978?

Tenía 6 años, estudiaba en el colegio Emil Friedman, y me preparaba para hacer mi debut en Nueva York a los 7 años. Toqué en varios lugares en Nueva York... Avery Fisher Hall, catedral de San Patricio, y en un colegio de niños. Fue el mismo Friedman quien me llevó a Nueva York para mi debut ... yo era su alumno predilecto, y creo que le rompí el corazón cuando conocí a Piantini y quise estudiar con él, después de mi debut. Piantini tenía una magia única sobre él... Sus palabras y enseñanzas me hacían sentir... Y el progreso que tuve bajo su tutela fue realmente impresionante. Era como si él supiera las palabras mágicas para hacerme reaccionar de la forma más positiva y eficaz... Y eso fue la clave. Era estricto, y muy serio mientras teníamos el violín en las manos... Tal cual como fue nuestro maestro Szeriyng, con quién ambos estudiamos en diferentes épocas...

Mientras estudiaba con Menuhin en Inglaterra, durante los veranos me enviaba a París o Monte Carlo a estudiar con Szeriyng y pasaba dos a tres semanas con él

¿Usted estuvo en el concierto en el que Menuhin y Piantini tocaron el Doble de Bach con la Filarmónica de Caracas? Si la respuesta es sí, ¿me puede contar su recuerdo de aquel concierto?

Sí, estuve presente. De hecho estuve presente en todos los conciertos del festival Menuhin en Caracas.

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Haber visto a mis dos maestros tocando juntos fue uno de los eventos más importantes de mi vida. No todos tenemos la oportunidad de ver a dos grandes maestros del violín, y grandes estrellas del mundo clásico tocando en el mismo escenario, y que yo estudiaba con uno e iba a estudiar con el otro.

Piantini hizo sonar su Scarampella a la perfección, mientras que Menuhin tocaba en su Guarneri del Gesu. Ambos violines sonaban gloriosos, y me enseñó lo maravilloso que era escuchar los mejores violines.

Sentía una emoción única. No existen realmente palabras para describir tales emociones. Me sentía que tenía que seguir el ejemplo de ambos, y llegar a tocar como ellos. Creo que ése es el sueño de todo violinista con aspiraciones de ser solista.

¿Quién lo presentó personalmente con Yehudi Menuhin y qué edad tenía usted cuando audicionó para Menuhin, y qué tocó?


Tenía 12 años cuando ingresé a la escuela de Menuhin en Inglaterra, y audicioné para él a los 11 años en Caracas, luego de un ensayo, dónde Menuhin iba a tocar el concierto de Brahms bajo la dirección de Piantini, en el teatro del centro Israelita en Caracas, y Piantini me pidió que asistiera al ensayo con mi violín, ya que luego del ensayo iba a tocar para Menuhin en una audición privada.

Fui al camerino acompañado de Piantini, y cuando se abrió la puerta, dentro estaban Menuhin, Colin Carr, Jeremy Menuhin y el manager de Menuhin, y por supuesto Piantini.

Menuhin me saludó hablando en español fluido, y me preguntó si sabía tocar las escalas... Yo le respondí que las tocaba todas, ya que Piantini me las había enseñado, y Menuhin me dejó tocar unas escalas de mi preferencia. Recuerdo haber hecho 3 octavas y doble cuerdas, lo cual impresionó a Menuhin.

Luego me preguntó si quería tocar algo para él, y le dije que el concierto de Bach en La menor, y me pidió parte del primer movimiento y el tercero... Luego de tocarlo, Menuhin me preguntó si había venido con algún representante, y le dije que con mi madre, así que me dijo que la quería conocer, y salimos del camerino hacia donde ella esperaba ansiosamente... Cuando la vio, le dijo, Sra. soy Yehudi Menuhin, y mi Madre le contestó, si... Yo lo he escuchado tocar y sus grabaciones... Soy una gran admiradora suya... Menuhin le doy las gracias muy amablemente y le dijo... Quiero preguntarle si usted le permite a Fidel que venga a Inglaterra a estudiar conmigo como mi alumno personal, y estudiar en mi escuela...?  ... A lo que mi madre sin pensarlo respondió: «lo que usted diga maestro».

Ahí cambió mi vida por siempre.

¿En qué año terminó los estudios en la escuela Menuhin de Londres?

Terminé mis estudios en Inglaterra en 1988

¿Durante cuántos años estudiaste en la Yehudi Menuhin School? ¿Siempre con Menuhin o tuviste otros maestros durante esos años?

Estuve en la escuela de Menuhin 5 años. Mientras estuve ahí, Menuhin todavía se mantenía muy activo en sus tareas profesionales, y tenía contratos que cumplir, así que mientras estaba fuera de Londres, me dejaba bajo la tutela de profesores de su más alta confianza, tales como Felix Andrievsky, Pauline Scott y Sidney Griller, quienes le hacían seguimiento a mis entrenamientos técnicos y de repertorio. Mientras Menuhin estaba en casa, yo iba a tomar clases regularmente con él.

Izq. Fidel Marchena, primer violín del cuarteto. Detrás Y. Menuhin.
Foto tomada en la Yehudi Menuhin School 

En las vacaciones de verano, Menuhin me enviaba a estudiar unas semanas a París o Monte Carlo, con Henryk Szeryng, a quien Menuhin le tenía absoluta confianza, y muy estrecha amistad. Ahí solía pasar 3 semanas entrenando rigurosamente, y también disfrutando de su maravillosa hospitalidad. Henryk era un demonio en el estudio, era muy riguroso y perfeccionista, exigente e impaciente...debías captar sus instrucciones a la primera vez, pero fuera del estudio, era un gran amigo, cariñoso y muy amable.

Casi todos mis maestros fueron Rusos, o de descendencia técnica rusa. Uno más estricto que el otro, pero todos fueron espectaculares maestros. En la escuela de Menuhin, recibí una educación académica completa, también recibí clases de idiomas, aprendí el francés, inglés británico y continué con mis clases de español. Más tarde aprendí el Alemán e Italiano. El hebreo lo aprendí de mi padre en casa. Fue un entrenamiento académico y musical sumamente riguroso. Empezábamos a las 6 a.m., y terminábamos a las 9 de la noche. Entre actividades académicas y musicales, con su tiempo para actividades deportivas y culturales incluidas. Él único tiempo libre que teníamos eran los sábados desde el mediodía, hasta los Domingos 6 p. m. También teníamos giras internacionales, y conciertos que dábamos en Londres y ciudades cercanas, para entrenarnos en el arte de los conciertos. Jugábamos tenis, fútbol, ping pong, billar, etc.

De alguna manera era necesario desahogarse del altísimo estrés y presión a la que éramos sometidos. No era para nada fácil vivir y estudiar ahí. No había tolerancia para los errores. Todo fue muy duro pero nos hizo lo que hoy en día somos: Los mejores.

No teníamos a familiares cerca. Hablábamos con ellos por un sólo teléfono público que había. Me sentí muy solo, y así fue como aprendí a contar sólo conmigo mismo. Nada fácil para un niño en un país extraño, muy lejos de casa, dónde los demás lo veían y trataban como si fuera un leproso, porque venía de un país tercermundista. Fui humillado por mi raza, por mi origen, por mi cultura. Pero sobrepasé todo eso y me gradué con honores y primero en mi clase. Me volví desconfiado, agresivo y luchador. Sólo aprendí a creer en mí.

¿Qué hiciste inmediatamente después de haber terminado tus estudios en la Yehudi Menuhin School?

Cuando culminé mis estudios en La Yehudi Menuhin School, me dieron el título de bachiller, cursando los exámenes de pre college, y de ahí me fui a estudiar a Los Ángeles, California USA, con la legendaria Maestra Rusa de Violín Laura Schmieder, en el Colburn Institute. Pasé dos años con ella, y luego partí a la costa Este de USA, para continuar mis estudios avanzados.

AGS.: Continuará….

jueves, 27 de septiembre de 2018

LA SISTEMATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN MUSICAL, UNA CIMA POR ALCANZAR


Entrevista exclusiva con el maestro Efraín Lara Figueroa, director del Centro Académico de Formación Musical Roraima (CAFMR)

Crónicas dominicanas

Tenemos la idea de implementar un modelo de nuestro «Sistema» venezolano, que tiene entre uno de sus objetivos la producción de músicos en masa. Y, cuando decimos «sistematización», nos referimos a un modelo que sirva a las generaciones futuras. 

Efraín Lara, director del CAFMR, violinista y profesor de violín.
Foto: Fuente externa
Creo que la primera vez que vi al maestro Efraín Lara fue en un ensayo, después supe que era venezolano y luego me enteré de que dirigía una academia de música aquí en Santo Domingo. Han pasado al menos un par de años y seguimos coincidiendo en ensayos y conciertos, por eso, sobre todo por su permanencia en el país y dedicarse a dirigir e impartir clases en una academia de música junto a un grupo de profesores venezolanos, la curiosidad me empujó a guglearlo, así que encontré algunos datos que comparto a continuación:

El maestro Efraín Lara estudió en el Conservatorio Superior de Música «Simón Bolívar», de Caracas, y en el Conservatorio «Héctor Berlioz», de París; se ha presentado como solista en Venezuela, Panamá, Argentina, Ecuador y en la República Dominicana; participó como profesor de violín en la preparación del concierto de la Orquesta Sinfónica CAF de Jóvenes Latinoamericanos que dirigió Gustavo Dudamel en el Teatro Teresa Carreño, de Caracas; y se ha desempeñado como concertino en varias orquestas de América.    

Pero lo primero que me llamó la atención en mi búsqueda, fue la excelente página que la Academia tiene en la Internet, apoyada además en las redes sociales con perfiles en  Facebook e Instagram. Pero, sobre todo, lo que más me ha hecho pensar es lo que se plantea el CAFMR como misión: Sistematizar la educación musical.

La Historia de la música profesional en la República Dominicana tiene muchísimos ejemplos de maestros que intentaron aplicar un método y una metodología de probados resultados académicos; sin embargo, los finales no siempre han sido felices. Para saber cómo lo hacen en el CAFMR le hice las siguientes preguntas al maestro Efraín Lara.

P: Maestro, ante todo, ¿por qué el nombre de Roraima para su Centro Académico?

R: Al sur de Venezuela y norte de Brasil, hay una serie de formaciones geológicas que se conocen como tepuy. Y el Roraima es uno de estos tepuyes que hace frontera con Brasil… hay otro tepuy muy famoso, el Auyan, donde está el Salto Ángel, que es la cascada más alta del mundo… estas son formaciones que tienen millones de años. El tepuy es una gran meseta, una roca inmensa, maciza.

Monte Roraima. Foto: Fuente externa

P: ¿Y cómo se relaciona el tepuy Roraima con el Centro Académico de Formación Musical que usted dirige?

R: El grupo Roraima es bastante amplio, lo conforman Producciones y Eventos Roraima, Teatro Roraima ubicado en el Centro Comercial Sambil (estos dos gerenciados por Javier Abi Harb), el Centro Académico de Formación Musical Roraima (gerenciado por Javier Abi Harb y mi persona), el Quinteto de Cuerdas Roraima y próximamente la Roraima Symphony Orchestra. Nuestra meta es ser tan amplios, extensos y grandes como este imponente tepuy.

P: Maestro Lara, defíname en qué consiste la sistematización de la educación musical y cómo lo consiguen.

R: Tenemos la idea de implementar un modelo de nuestro «Sistema» venezolano, que tiene entre uno de sus objetivos la producción de músicos en masa. Y, cuando decimos «sistematización», nos referimos a un modelo que sirva a las generaciones futuras. 

P: Puntualizando, entonces ¿en qué consiste el método y la metodología que utilizan?

R: El método que nos ha sido exitoso por más de 40 años consiste en que los alumnos que adquieren ya un cierto nivel pasan de una vez a enseñar a los que se están iniciando y de esta manera el crecimiento es exponencial.

P: ¿Y en qué consiste la metodología?

R: Esto nos ha sido mucho más complicado, por la variedad de niveles. Y que también en muchos casos los alumnos lo toman como un pasatiempo y no se aplican a cumplir con los tiempos que exigen los métodos. Para algunos no es un estudio serio, por lo que la metodología no la hemos podido aplicar al cien por ciento, que consiste en seguir estrictamente lo que nos dicta el programa del Conservatorio Superior de Música Simón Bolívar de Venezuela.

P: No sé si le ha tocado lidiar con algunos padres que no comprenden bien la necesidad de la puntualidad y la asistencia para que sus hijos reciban una educación musical sistemática y por cualquier motivo los niños dejan de asistir a clases, llegan tarde o desertan. ¿Cómo lidia el Centro Académico con esta situación o es que por suerte no la padecen?

R: Lo estamos padeciendo un poco ahora. En junio terminamos con un buen número de estudiantes, hicimos un minicampamento, pero en estos momentos, cuando toca que se reinscriban para continuar lo que comenzaron el curso pasado, efectivamente, hemos podido constatar cierta deserción. Hemos llamado a algunos, sobre todo a los de iniciación musical, pero los padres nos dicen que sus hijos están ahora en otras actividades o que les han cambiado los horarios del colegio y no pueden continuar con sus estudios de música. Afortunadamente hemos contado poco a poco con nuevas inscripciones. 

P: ¿Cuántos profesores venezolanos están impartiendo clases en el Centro Académico?

R: Actualmente somos 16 profesores venezolanos y dos dominicanos.

P: ¿Y todos son graduados del Conservatorio Superior «Simón Bolívar»?

R: Tenemos dos graduados a nivel técnico del Conservatorio y dos de la Universidad Nacional de las Artes. No todos tienen el mismo título porque hay otros profesores muy jóvenes que incluso siguen estudiando aquí en el Conservatorio Nacional de Música. En total somos tres Licenciados en Música, un grupo mayor que son graduados de Nivel Medio y otros jóvenes que aún continúan estudiando.

P: En otro orden de cosas, ¿conoce usted cuántos músicos académicos venezolanos capacitados para tocar música sinfónica y de cámara residen actualmente en Santo Domingo?

R: Precisamente hice un conteo hace poco y somos unos treinta y dos músicos de formación académica que estamos actualmente residiendo en Santo Domingo, por supuesto, la mayoría somos instrumentistas de cuerda: violines, violas, violonchelos y contrabajos.

P: Pocas veces en la historia de la música dominicana, coincidieron en esta ciudad tantos músicos académicamente solventes, sobre todo instrumentistas de cuerdas, siempre los más difíciles de conseguir para las orquestas sinfónicas. ¿Han sido invitados a completar de manera regular y permanente la plantilla de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana?

R: Solamente cinco de nosotros hemos sido contratados para algunos conciertos, pero no para integrar oficialmente la plantilla de la Orquesta.

P: ¿Tiene algún proyecto para el futuro inmediato, además del CAFMR?

R: Precisamente, al habernos encontrado tal número de músicos venezolanos aquí en Santo Domingo conformamos en diciembre pasado una orquesta de cuerdas con los mismos profesores del Centro más otros integrantes de otras instituciones, y ahora estamos enfrascados en continuar el proyecto de formación de una pequeña orquesta sinfónica, la Roraima Symphony Orchestra, con el ánimo de brindar al público otra opción musical. 

P: ¿Y cómo se ganan la vida esos treinta y dos músicos?

R: Muchos imparten clases en otras academias y eventualmente tocan con otras agrupaciones, bien sea de corte popular o clásico.

AGS: Muchas gracias maestro Lara por acceder a esta entrevista exclusiva para El Tren de Yaguaramas y le deseo mucho éxito en sus proyectos, los que sin dudas contribuirán a mejorar la salud de la música en la República Dominicana.

EL: Gracias a usted.


El documental Tocar y luchar, dirigido por Alberto Arvelo, expone en detalles la valiosa labor del Sistema. 




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jueves, 11 de enero de 2018

JUAN E. MARTÍNEZ INTERPRETARÁ EL CONCIERTO PARA SAXOFÓN DE B. BUSTAMANTE

Una brillante carrera que recién comienza

…estoy seguro de que va conseguir sus metas, que tiene una carrera por delante muy rica y que de él vamos a escuchar con mucha frecuencia en el futuro. Juan Esteban es un joven músico que ya es una realidad con una brillante carrera que recién comienza.

Juan Esteban Martínez
Foto: Fuente externa
El joven de 22 años Juan Esteban Martínez actuará como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana en el Gran Concierto Altagraciano que se presentará el próximo día 12 de enero de 2018 en la Basílica Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey, a unos 160 kms de Santo Domingo.

El músico nacido en Colombia, pero afincado en la República Dominicana desde hace casi dos décadas, primero en Barahona y después en Santo Domingo, realizó estudios de clarinete con el profesor Roberto Medina en el Conservatorio Nacional, y en la actualidad está terminando la Licenciatura en Música en el Conservatorio Peabody Institute de la Universidad de Johns Hopkins, bajo la tutela de Anthony McGill, primer clarinetista de la Orquesta Filarmónica de New York[1].

La obra que interpretará en esta oportunidad es el Concierto para Saxofón y Orquesta del compositor dominicano Bienvenido Bustamante, una obra que ha sido interpretada por excelentes músicos, tanto dominicanos como extranjeros. Después que Choco de León lo estrenó el 9 de octubre de 1996 con la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el Maestro Julio de Windt, la obra ha sido interpretada; entre otros, por los saxofonistas Remy Vargas, Miguel Villafruela, Sandy Gabriel y Paquito D´Rivera, y por el Maestro Luis Ruiz, quien lo presentó en una magnífica versión para flauta, y ahora Martínez lo traerá al público en una versión para clarinete.

El pasado día 10 de enero, en el Teatro Nacional Eduardo Brito y poco antes de comenzar un ensayo, pude conversar con Juan Esteban Martínez acerca de su corta, pero fructífera carrera y del concierto de Bustamante que interpretará el viernes 12 de enero en la Basílica de Higüey y esto fue lo que me dijo:

JEM: Cuando empecé a estudiar música era muy pequeño y por eso el primer instrumento que toqué fue la flauta dulce, así me lo recomendó el profesor Librado Santana, quien fue mi primer maestro de música allá en Barahona. Dos años después él entendió que yo tenía potencial y facilidad para mover con rapidez los dedos, así que me sugirió el clarinete y él mismo me dio las primeras clases… como él pudo, porque él era maestro de todo y me enseñó las posiciones y comencé a tocar hasta que llegó el momento en que mi mamá decidió buscarme un profesor de otro nivel y fue entonces cuando llegamos por primera vez a Santo Domingo, y en el Conservatorio conocimos al maestro Roberto Medina quien comenzó a darnos clases privadas dos veces por semana a mi hermano y a mí.

Cuando estuve en el último año del Bachillerato me mudé para Santo Domingo y ya matriculado formalmente en el Conservatorio me gradué en mayo de 2013. Así que, al terminar el nivel medio tanto en el colegio como en la música, estuve hasta el verano del 2014 llenando aplicaciones para universidades en los Estados Unidos hasta que conseguí esta en la que estudio hoy y donde estoy a punto de graduarme.

AGS: Voy a concentrarme ahora en el Concierto de Bustamante que es la obra que tocarás el viernes 12 en la Basílica de Higüey. ¿La versión para clarinete que vas a tocar tiene muchos cambios de acuerdo con el original, que es para saxofón, o no?

JEM: No, yo trato de mantener los conceptos que el maestro Bustamante utilizó para el saxofón y creo que se adapta muy bien, aunque hay algunos lugares en los que por cuestiones de registro puedo tocar un poco más agudo que el saxofón y esa ventaja la utilizo.

AGS: ¿De los tres movimientos cuál te ha dado más trabajo técnicamente?

JEM: Cualquiera pensaría que el tercero, pero yo digo que el primero, porque hay dos o tres pasajes que son como cadencias que son bastante incómodas y he tenido que trabajarlas bien lento… Hace mucho tiempo que un pasaje no me daba tanta brega.

AGS: La obra está muy cargada de música popular. ¿No has tenido conflicto con eso?

JEM: Sí, pero es algo que yo manejaba porque siempre me ha gustado tocar merengue y además de eso tiene mucha influencia del porro y la cumbia de Colombia. Con la banda de mi mamá[2] tocábamos siempre una obra que se titula Fiesta de negritos que es una obra colombiana en la que el clarinete improvisa de todas las formas, es un poco más lento, es como un merengue lento. Las armonías son las mismas y por ese sentido no me ha resultado tan complicado improvisar.

AGS: ¿En el concierto las cadencias están escritas o las improvisas?

JEM: En el tercer movimiento hay mucha improvisación.

AGS: ¿Cómo has trabajado esas cadencias improvisadas?

JEM: Lo primero que hice fue escuchar mucho la grabación de Paquito D´Rivera de donde tomé el ejemplo de cómo hacerlas y luego ya con las armonías en la cabeza yo comencé a intentarlo y unas veces me salía y otras no, pero ya… sobre todo con la orquesta, que me ha ayuda mucho a improvisar dentro de la armonía y no se me está dificultando tanto como yo pensaba.

AGS: Pude apreciar en el ensayo que tu digitación y dicción son muy precisas, algo que no encaja en el estilo de la música popular, sino que tocas con un gran rigor académico. ¿Esto no te provoca ningún conflicto?

JEM: Decidí hacerlo así por el contexto, porque es la Sinfónica Nacional, es un concierto, que, aunque es de merengue, es como un merengue clásico, yo lo veo así. Tal vez en la parte de la improvisación me salga un poco de esas casillas… En el segundo movimiento hay muchos pasajes en los que yo voy a rubatear mucho la melodía, algo que pudiera parecer fuera de lugar, pero es la idea en la que Paquito lo toca.

AGS: Y mi última pregunta: ¿Cómo te ves en el futuro?

JEM: Me cuesta un poquito porque en los EE. UU., la enseñanza está orientada únicamente a la interpretación en orquesta y no es un secreto que disfruto mucho más tocar como solista. Entonces me veo como un solista, pero estoy recibiendo el entrenamiento de un músico de orquesta.

AGS: ¿Y no te gustaría estudiar en Europa, por ejemplo, en el Conservatorio de París?

JEM: Sí, lo he pensado mucho, incluso este año yo quería, al terminar la universidad, ir a hacer audiciones en Europa, pero creo que por ahora debería dar un salto dentro de los EE. UU., y si mi Universidad está entre las diez mejores, pudiera seguir estudiando en la mejor del país y eso es un salto de calidad y de ahí también salen los grandes solistas… y la educación para los buenos músicos es gratuita, por más que sea muy costoso estudiar allá, existen planes de becas completas, así que por eso me contuve, pero dependiendo de lo que pase yo me veo estudiando en Europa o haciendo algo allá.

AGS: Después de escuchar a Juan Esteban tocando en los ensayos y después de escucharle hablar con tanta propiedad de su carrera y de lo que él pretende llegar a hacer, estoy seguro de que va conseguir sus metas, que tiene una carrera por delante muy rica y que de él vamos a escuchar con mucha frecuencia en el futuro. Juan Esteban es un joven músico que ya es una realidad, con una brillante carrera que recién comienza.

Grabado el 10 de enero de 2018 en el Teatro Nacional Eduardo Brito, en Santo Domingo, República Dominicana.



[1] En junio del 2016 fue ganador del primer lugar en el Cynthia Woods Mitchell Young Artist Competition en el Texas Music Festival de la Universidad de Houston, interpretando el concierto de Jean Françaix con la orquesta del festival, bajo la dirección de la aclamada Mei Ann Chen. En Peabody Conservatory, fue ganador del segundo lugar en el Yale Gordon Competition y ha recibido el reconocimiento the Sidney Jensen Memorial como el clarinetista más destacado de la institución por dos años consecutivos, (2016 y 2017). En 2017 fue finalista del Concurso Backun International Clarinet Competition en Nashville Tenesse. En el año 2012 con 15 años de edad debutó como solista en el Concierto Altagraciano de la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección del maestro José Antonio Molina en la Basilica de Higuey. En el año 2013, fue seleccionado por la Organización de Estados Iberoamericanos OEI para representar a República Dominicana en la primera edición de la Orquesta Juvenil iberoamericana en Panamá. En el mismo año 2013 fue uno de los ganadores del Concurso Internacional Jóvenes Intérpretes en Colombia, como Solista de la Orquesta Sinfónica de Caldas en Manizales – Colombia. Además, Participó como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de República Dominicana en varias ocasiones, bajo la dirección del maestro Darwin Aquino. Juan fue el único representante de República Dominicana en la gira Southern Cone Tour de la YOA - Orquesta Joven de las Américas, con la cual se presentó en las mejores salas de Chile, Argentina y Brasil, bajo la dirección del maestro Carlos Miguel Prieto. Recientemente fue seleccionado para participar en el prestigioso New York String Orchestra Seminar, una orquesta formada por los mejores músicos jóvenes de los Estados Unidos, presentándose en la sala principal de Carnegie Hall en New York.

[2] Claudia, la madre de Juan Esteban, además de haber entusiasmado a sus hijos a estudiar música, ella terminó por estudiar música también y fundó una academia en Barahona en la que integró una banda infantil.

jueves, 9 de octubre de 2014

RUBÉN GONZÁLEZ ÁVILA: GUITARRISTA, PEDAGOGO Y PROMOTOR (3 de 3)

…esto es un suceso inédito en la Historia de la Música dominicana, porque nunca antes un estudiante de guitarra había llegado tan lejos en un evento de esa categoría. No conozco en otros instrumentos, pero sí sé que en la guitarra ha sido la primera vez que un dominicano alcanza un Segundo Premio en un evento de este tipo, así que esto es algo histórico. 

 El 12 de octubre de 2014 R.G.A. presentará
un recital en Settlement Music School,
416 Queen St.
Antonio Gómez Sotolongo: ¿Cuál es la génesis del Concurso de Guitarra que creaste en Santo Domingo?

Rubén González Ávila: Yo he participado en varios concursos y he comprendido que este es un medio para foguearse como profesional, la competencia siempre ayuda a elevar el nivel, yo venía de ese mundo, de la competencia, participé como estudiante primero y después como profesional, y como ya te dije, estimulé siempre a mis estudiantes para que participaran en los concursos.

Porque al llegar aquí, vi la necesidad que había de elevar el nivel en la ejecución de la guitarra y sé por experiencia propia que una de las maneras para conseguirlo es la competencia, porque la gente se prepara, estudia mucho para hacer un buen papel y el nivel se eleva, también mi intención era crear un ambiente propicio para que el público amara la guitarra y entonces me atreví a hacer el primer concurso en el año 2000. ¿Y qué sucedió con el concurso? Que aunque era un concurso nacional, el jurado era internacional. Entonces yo hacía una especie de concurso y festival, porque en esos concursos nacionales ese jurado internacional daba clases magistrales, conferencias y conciertos y en cierto modo los alumnos se nutren de eso.

En esos primeros concursos participaron, de Cuba: María Victoria Oliver; Idalmis Cárdenas, que entonces residía en Santo Domingo; Aldo Rodríguez; Armando Guzmán; Guillermo Vilas; Edel Aguiar y Javier Pérez, estos dos últimos vinieron integrando el dúo Savarez; Jorge Luis Garcell; y muy importante, en el primer Concurso vino el lutier Pablo Quintana, cubano, matancero residente en los Estados Unidos, quien ofreció un taller de reparación y construcción de guitarras. De Venezuela: Julio Medina; y de Estados Unidos: el Dúo Mayes, integrado por Joseph Mayes y Kathleen Mayes.

AGS: ¿Quién patrocinaba este concurso?

RGA: Al principio me ayudaba un poco la entonces Secretaría de Educación, también conseguía patrocinio del sector privado, y tengo que mencionar a nuestro amigo común el ingeniero Felton Messina, un amante de la guitarra, uno de los que me siguió. Felton me ayudó mucho en la búsqueda de esas ayudas económicas sin las cuales no se puede hacer este tipo de eventos, él tocó en las puertas de sus amigos empresarios y gracias a eso pudimos hacer un Concurso en el que se entregaban premios costoso, entre ellos guitarras, equipos de música y metálico. En esos primeros festivales no era tan difícil conseguir los patrocinios, hoy en día se ha puesto más complicado. Entonces no había la crisis de ahora, no se pagaban impuestos. Debo anotar también que entre los premios estuvieron algunas guitarras que generosamente regalaron los lutier Pablo Quintana (Cuba) y Claudio Lazcano del Castillo (Venezuela).

AGS: Quisiera que me ubicaras en el tiempo estos concursos que llamas los primeros. ¿Cuándo se hizo el primero y cuándo el último?

RGA: El primero como te dije lo hicimos en el año 2000 y el último en el 2008, fueron ocho concursos en los que se hicieron muchas cosas bonitas, sobre todo muy educativas, recibían las clases magistrales, los conciertos, las conferencias. Esa participación de los lutieres fue muy provechosa, porque los estudiantes vieron cómo se hacen las guitarras, cómo se reparan. Ellos se pasaban una semana aquí reparando instrumentos y además daban talleres, conferencias y compartían con los participantes del concurso.

AGS: Me dices que en principio era Concurso y después fue Festival ¿Por qué cambiaste de Concurso a Festival?                                        
                                                                                       
 RGA: En realidad no cambié, siempre tuve la idea del Festival y para el Concurso es un poco más difícil conseguir los fondos. Yo me fui de las instituciones: Diná, el ICA, y creé mi propia escuela y al irme de esas academias de música, a veces los intereses, el trabajo que uno venía realizando, al no estar uno presente un poco que se cae, afloja un poco, entonces en los últimos concursos vi que la participación de las otras escuelas no era la suficiente, había poca asistencia de los concursantes, aunque había mucha matrícula de guitarristas en todas las escuelas para esa fecha; en Santiago por ejemplo, recuerdo una vez que, cuando había en el ICA cuarenta estudiantes de guitarra, vino uno solo al concurso y así… de las academias también mandaban pocos y decidí darle un compás de espera a esto y seguí tratando de impulsar la guitarra por otro lado.

R.G.A. interpretando el Concierto Dominicano para guitarra
y orquesta, de Román Peña en Varsovia,
bajo la dirección de Carlos Piantini.
Entonces dio la casualidad que asistí en 2007 a un Festival de Guitarra en Perú y me gustó la idea, así que traté de hacer algo parecido, y en 2008 hice el Primer Festival. Caló muy fuerte en la gente, se creó un ambiente bonito y ya hemos hecho cuatro, en el 2012 no se hizo Festival porque era año electoral y esos son años difíciles para conseguir patrocinio, pero hicimos el Quinto Festival en la última semana de noviembre de 2013.

A ese Festival han venido grandes guitarristas, de Estados Unidos, Cuba, Costa Rica, Perú, Chile, Argentina… de Suecia vino el dúo Gotemburgo Combo… que no es un combo sino un dúo… Paolo Forlani y Sante Tursi de Italia; vino el Dúo Mayes que habían venido a uno de los Concursos como jurado; William Jenks, de Portland; Gyan Riley, de New York; el Dúo Contrastes, de Costa Rica; Alfredo Muro, de Perú; Jorge Luis Garcel y Edel Aguiar De Cuba; Alberto Cumplido, de Chile y muchísimos más, y por supuesto participaron casi todos los guitarristas nacionales que tienen repertorio apto para presentar ante el público.

El Festival tiene una característica, y es que no solamente presentamos conciertos de guitarra clásica, sino que integramos todas las expresiones, incluimos jazz, folclor, música antigua, trovadores, así que también incluimos la voz en este Festival. Cada noche hay un concierto compartido entre dos o tres guitarristas y cada uno tiene un perfil diferente. Esta es una experiencia, no es que sustituí el Festival por el Concurso, sino que le he dado un compás de espera. Pero este año 2014 tenemos pensado hacer la convocatoria para el IX Concurso Nacional, teniendo en cuenta que en el país se ha elevado el nivel de los guitarristas tanto en los estudiantes, como en los profesionales, aunque aun no son muchos, pero tienen un alto nivel. Necesitamos que sea masivo el Concurso, pero eso lo vamos logrando poco a poco.

Producto de todo este movimiento, el año pasado preparé a dos alumnos míos y en abril se presentaron en un Concurso Internacional de Guitarra en Costa Rica. Los dos hicieron un excelente papel y uno de ellos, Joel Rosario, obtuvo el Segundo Premio. Y bueno, esto es un suceso inédito en la Historia de la Música dominicana, porque nunca antes un estudiante de guitarra había llegado tan lejos en un evento de esa categoría. No conozco en otros instrumentos, pero sí sé que en la guitarra ha sido la primera vez que un dominicano alcanza un Segundo Premio en un evento de este tipo, así que esto es algo histórico.

AGS: ¿Durante cuánto tiempo le diste clases de guitarra a Joel Rosario, el ganador del Segundo Premio en el Concurso de Guitarra de Costa Rica y cómo fue que consiguieron que él participara en ese Concurso?

RGA: Joel es mi alumno en el CNM y le había dado clases durante cuatro años antes de que ganara el Premio. Y supimos de la competencia porque las bases están en la Internet, además, este es un evento que organiza Aldo Rodríguez en coordinación con un conservatorio de Costa Rica y patrocinado por un importante banco de ese país.

El Concurso se llama Promesas de la Guitarra, y este era el segundo evento de este tipo en Costa Rica, precisamente para impulsar los estudios de la guitarra, aunque allá la práctica de la guitarra es masiva y el nivel es bien alto. Así que conociendo el evento me di a la tarea de preparar a los dos estudiantes, los dos fueron muy bien preparados y a mi entender ambos debieron obtener premios, pero como ya hemos visto, así son los concursos... Tuvimos la ayuda del Ministerio de Cultura de la República Dominicana, ellos ayudaron a costear los boletos, la estadía… hubo apoyo por parte de las autoridades del gobierno.

Como parte de la preparación hicimos varios conciertos de fogueo aquí en Santo Domingo, estuvimos en el Centro Cultural Perelló, en Baní; en el Centro Cuesta hicimos un concierto. Hicimos todo un plan para que los resultados fueran los mejores, yo tenía la esperanza de que los dos ganaran premios, pero es cierto que el Segundo Premio que alcanzó Joel fue muy estimulante. Para mí no fue una sorpresa porque yo estaba allí y vi cómo tocó Joel, pero por otra parte nunca me imaginé que lo haría extraordinariamente bien. Además, Joel es el primero de mis alumnos en obtener un premio Internacional.

Este mismo estudiante que ganó el Segundo Premio fue seleccionado para participar en el Concurso que se hizo en septiembre del año pasado en Lima, Perú donde el Presidente del Jurado fue el guitarrista francés Roland Dyens. Allá la participación de Joel fue muy buena, aunque no obtuvo premio, porque en realidad el tiempo de preparación fue mucho más corto en esta ocasión, pero fue muy importante para él como experiencia profesional y por el contacto que tuvo con grandes maestros de la guitarra como Roland Dyens y Marta Master de los USA entre otros…

Ahora déjame hacer una digresión, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad para hablar de lo siguiente: Hay un evento que organiza el CNM desde 2012, que es una sustitución del Concurso: se llama Guitarreando, y ya hemos hecho dos, aunque ya en 2011 yo había hecho uno en mi academia privada. En 2013 vino a ese evento María Victoria Olivier, quien dictó una conferencia sobre la obra de Leo Brouwer, también tuvimos a Leo invitado cuando la Feria del Libro ese año.

En Guitarreando hacemos conciertos, charlas y cualquier actividad que tenga que ver con la guitarra, tanto clásica como popular y el cierre lo hacemos con un concierto en el que tocan profesores y estudiantes de ambos estilos.

Pero mi idea, además de estos eventos, es tratar de hacer una serie de conciertos durante todo el año y quizás sea más efectivo que el festival, porque el festival dura solamente una semana y después todo se acaba y entiendo que debe haber una sistematicidad.

AGS: Todo esto cuesta dinero y aunque ya me mencionaste a algunos que te apoyaron, quisiera que concretaras un poco más en este aspecto tan importante y a veces tan difícil de conseguir.

RGA: Del sector privado me han apoyado el Banco BHD y agua Plantea Azul, Banco Popular, BanReservas, como los más fuertes, pero muchas otras empresas también me han apoyado, quizás en menor cuantía, pero siempre es una ayuda importante. El sector oficial  me ha apoyado a través del Ministerios de Turismo, la CDEE y sus dependencias, el Ministerio de Cultura y hemos llevado algunos conciertos a otras provincias en coordinación con el Senado de la República. También es importante destacar el apoyo brindado en el primer Festival por la Fundación Juan Bosch.

R.G.A con la Orquesta Sinfónica Nacional de la
República Dominicana.
AGS: No quiero terminar esta entrevista sin que me hables de tu carrera profesional como solista con orquesta, que es uno de los fuertes para un guitarrista clásico. No has parado de tocar y tienes varias plazas en las que cada año te presentas, plazas de primer nivel y en las que te encuentras con otros grandes intérpretes. ¿Pudieras hacerme un resumen de esa parte tan importante en tu vida profesional?

RGA: Con el primero que trabajé como solista fue con Tomás Fortín, quien fuera director de la Camerata Brindis de Salas, una excelente orquesta que hubo en Cuba. Bajo su dirección y con esa orquesta, toqué el Concierto No. 2 de Mauro Giuliani en la ciudad de Matanzas y en La Habana como última prueba del Concurso Internacional de Guitarra. Esa, como ya te comenté, fue mi primera experiencia con orquesta.  

Después, en 1989, toqué con la Orquesta Sinfónica de Matanzas, bajo la dirección de Alberto García. Allí también hice varios conciertos bajo la dirección de Enrique Pérez Mesa, quien entonces era el titular de aquella orquesta y es desde hace algunos años el Titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. Con Enrique hice el Concierto de Villalobos, el Elegíaco de Leo Brouwer, este último lo hice tres veces: dos con las orquesta de Matanzas y una con la de Oriente. También toqué la Fantasía para un Gentil Hombre, de Rodrigo con la sinfónica de Matanzas bajo la dirección de Juan Luis González, compositor y director residente en Córdoba, España.

Con la directora María Elena Mendiola he interpretado dos veces, con la orquesta de Matanzas, el Concierto de Aranjuez, también de Rodrigo… la primera vez en la Sala White y recientemente, en diciembre pasado, en el teatro Velazco.

Toqué, como te comenté anteriormente, en el estreno en Cuba del Concierto Andaluz para cuatro guitarras y orquesta, de Rodrigo, en el que participaron además Aldo Rodríguez, Jorge Luis Zamora y Jesús Cantero. Esto fue con la orquesta de Matanzas bajo la dirección de Elena Herrera... en ese concierto estuvo presente la hija del compositor.

En Santo Domingo interpreté el Concierto Elegíaco, con la Sinfónica Nacional bajo la dirección del Maestro invitado Álvaro Manzano, eso fue el 18 de septiembre de 1996. Dos años después interpreté en el Teatro Teresa Carreño de Caracas, Venezuela, con la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho, bajo la dirección de Rodolfo Sanglimbeni el Concierto Elegíaco. En septiembre de ese año 1998 interpreté en Polonia el Concierto Dominicano para guitarra y orquesta, de Román Peña. Carlos Piantini fue el director y la orquesta fue la Filarmónica de Varsovia.

En el 2009 interpreté el Concierto de Aranjuez, en la clausura del FestivalInternacional Entre Cuerdas, de Chile, en la ciudad de Talca, allí dirigió la orquesta el Maestro Roberto Sierra y el último concierto que hice aquí con orquesta en Santo Domingo fue Aranjuez, el 7 de noviembre de 2012 con el director invitado Missak Baghboudarian.

He interpretado From Yesterday to Penny Lane, de Brouwer varias veces. En Holguín, Cuba; en La Florida, Estados Unidos y aquí en Santo Domingo muchas veces, incluida una noche en la que nos presentamos en Casa de Teatro y quedó tanto público fuera que tuvimos que hacer una función más a media noche.

También me he presentado como solista en la Portland Guitar Series, el 26 de octubre de 2013; he impartido Clases Magistrales en Rowan University, New Jersey, eso fue el 2 de octubre 2013 y al año siguiente participé en el V Festival Internacional de Guitarra FESGUITARPERU.

Ahora te doy una primicia: el próximo día 12 de octubre, fecha memorable para nuestro continente, haré un concierto en Filadelfia invitado por la Philadelphia Classical Guitar Society como parte de su temporada 2014-2015.

AGS: Es una carrera muy movida sin dudas, y estoy seguro que lo mejor está por llegar. Te deseo suerte y muchas gracias por tu paciencia.

RGA: Gracias a ti.

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