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sábado, 1 de marzo de 2025

ESTHER BORJA CANTA A DOS, TRES Y CUATRO VOCES

Mateo San Martín, un disquero de fábula.


Durante la primera mitad del siglo XX, cuando en Cuba florecía la cultura republicana y la música se había convertido en uno de los productos de consumo masivo, colocar un disco en el tope de la popularidad no era nada fácil, porque la competencia era recia y el mercado volátil, lo que hoy era una novedad al otro día era viejo; sin embargo, algunos fonogramas, como el que da título a este artículo, salió al mercado hace más de setenta años, y se puede escuchar hoy como si fuera nuevo. En su género, ha podido romper las barreras del tiempo porque contiene hermosas criollas, danzas y canciones cubanas, interpretadas con arreglos y voces excepcionales, en realidad una sola voz que, gracias a la magia y el talento, se multiplica hasta cuatro veces con bellos timbres y una afinación perfecta. 

Pero tantas décadas, para una obra de arte, es motivo suficiente como para investigar su historia, es por eso que en este artículo muestro algunas de las fuentes que documentan la génesis de este excepcional fonograma, y trato de responder, basado en ellas, las  siguientes preguntas: ¿Quién lo produjo? ¿De quién fue la idea? ¿Dónde se grabó? ¿Cuándo se grabó? ¿Dónde se realizaron los cortes? ¿Dónde se imprimieron los vinilos? ¿Cuántos se imprimieron en la primera tirada? ¿Quiénes fueron los intérpretes? ¿Quién fue el grabador? ¿Cuál fue el sello que lo produjo? y, ¿Cuándo salió al mercado?

Y para encontrar las respuestas a todas estas preguntas presentaré; primero, la reseña que publiqué del libro Disquero*, de Mateo San Martín; seguidamente, citaré lo que el autor del libro anotó acerca del contenido del disco; a continuación, incluiré las notas que Luis Carbonell escribió en la contraportada del disco, y finalmente responderé todas las preguntas antes formuladas.

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UN DISQUERO DE FÁBULA**

Una curiosidad bibliográfica salió al mercado y anda por los anaqueles de algunas tiendas de discos en la ciudad de Santo Domingo. Es un libro que seguramente llamará la atención de quienes de algún modo están ligados a la música, los músicos y el mercado del disco. Es un libro que tiene en sus páginas información de primera mano y que lleva por título: Disquero.

El autor de esta novedad es un pionero en su oficio, un hombre que se inició en la vida laboral cuando los fonógrafos y fonogramas comenzaban a llegar a los mercados del mundo. El autor de esta rareza es el señor Mateo San Martín, nacido en La Habana, Cuba, allá por el año 1930, quien comenzó a bregar en el negocio del disco cuando se comenzaban a vender los primeros artilugios capaces de reproducir la música con alta fidelidad, allá por los últimos años de la década del cuarenta.

Ya desde entonces, Mateo San Martín, quien apenas recién se había graduado de bachillerato y daba sus primeros pasos en el negocio, fue capaz de imaginar un mecanismo para incrementar las ventas de la compañía en la que estaba empleado, fue capaz de imaginar y poner en práctica algo muy común en el mercado moderno y que conocemos hoy como especiales. La anécdota está narrada en el libro Disquero con toda modestia y dicha así, como de paso, pero este suceso es una muestra del hombre visionario y del empresario sagaz que ya desde su juventud era Mateo San Martín. Visionario fue también cuando en 1959 pudo entender que, en Cuba, nunca más el disco volvería a ser lo que en la década pasada, tuvo la premonición de que ese artículo dejaría de formar parte de la vida cotidiana de los cubanos en los años por venir, y no se equivocó. Ya para entonces KUBANEY era un sello prestigioso fundado por Mateo San Martín, con un catálogo de más de veinte títulos. Fue en esa época y bajo esas premisas que el disquero cambió su residencia a los Estados Unidos y desde allí trabajó con lo más importante de la música bailable de América Latina.

Mateo San Martín (1930-2014)

En Disquero hay también anécdotas en las que se cuentan las andanzas de personajes protagónicos en el quehacer musical dominicano; anécdotas puramente de farándula, escándalos, amoríos, adoraciones, desplantes y todo tipo de sucesos acaecidos alrededor de Mateo San Martín.

Están contadas, con mucho amor y dolor, las frustrantes conductas adoptadas por el ídolo de multitudes Fernando Villalona, su proverbial informalidad, su relación con las sustancias tóxicas y cómo se convirtió en El Mayimbe. Están también contadas las estrecheces económicas del joven Johnny Ventura y sus resonantes triunfos por todo el mundo. Se narra también de cómo Cuco Valoy, ya en su segundo álbum, sufrió un ataque de «vanidad». De los Hermanos Rosario y la tragedia de Pepe, quien fue apuñaleado por una admiradora. De cómo Pochy Familia y su Cocoband dio origen a Kinito y la Rokabanda.

Disquero es un cuento contado por el abuelo, es la historia de una vida y un oficio que nacieron y crecieron en la misma época. Disquero es una curiosidad bibliográfica que pasará, de los anaqueles de algunas tiendas de discos, a las bibliotecas de estudiosos de la música americana, a las bibliografías de futuros estudios sobre la música bailable americana. Disquero es un trabajo que, por su contenido, circulará tanto en manos de especialistas como de faranduleros.

Disponible en Incredible CD’s, Calle El Conde, Santo Domingo.

En Internet: http://www.kubaney.com

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En su libro Disquero, Mateo San Martín nos dice del disco Esther Borja Canta a dos, tres y cuatro voces, lo siguiente:

[…] se me presentó Luis Carbonell, quien, conociendo de mi relación con Montilla, me informó de un proyecto que él tenía con Esther Borja […], en el cual ella grabaría un disco cantando a dos, tres y cuatro voces, con acompañamiento de dos pianos, uno ejecutado por Numidia Vaillant y el segundo por él mismo, así como un bajo y la percusión correspondiente. Le presenté la idea a Montilla y ésta le gustó, ya que en 1952 él le había grabado un disco a la Borja en España bajo el título «Rapsodia de Cuba» (Montilla #M-121). Esta producción tuvo un gran éxito. Sin embargo, él consideró que, por lo complejo de la grabación, ésta debería ser realizada en New York, lo cual requeriría el viaje de Esther Borja y Luis Carbonell a dicha ciudad.

[…] en lo referente a la parte económica él estaba dispuesto a pagar los siguientes valores. Un pago único a Esther Borja de quinientos dólares. Un pago, también único, a Luis Carbonell de doscientos dólares. Además, el pasaje aéreo y el pago del hotel para ambos. En lo referente a las dietas, la cifra de diez dólares diarios para Esther y cinco dólares diarios para Luis. Cuando le informé a Luis sobre la misiva de Montilla, ese mulato cambió de colores. No sé si se puso más «prieto» o más blanco. Sus primeras palabras, cuando se recuperó de la primera impresión, fueron «¿Qué se habrá creído ese boricua sin Patria, qué yo me como las sobras de Esther?, si cuando yo salgo con ella me gasto el dinero para comer filete. Dile a este señor que no hago la producción con él a ningún precio». Luego me dijo «Mateo, vamos a hacerla contigo». Yo me quedé titubeando. En primer lugar, yo no tenía el más mínimo conocimiento sobre cómo hacer una grabación, y, por otro lado, me encontraba «más pelado que una mazorca de maíz». De todas formas, no tenía muchas alternativas, pues Mateo y compañía se encontraba al borde de la quiebra y yo tenía que hacer algo.

Más adelante Mateo San Martín nos cuenta lo siguiente acerca de la grabación del disco:

Fruto de mi estadía en Sonido y Proyección se estableció una amistad entre Ovidio Fernández, dueño de Radio Progreso, y yo, ya que ellos nos compraban muchos equipos para la estación de radio. Le planteé a Ovidio la situación de que necesitaba efectuar unas grabaciones y que requeriría un tiempo reservado, así como un precio asequible. Él se limitó a decirme «No hay problema, todo lo que quieras y me pagas a treinta pesos la hora».

Le informé a Carbonell y todo quedó concertado. Contratamos a Bol, el bajista, hermano del «Negro Vivar» el trompeta, a Laserie en las pailas, conseguimos los dos pianos y se citó a los participantes para comenzar a grabar en octubre de 1955, no recuerdo qué día, pero sí la hora, a las diez de la noche.

Llegó la fecha, y cual no sería la sorpresa del ingeniero de sonido Medardo Montero y m­ía, cuando siendo ya la una de la madrugada, tan solo se hab­ían presentado la Borja, Numidia y Carbonell. Luego nos enteramos de que el problema estaba en que los músicos trabajaban en el Tropicana y no podían ausentarse hasta que el show no hubiera terminado.

[…] La primera sección se terminó a las seis de la mañana, grabándose en un solo canal de un cuarto de pulgada. Era una grabación directa, diferente a como se realizan en la actualidad, en las que se graba por partes y luego se efectúa el mezclado. […] En tres secciones más terminamos el disco.

Con esas matrices grabadas en Radio Progreso -continúa contando Mateo-, debió viajar a New York para realizar los cortes en los estudios de la RCA, y cuando los tuvo le pidió a Montilla que, «usando su crédito, le mandara fabricar cinco mil álbumes […], y que se los enviara a Cuba antes del primero de diciembre».



De regreso en La Habana, Mateo presentó el disco en La Feria del Sonido, «que era algo que él había instituido cuando se encontraba en Sonido y Proyección» y la «reacción fue tan positiva que los pedidos cubrieron casi la totalidad de lo ordenado a Montilla en aquellos momentos.

Finalmente, los discos llegaron a principios de diciembre de aquel año 1955, y para el 6 de enero ya habían vendido los cinco mil discos bajo la marca «Antilla Records» que ya para esa fecha Mateo había establecido, lo que sirvió para que Esther Borja, Luis Carbonell y el propio Mateo lograran su primer éxito.

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Luis Carbonell escribió en la contraportada del disco lo siguiente:

ESTHER BORJA, CANTA A DOS, A TRES Y A CUATRO VOCES CANCIONES CUBANAS***

DR. RAÚL GUTIERRES S

(...como de un mar en diástole,

Como de un mar en sístole

Como de un mar concéntrico

De un mar como en si mismo derramado.

(Elegía Cubana, de Nicolás Guillén)

Los ideales son formaciones naturales. Aparecen cuando la función de pensar alcanza tal desarrollo que la imaginación puede anticiparse a la expresión. No son entidades misteriosamente infundidas en los hombres, ni nacen del azar. Se forman como todos los fenómenos accesibles a nuestra observación. Un ideal es un punto y un momento entre los infinitos posibles que pueblan el espacio y el tiempo. (José Ingenieros)

Aprovecho las frases del eminente filósofo argentino para dedicar a usted, doctor, este trabajo que nos ha tenido preocupados por algún tiempo, y el que nos ha proporcionado muchas alegrías, ansiedades y esa inquietud emocionante que se apodera del individuo cuando va realizando poco a poco alguna obra que espera ansiosamente ser terminada.

Del presente empeño usted fue de los primeros, junto con el inestimable Vicente Herrero, en conocer y alentar.. Luego es estímulo de amigos y maestros como Gonzalo Roig y Félix Guerrero, contribuyeron a insistir y a crecer en nosotros la fe en nuestro propio esfuerzo, gestos todos que nunca agradeceremos bastante

Paréntesis.

ESTHER BORJA. -Calidad, cualidad sinceridad artística, dominio absoluto de sus facultades, sensibilidad exquisita, conocimiento amplio de nuestra música, y, en una palabra: oficio. Se entregó de lleno a la realización del presente trabajo -y. Créame sinceramente, solamente una artista como ella, con una capacidad técnica absoluta de su habilidad, sería capa de enfrascarse en l estudio de TODAS y cada una de las voces y combinaciones que componen los arreglos vocales que aquí le mostramos-, y lo ha conseguido después de un verdadero esfuerzo con olvido absoluto del tiempo; y lográndolo, además, de manera tan sugestiva.

NUMIDIA VAILLANT.-Pianista absoluta, completa. Joven y con conocimiento definitivo del instrumento que ejecuta. Le hemos sugerido nos construyera para dos pianos los acompañamientos de las presentes inspiraciones en el clima en que se produjeron aquellas. Lo consigue: se acerca deliberadamente a la guitarra y mira hacia Cervantes. Creemos que tiene un luminoso porvenir.

«Toda la música de mi país de verde», dice maravillosamente Ernesto Víctor Matute en su “Elogio de un poeta a su Isla Antillana”.

Hay como un constante resucitar romántico en nuestras páginas más perdurables. Nos parece, al oírlas, que palpamos con tacto invisible nuestro suelo, nuestro sol, nuestras palmas, nuestras mujeres; parece que algo se nos pega a la piel con calor imponderable. Es una primavera constante. El romanticismo de muchas de nuestras canciones es de una ingenuidad cubanamente universal.

TE ODIO y ¿ME ODIAS?. Criollas. (Dos y cuatro voces) -Muy pocas veces se ha dado el caso en nuestra música, en el que una composición del género «contestación a...» -estilo por demás, de muy frecuente recurrencia por nuestros autores-, haya logrado un plano de popularidad igual a la composición original. Este es un caso singular. Ernestina Lecuona («¿Me odias?») lo logró afortunadamente utilizando inclusive el mismo formato armónico que Félix B. Caignet («Te odio»). Ambos números alcanzaron en su época un «rating» elevadísimo. La super-imposición que logra Esther Borja al final de ambos números (interpretándola a cuatro voces) me parece de interés considerable.

EN EL SENDERO DE MI VIDA. Bolero (Dos voces) -Oscar Hernández acaba de obtener un premio en el Concurso anual del «Dia de la Canción Cubana» con un bolero precioso. «Justicia de amor», en el que se comprueba cómo el genuino sabor nacional, el mismo estilo, y una invariable gracia profunda se manifiesta a través de toda la obra del autor -obra que abarca casi lo que va de este siglo-. En su principio, «En el sendero de mi vida» fue realmente titulado por el autor «Ella y yo».

DANZA CUBANA. (Dos pianos: Numidia Vaillant y Luis Carbonell) -«Ignacio Cervantes Kawanagh fue el músico más importante del siglo XIX cubano. Nadie pudo situarse más algo que él en lo que se refiere a la solide del oficio, a un buen gusto innato -distinción en las ideas, elegancia en el estilo, cabal sonido- que se manifiesta, incluso, en sus obras menores. Estaba particularmente dotado para hablar el idioma de su isla. De ahí que sus célebres Danzas para piano constituyan la mas auténtica expresión de su temperamento. Como ciertos músicos noruegos, españoles y eslavos. Cervantes acababa siempre por volver al acento del terruño, aun cuando aspirara a expresarse en un lenguaje exento de localismos» (Alejo Carpentier en su libro La Música en Cuba).

NOCHE AZUL. Danza (Tres voces) -Del Maestro Ernesto Lecuona -a quien tanto le debe la música de nuestra isla- ya se ha dicho mucho, aunque no lo suficiente. Guía y estímulo. Punto de referencia. Pauta. El bajo obstinadamente rítmico, (estilo, personalísimo en sus danzas) apoya una melodía inolvidable.

ES EL AMOR LA MITAD DE LA VIDA. Canción. (Dos voces) -Durante los primeros años del presente siglo el teatro cubano tuvo un auge extraordinario. Muchas obras, revistas, sainetes y zarzuelas se estrenaron, que fueron fijando poco a poco los diversos géneros de nuestra música tradicional. Hemos tomado de la zarzuela «El Brujo» una hermosa selección que por el lirismo de sus estrofas y por el hálito romántico que se desprende de su música, es ejemplo puro de una «canción cubana». Su autor, José Marín Varona, que utilizó los versos de J. R. Barreiro, nos ha dejado múltiples y gratísimas inspiraciones.

AUSENCIA. Bolero, (Dos voces) -Esta es otra de las páginas que vivirán por mucho tiempo todavía en nuestros corazones y recuerdos. Su autor, Jaime Prats, ha contribuido no poco a extraer de nuestra cantera bien cinceladas y hermosas culminaciones.

LA TARDE. Bolero (Tres voces) -Sindo Garay, ese viejito cariñoso de ojos cuyos párpados tan unidos solo dejan ver dos puntos pequeñísimos escrutadores, agudísimos, inteligentes y soñadores -que parece no percibir el paso de los años, conservando su espíritu tan alerta y juvenil como todas sus composiciones -de la que es vivo reflejo- nos a dado inspiraciones inmortales. Su música vivirá y palpitará eternamente en la historia de nuestra Isla.

LA HIJA DE ORIENTE (Contradanza para piano de J. Marín Varona. (Arreglo para dos pianos de Numidia Vaillant) -Le transcribo aquí un párrafo del libro «La Música en Cuba» que a mi juicio es una obra trascendental en nuestra cultura general. Su autor, Alejo Carpentier, nos dice a propósito de las contradanzas de Manuel Saumell: «Hay que ir más lejos, leyendo y seleccionando. Se penetra entonces en una zona de preocupaciones más hondas, poblada de páginas tiernas, emocionadas, finísimas, o, por el contrario, dinámicas, agitadas y nerviosas en las que se advierte siempre la presencia del buen músico. Muchas de las contradanzas no fueron compuestas para el baile. Es evidente que se escribieron para ser tocadas y oídas».

OJOS BRUJOS. Criolla capricho. (Tres voces) -Uno de los géneros desgajados de la Contradanza es este de la criolla, en el que su autor, nuestro Gonzalo Roig, cubanísima ceiba de tronco añoso prodigiador de sombra bondadosa, de ramaje innumerable, de raíces con temblor de patria sabor eterno ha elevado su inspiración a altísimas esferas de lo hermoso. Hemos añadido (con aprobación del autor) una cadencia «a capella», como para recrearnos un poco más en los temas que forman una de las páginas privilegiadas de nuestra lírica musical.

LONGINA. Canción romántica, (Tres voces) -Aun vive, Sí, aún vive la que «En el lenguaje misteriosos de sus ojos hay un tema que destaca sensibilidad».

¡Cuántos ensueños no florecerán en un recuerdo! Romanticismo eterno, sortilegio apasionado. Manuel Corona entretejió en su trovadoresca canción todo un estilo, toda una época, todo un mensaje.

Y nada más, doctor. Volviendo al principio, al ideal, queremos que sepa que el nuestro ha sido tratar de que no caigan en el olvido tantas páginas hermosas que han escrito nuestros autores, que en nuestras razones se encuentran sus propias razones.

A usted, siempre afectuoso, siempre atento, a usted, sin más dedico el presente trabajo. Usted merece más. LUIS CARBONELL.

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En resumen, para contar la historia de este fonograma excepcional en la extensísima discografía cubana de la época republicana, considero que los datos que mejor se pueden documentar son los siguientes.

Productor: Mateo San Martín

Autor del proyecto: Luis Carbonell

Lugar de grabación: Radio Progreso, La Habana, Cuba.

Fecha de las grabaciones: Octubre 1955

Cortes y edición: Estudios de la RCA, New York.

Impresión de los Lps.: New York

Cantidad de discos impresos en la primera tirada: 5,000

Intérpretes de las grabaciones: Esther Borja, voces; Numidia Vaillant y Luis Carbonell, piano; Bol, contrabajo; Rolando Laserie, percusión.

Grabador: Medardo Montero

Sello que lo introdujo en el mercado: Antilla Record

Año de salida al mercado: 1956

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En Cuba Canta y Baila. Enciclopedia Discográfica de la Música Cubana 1925-1960, Cristóbal Díaz-Ayala anota lo siguiente:

Lp Antilla 101 reeditado casi inmediatamente como Kubaney 101. «Esther Borja canta a dos, tres y cuatro voces» La Habana, 1955. Acompañada al piano por Numidia Vaillant y Luis Carbonell. Notas de Luis Carbonell. Reeditado como CDK-354 en 1993. 

San Martín, Mateo. 1997. Disquero. Miami: Litho Color Plate.
** Publicado en Santo Domingo, el 22 de enero de 2000 en el periódico El Siglo
***Para escuchar el disco en Spotify pincha aquí Ojo, en Spotify faltan las piezas En el Sendero de mi vida y Danza Cubana.


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viernes, 7 de febrero de 2025

16 GRANDES ÉXITOS DEL SEPTETO NACIONAL DE IGNACIO PIÑEIRO

 Clásicos populares en discos increíbles (*)

«El Septeto Nacional murió y nació muchas veces, por él pasaron muchos músicos y cantantes notables. Etapas distintas también tuvo bastante. ¿Cómo? ¿El Septeto sin Ignacio? No, no, nunca» Esta afirmación rotunda la hizo Lázaro Herrera, trompetista que estuvo en la agrupación en todas las épocas y a quien la vida le hizo el regalo de la longevidad (**).

El Septeto Nacional, según apunta Sergio Santana Archbold, salió a la calle por primera vez el 27 de enero de 1927 y fue disuelto diez años después. En 1940, Miguelito Valdés volvió a reunir al Septeto para grabar algunos temas y luego, pasarían 20 años de silencio. No es hasta 1954, a instancias del musicólogo Odilio Urfé, que la agrupación vuelve a la palestra para entrar en los estudios de grabación y hacer radio y televisión.

«16 Grandes Éxitos del Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro», es un fonograma que contiene obras que fueron producidas durante esta última época y que se nos presentan ahora por Discos Fuentes, en su Línea Media. En la obra se incluyen dieciséis piezas imprescindibles para la comprensión del son como algo más que un género musical, algo que se convirtió en un modo de hacer la música y filosofar. Esas dieciséis obras fueron éxitos indiscutibles desde la primera época del Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro. Piezas como Échale salsita, Suavecito, Guanajo relleno, Bardo, Esas no son cubanas, La cachimba de San Juan de Piñeiro; Son de la loma, de Matamoros; Trompeta querida, de Lázaro Herrera y otros tantos clásicos nos llegan en este disco increíble en una versión fresca, renovada y con técnicas de grabación más modernas.

Estas dieciséis piezas clásicas en el repertorio popular vienen en el cantar de Carlos Embale, un sonero de voz increíble, de voz perfectamente afinada, de amplio registro, potente, de un timbre arrullador y capaz de improvisar los más inusitados malabares rítmicos con la poesía. (Santo Domingo, El Siglo 3 jun. 2000 / Mundoclasico.com, 23 may. 2000) (Revisado para El Tren de Yaguaramas 2da. Época, 17 nov. 2024)

(*) Hace más de veinte años, bajo el título «Clásicos populares en discos increíbles», publiqué una serie de reseñas de discos en diferentes medios de prensa de Santo Domingo, entonces había que comprar el fonograma; sin embargo, hoy solamente es necesario tener la app Spotify, o YouTube, es por eso que me animé a subirlos a Facebook y a mi blog, algunos con la Playlist del álbum original y otros en YouTube, como en el caso de este fonograma de 16 Grandes Éxitos del Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro que aún no aparece en Spotify.

(**) Entrevista concedida a Félix Contreras, en La música cubana una cuestión personal. Ediciones UNIÓN. La Habana, Cuba. 1999.


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miércoles, 25 de diciembre de 2024

EL DISCO DE ORO DEL TRÍO MATAMOROS

Clásicos populares en discos increíbles (*)

Siro, Cueto y Miguel enlazaron sus nombres en un trío de voces, guitarras, maracas y claves para hacer lo que más les gustaba, para interpretar un ritmo cadencioso que, en Oriente, el oriente de Cuba, allá por las primeras décadas del siglo XX, comenzó a pujar, a lidiar por imponerse a otros géneros musicales cubanos ya establecidos.

Era el son, un género que iba a ocupar a bailadores e intérpretes durante todos los años del siglo XX, un género de la música cubana que profesionales ilustres moldearon una y otra vez. El Trío Matamoros, llegado a La Habana en 1928, se convirtió de inmediato en una agrupación mayor. Fueron sumados el bongó, la trompeta y el contrabajo llegando así al septeto, formato idóneo entonces para la interpretación del nuevo género que capeaba en los salones de baile.

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El fonograma titulado «El Disco de Oro del Trío Matamoros», aparece en el catálogo Kubaney con el número 095-2 y pertenece a la línea Caribe del sello. La obra, es un compendio de las más representativas piezas, grabadas por algunas de las agrupaciones que Miguel Matamoros fundó durante las primeras décadas de la vigésima centuria. Aunque la cubierta no aporta datos al respecto, muy probablemente estas piezas vieron la luz originalmente interpretadas por El Trío Matamoros, El Cuarteto Maisí, El Conjunto Matamoros y el Septeto Matamoros. Cada una de estas agrupaciones, asumió un formato instrumental que se estableció como patrón en la historia posterior de la música bailable cubana. Tenemos también en este registro una curiosidad discográfica.

En la pieza Tú sí, Yo no, del propio Miguel Matamoros, se incluyen dos saxofones. Muy probablemente, fue esta una de las primeras ocasiones en las que esos aerófonos entraron a un estudio de grabación para interpretar un son. «El Disco de Oro del Trío Matamoros» que presenta Caribe, es una joya de la discografía latinoamericana, ante todo, por lo inusitado de su fidelidad, por el inapreciable valor de contener en un fonograma veinte piezas representativas de un género musical que, nacido en Cuba, se expandió por todo el orbe y pudo influir en la obra musical de autores muy diversos. Veinte piezas que han de conocerse, inevitablemente, para valorar el curso de la música popular bailable americana, para escudriñar los recodos en los que el son cubano aún se hospeda. (Santo Domingo, [A]hora, 29 may. 2000) (Revisado para El Tren de Yaguaramas 2da. Época 16 nov. 2024)

(*) Clásicos Populares en Discos Increíbles fue el título de la columna en la que publiqué las reseñas de algunos de los discos que Mateo San Martín vendía en su tienda Incredible CD´s de la calle El Conde, en Santo Domingo. Gracias a su generosidad, pude descubrir y obtener decenas de discos con la música que la tiranía castrista desterró y nunca más se volvieron a comercializar en Cuba.


miércoles, 4 de diciembre de 2024

CELIA CRUZ con la Sonora Matancera

Clásicos populares en discos increíbles (*)

«Celia Cruz, La Guarachera de Cuba», solista; Calixto Licea y Pedro Knigth, trompetas; Rogelio Martínez, voz y guitarra; Lino Frías, piano; Pablo Vázquez, contrabajo; Carlos Manuel Díaz Caito, voz y maracas; Ángel Alfonso Furias Yiyo, tumbadora; José Rosario Chávez Manteca, timbales. Grabado en los estudios CMQ. La Habana, 1950-1953. Recopilación de Tumbao Cuban Classics. TCD 91.

En la ciudad de Matanzas, Cuba, el 12 de enero de 1924 comenzó a dar sus primeros pasos una agrupación sonera que adquirió resonancia internacional. A iniciativa del músico Valentín Cané, surgió La Tuna Liberal, la que dos años después, con la entrada de Rogelio Martínez, se convirtió en la Estudiantina Sonora Matancera, y finalmente, en 1932, asumió el nombre de Sonora Matancera.

En los años que siguieron, voces de alto calibre actuaron al frente del conjunto. Daniel Santos, uno de los artistas más populares de América, contribuyó en gran medida a que la Sonora Matancera saltara a los primeros planos del mercado de la música bailable en todo el continente; Celio González, hizo de sus versiones de Vendaval sin rumbo y Total verdaderas piezas clásicas en el repertorio de La Sonora; y Alberto Beltrán, dejó en la memoria musical americana su inmortal interpretación del merengue de Héctor Díaz y Medardo Guzmán, El negrito del batey. Fueron estos algunos de los artistas que hicieron historia al frente del mítico conjunto, y fue a ese encumbrado puesto al que llegó Celia Cruz para unirse a la larga lista de imprescindibles de la música cubana. 

Su inicio en la discografía de esa época legendaria se produjo el 15 de diciembre de 1950, fecha en la que Celia grabó la Guaracha Cao cao, maní picao, de Carbó Menéndez, que aparece en el corte número uno de este disco increíble del sello Tumbao Cuban Classics. Es a partir de ese momento, y de la gran popularidad que llegó a adquirir su versión, que Celia Cruz se impone con la Sonora Matancera, e inicia una carrera que dura ya más de medio siglo.

En este disco increíble, Celia Cruz, aparece con veinte piezas, la mayoría de las cuales son guarachas, un género que había aparecido en Cuba en los primeros años del siglo XIX como una forma alegre de canción en la que los textos giraban por lo general en torno a sucesos jocosos. Ese estilo de canción que utilizó la célula de la habanera o el ritmo de tango comenzó a sustituir las tiranas, las seguidillas, boleras etc. que en el teatro vernáculo se cantaban en los entreactos. La Guaracha siguió su curso, se apartó del ámbito teatral y en la primera mitad del siglo XX se convirtió en uno de los géneros más populares de la música bailable cubana.

Celia Cruz, desde los inicios mismos de su rutilante vida profesional, fue una de las figuras que con más éxito interpretó las guarachas, y es este disco increíble, un documento muy elocuente. En estas guarachas Celia Cruz hace gala de su potente y afinada voz, de su rebosante Salsa cubana, de su manera pícara de decir los textos, y de su fluidez en las improvisaciones. Esta recopilación contiene una veintena de argumentos que confirman que Celia Cruz es La Guarachera de Cuba. (Santo Domingo, [A]hora 26 feb. 2001) (Revisado para El Tren de Yaguaramas 2da. Época 17 nov. 2024) 

(*) Clásicos Populares en Discos Increíbles fue el título de la columna en la que publiqué las reseñas de algunos de los discos que Mateo San Martín vendía en su tienda Incredible CD´s de la calle El Conde, en Santo Domingo. Gracias a su generosidad, pude descubrir y obtener decenas de discos con la música que la tiranía castrista desterró y nunca más se volvió a comercializar en Cuba. 

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miércoles, 20 de noviembre de 2024

BILLO’S CARACAS BOYS. Con sus cantantes Cheo García y Felipe Pirela

Clásicos populares en discos increíbles (*)


Según aparece en el pequeño Larousse ilustrado, la palabra clásico o clásica, es un adjetivo, y, entre otras acepciones, sirve para calificar al escritor o a la obra que se considera como modelo en cualquier literatura. Dice también el Larousse que clásica es alguna obra muy notable y digna de ser imitada. Finalmente acepta como clásico aquello que no pasa de moda.

Los estetas, en numerosos tratados, abordan el adjetivo, lo escudriñan y lo definen. Muchos son los enfoques que existen sobre lo bello como categoría estética en el arte clásico; sin embargo, todos se unen en el punto quizás más elemental: clásico es lo que no pasa de moda, es lo que gusta siempre, clásico es lo más depurado de la creación humana. Clásico es, a veces, el gusto de las élites.

Los estudiosos, partiendo de premisas formales y de estilo, se enfrascan en discusiones infinitas por definir qué es lo culto y qué lo popular. Hoy, algunos se inclinan por clasificar la música de acuerdo con su función práctica; así, lo clásico y lo popular no se excluyen. Si la música popular se define por su función social, por ser música para ser actuada, para ser bailada, para que el destinatario interactúe con ella, esa música popular y bailable puede convertirse también en música clásica, puede convertirse, por sus valores estéticos excepcionales, en música clásica popular. El disco «Billo’s caracas boys con sus cantantes Cheo García y Felipe Pirela», del sello Kubaney, es una de esas obras clásicas del género popular bailable.

Luís María Frómeta Pereyra, nació en Santo Domingo el 15 de noviembre de 1915, y desde muy joven comenzó a conocérsele como un músico excepcional. Integró la Santo Domingo Jazz Band y se desempeñó como fagotista de la Orquesta Sinfónica de Santo Domingo; fue, además, director de la Banda de Música del Cuerpo de Bomberos de la capital.

El 31 de diciembre de 1937, en el Roof Garden del Hotel Madrid, en Caracas, Venezuela, debutó Billo Frómeta con su orquesta, lo que fue el inicio de una larga carrera en la que cosechó innumerables éxitos. Como compositor escribió piezas de diversos géneros, en las que cantó de un modo estremecedor a sus más grandes amores: Quisqueya y Caracas.

Venezuela fue escenario de sus grandes éxitos, fue donde la banda gigante Billo’s Caracas Boys comenzó a dejar hondas huellas en la música americana. A este formato, integrado por saxofones, trompetas, trombones, bajo y batería, utilizado en Norteamérica para interpretar el jazz, se le habían sumado instrumentos de la percusión cubana. Benny Moré, allá por los primeros años de la década del cincuenta, probó la efectividad de una buena banda para tocar los ritmos caribeños. Billo, se unió a la larga lista de creadores que, a través de un formato foráneo, fue capaz de sonar como el alma latina.

Cada una de las once piezas que aparecen en el registro «Billo’s Caracas Boys, con sus cantantes Cheo García y Felipe Pirela», es una joya de altísima calidad. Cada una de ellas es emblemática. El disco, contiene los principales géneros musicales del Caribe, contiene once joyas clásicas de la música popular bailable. La conga, el bolero, el danzón, el danzonete, el merengue, el cha-cha-cha, el mambo, el son -y hasta un paso doble para recordar la madre patria- están interpretados de manera impecable, con arreglos, tan bien concebidos, tan creativos y modernos que parecen hechos ayer, arreglos que tienen la vigencia de una pluma de gran talento.

Los textos son de lo mejor que se ha escuchado en la música bailable, todas las letras de las piezas están llenas del gracejo popular, de la imaginería del bailador, de la mejor poesía.

Para cantarte a ti puse al arpa

todas las cuerdas de oro

Para cantarte a ti mi garganta

recogió un ruiseñor

Para cantarte a ti mi caracas

he pedido al poeta

que le ponga a mi canto

toda su inspiración...

Así canta a Caracas Billo Frómeta; así, en ese altísimo vuelo poético está hecho el disco. Un registro que en el catálogo de Kubaney lleva el número 477-2 y que, en ese grande y exquisito tesoro musical de Mateo San Martín, es una joya entre las joyas. (Mundoclasico.com, 2 may. 2000 / Santo Domingo, [A]hora, 15 may. 2000) (Revisado para el Tren de Yaguaramas 2da. Época. 4 nov. 2024)

(*) Hace más de veinte años que, bajo el título «Clásicos populares en discos increíbles», publiqué una serie de reseñas de discos en diferentes medios de prensa de Santo Domingo, entonces había que comprar el fonograma; sin embargo, hoy solamente es necesario tener la app Spotify, o YouTube, es por eso que me animé a subirlos a Facebook y a mi blog, algunos con la Playlist del álbum original y otros en YouTube, como en el caso de esta disco de Billo Frómeta que aún no aparece en Spotify. 

miércoles, 6 de noviembre de 2024

CONJUNTO MATAMOROS CON BENNY MORÉ

Clásicos populares en discos increíbles (*)

Este fonograma del sello Tumbao Cuban Classics (TCD 020) contiene diecisiete piezas, ocho de ellas grabadas en México. El origen del registro se remonta al año 1945, fecha en la que, Miguel Matamoros, al frente de su Conjunto, viajó al país azteca para presentarse en bailes, teatros, cabarets y programas de radio.

Para esta gira, se sumó una voz que ya comenzaba a destacarse en el ambiente musical cubano: Maximiliano Bartolomé Moré. Fueron estas, unas de las primeras apariciones discográficas de quien se convirtió, en la década del cincuenta, en el legendario Benny Moré, conocido en la historia de la música popular cubana como El Bárbaro del Ritmo.

Fue a partir de este viaje, que Benny comenzó una vertiginosa carrera, que lo llevó a lo más alto de la popularidad. Su excepcional talento y su incomparable voz le permitieron crear una obra perdurable, una obra que está en el acervo musical americano. Este disco, recoge ocho piezas que se originaron en los albores de esa monumental carrera. Los otros nueve números fueron grabados entre 1946 y 1947, y constituyen, cada uno de ellos, obras antológicas. Son, obras indispensables en el repertorio sonero. 

En este fonograma, podemos disfrutar de un formato instrumental que tomó del big band norteamericano instrumentos como el piano, el contrabajo y las trompetas. El son, utilizó en principio un instrumental de sonoridades íntimas; pero, al llegar a La Habana, rodeado de orquestas trepidantes, que escandalizaban ritmos foráneos, debió aumentar su caudal sonoro. El piano y los instrumentos de viento metal fueron tomados y puestos en función de los ritmos autóctonos, en un formato que se denominó conjunto, donde la sonoridad del grupo se abrió aún más y el son siguió creciendo. (www.mundoclasico.com, 15 may. 2000 / Santo Domingo, [A]hora, 29 may. 2000) (Revisado para el Tren de Yaguaramas 3 nov. 2024)

Para escuchar la Playlist del disco pincha aquí

(*) Hace más de veinte años que bajo el título «Clásicos populares en discos increíbles», publiqué una serie de reseñas de discos en diferentes medios de prensa de Santo Domingo, entonces había que comprar el disco; sin embargo, hoy solamente hay que tener la app Spotify, es por eso que me animé a subirlos nuevamente al Tren con la Playlist del álbum original, para que mientras leas puedas ir escuchando cada una de las piezas.


Disponible en Amazon

martes, 6 de marzo de 2018

ABRACADABRA. Oriente Lopez latest album (OHL Music 2016)


Cuban music elsewhere

The ABRACADABRA phonogram will be there for a long time, and whoever wants to know how Cuban music was made in the first decades of the 21st century will have to listen to it.

Usually, when I'm about to write, I try to avoid "the fear of the blank page" and I do it trying to shred the idea as much as possible; however, with ABRACADABRA the digestion has been slow, long, very long, and the more I listen the more I discover the complex warp of magic.

I do not want to describe each piece of the album, because all those who have participated in it have had the same responsibility and that responsibility has been exercised by everyone with the same mastery. So let's see, this album, which I've already heard a few times, is a stop, a point of reference, an indicator, a snapshot of Cuban musical art, of Cuban music elsewhere. It is, in my opinion, an anthology of the work of Oriente López; but, above all, a family portrait of some of the most experienced musicians born in Cuba, and of others, who, having been born on other beaches, join the waves of Cuban jazz and Cuban song.

And I mention these two genres because it is the forest that I can see, because detailing the trees would be as laborious as it is unnecessary, because each of them is a lustful synthesis of world music. Synthesis I say and nothing else, because something new emerges from it, without seams, without us discovering where the filin, jazz, timba, son, flamenco or rock, etc. begins or ends. This music is all that and much more.

And since all the pieces of this album are sung, Oriente found an accomplice in Ana Margarita Mireles, as Lecuona found it in Gustavo Sánchez Galarraga. She, Ana, is a poet who was born in the largest of the Antilles, and with this work she marked a line on the wall, a line that indicates the height, or perhaps I should say one of the many directions of Cuban literature. Anyway, she gave the gift of the word to each of the pieces of ABRACADABRA and threw it to the ground, demolished the myth of the vulgarity of texts in Cuban popular music.

I understand that for now I can not adjust this album to categories or genres. I can assure, that yes, that is the result of that emotional catharsis that historically Cuban musicians have defined as "descarga", those creations that come out of the spirit like fire, regardless of the consequences. Oriente López has downloaded the music that fits in his ears, the one that catches in his multiple listeners, the one that leads him to the synthesis of the styles and refers us to sonic universes that, although they are in our ear, he, through his creative mastery, rescues them, re-creates them and shares them in this phonogram that we have to listen to, first for pleasure ... then we will see how to categorize or categorize it, for now it is magic. The ABRACADABRA phonogram will be there for a long time, and whoever wants to know how the Cuban music that went with its musicians to another part was made during the first decades of the 21st century, will have to listen to it.



Who is who in ABRACADABRA:
Oriente López (1962): As a composer and arranger of the popular group Afrocuba, his particular vision of fusing Cuban music with jazz, Caribbean, Brazilian and other more universal styles influenced the direction of many contemporary groups in Cuba in the decades eighty and ninety. This work directs him to other subsequent collaborations with important contemporary artists such as Chico Buarque de Hollanda, Chucho Valdés, Arturo Sandoval, Fito Páez and Pablo Milanés. Read more.

Ana Mireles: Graduated in theatrology of the Higher Institute of Art, she has maintained programs on television and radio, created companies and set up the camp on both sides of the Atlantic Ocean, as well as collecting a powerful and personal poetic work. Read more.

Pavel Urkiza (1963): Composer, producer and arranger of great sensibility and connection with the musical cultures of the world. His deep respect and understanding of the roots of Cuban music in combination with 22 years of musical life and experience in the Iberian Peninsula has resulted in a truly unique style that offers a wide range of rhythms, harmonies, melodies and lyrics. Read more.

Javier Ruibal (1955): In his music, styles such as flamenco, Sephardic and Maghrebian music, jazz, rock, etc. come together. On February 28, 2007 he won the Medal of Andalusia in recognition of his career. Read more.

Leslie Cartaya: Singer and composer of the salsa genre. He was born in San Nicolás de Bari near Havana, Cuba. He currently resides in Miami, United States. Among its most popular themes are: Hug Me, That's My Land, Forget, Dance, La Candela, Bolero Blue and The Best Of My Madnesses. Read more.

Mayito Rivera: Mayito was discovered by Juan Formell, the director of Los Van Van. Initially hired to play the bass and sing choruses, he soon established himself as the group's lead vocalist. Read more.

Alain Pérez (1977): At the beginning of the 21st century the rhythm of Madrid changed. Cubans and flamencos understood and practiced a common language beyond jazz, son and bulería. He is part of the "Piratas del flamenco", with Niño Josele, Caramelo, Javier Colina, Diego El Cigala, El Piraña and Jerry González. This opened a door for the reappearance of Bebo Valdés. Read more.

Malena Burke has recorded three CDs with her mother: Cuba on Fire, Las Burke and "Elena and Malena Burke", in Cuba, production of EGREM. Also Salseando, with NG La Banda. In 1996 he recorded in Miami the CD Super Cuban All Stars, produced by RMM Records, and Malena Burke, and in 1998, together with Meme Solís and Luis García, produced A Solas Contigo, vol. I and II. He has also recorded the Cd's Bolero Jazz: Misty, Contigo en la Distancia and Malena Total. Recently he recorded Maybe, Maybe, Maybe on CD 10 of Cuba for Colombia, and four songs on Volumes 1 and 2 of Classics of Cuban Music by Eliseo Grenet. Read more.

Kelvis Ochoa: His ability to appreciate so many different types of music, his talent to capture that inspiration in his work and to conceive a sound totally his; it is what has made Kelvis Ochoa such a vital force in Cuban music today. Read more.

Gerardo Contino: Since moving to New York, Gerardo started his own band, Gerardo Contino and Los Habaneros. They released their debut album, Somos Latinos, in 2013 to very high critical acclaim. He has toured all over the world and in his new hometown, NYC, he has performed at the Brooklyn Academy of Music, Sounds of Brazil (SOBs), BB King Blues Club, Le Poisson Rouge, the Bronx Museum, Live at the Gantries , Roulette, Gonzalez and Gonzalez, Taj and many others. Read more.

Yamila Guerra: One of the most talented Latin artists. Yamila brings her voice, her songs and her rhythms from her native Cuba, from Latin America and from all over the world. Read more.

Magilee Álvarez:  Magilee has had collaborations as a singer with Luis Barberia, Manolín (el medico de la salsa), Aries, Raul Torres, Habana Oculta, Habana Abierta, Anna Torroja of Grupo Mecano, Luis Pastor, Ketama group, Nunno da Camara, Javier Gurruchaga, Amaury Gutierrez, Gema and Pavel, Santiago Auseron, David Torrens, Descemer Bueno, Yussa, Williams Vivanco, Haka, Filbert Armenteros, Yotuel and Beatriz Luengo, Ossiel Fleitas, Pavel Urquiza among others, Magilee also shares the author of many compositions with Raul Torres, Pavel Urquiza, Descemer Bueno and Ossiel fleitas among others. He has also worked in film, theater and television, in addition to starring in numerous video clips.

Ángel Bonne (1961): His interpretative quality and musical talent led him to be part of one of the most important orchestras of Cuban music: the Juan Formell Orchestra, Los Van Van, where in addition to playing the saxophone, he performed the duties of arranger and singer. Read more.

Translate from Spanish into English by Oriente Lopez.

To obtain the CD click here: CDbaby

Who does what in ABRACADABRA:

ABRACADABRA
2016  OHL 003
Total time (1:08:02)

Executive producer: ORIENTE LÓPEZ

Music - Oriente López OHL Music
Lyrics - Ana Mireles ARCARIUM Music

1 Saltos en La Escalera. Lead Vocal - Pável Urquiza
2 Abracadabra. Voz solista - Javier Ruibal
3 Peregrino. Lead Vocal - Oriente López
4 Cálido Amargo. Lead Vocal - Leslie Cartaya
5 Oba Iré. Lead Vocal - Mayito Rivera
6 El Dulcerito Llegó. Lead Vocal - Javier Porta
7 Baja La Candela. Lead Vocal and Bass- Aláin Pérez
8 En Fin, El Mar. Lead Vocal - Malena Burke
9 Mi Tatara. Lead Vocal - Kelvis Ochoa
10 Pasáste Por Aquí. Lead Vocal - Gerardo Contino
11 Aterriza. Lead Vocal - Yamila Guerra
12 Herida De Pena. Lead Vocals - Magilee Alvarez y Oriente López
13 No Te Olvidé. Lead Vocal - Magilee Alvarez
14 El Alma Del Jardín. Lead Vocal - Oriente López
15 Había Una Vez. Lead Vocal - Oriente López
16 Arrollando El Carnaval. Lead Vocal and clarinet - Angel Bonne

Bass: Carlos Mena (1) (5) (11) (14) (16), Luis Manresa (2) (3) (6), Itaiguara Brandao (4) (15), José Gola (8) (13), Jorge Bringas (9) (10), Sean Kupicz (12)

Guitars, acoustic, electric and tres: Román Lajara (1) (7) (12) (13), Gil Gutiérrez (2), Yuniel Jiménez (3) (9), Julio C. López "Pachy" (3), Itaiguara Brandao (4) (15), John Tropea (8) (11), Jorge Luis Pérez (12)

Drums: Jimmy Branly (1) (3) (4) (6) (8) (11), Calixto Oviedo (7) (9), Mauricio Zotarelli (15)

Percussions: Mauricio Herrera (1) (9) (10) (16), Román Díaz (1), Ramón Porriña (2) (9), Vicente Sánchez (3) (6) (8), Mario Lino Fernández (3) (6) (7) (8) (9) (10) (14), Gilmar Gomes (4), Conrad Garcia (5) (7), Gabriel Machado "Chinchilita" (10), Fernando Favier (12) (13) ), Igor Arias (14), Yusnier Sánchez (15)

Sax: Carlos Averhoff (1) (11), Luis Felipe Lamoglia (4), Neil Leonard (5), Luis Faife (7) (12), Chris Ferrer (6) (16)

Trumpet and Fluglehorn: Chris Ferrer (1) (3) (5) (6) (7) (8) (9) (12) (16), Juan Carlos "Wichy" López (1), Yaure Muñíz (1) ( 11), Guillermo Trujillo (5)

Trombone: Rey David Alejandre (1) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (12), Chris Ferrer (16)

Background Vocals: Pável Urquiza (1), Glenda Del E (1) (2) (4) (7) (8) (9) (10) (11) (12) (16), Román Díaz (1) (9) , Oriente López (2) (3) (5) (7) (8) (10) (12) (16), Barbara Martínez (2), Magilee Alvarez (3) (8) (9) (11) (12) ) (15), Leslie Cartaya (4), Emilia Przesniak (5) (9), Vicente Sánchez (5) (6) (7) (8) (9) (10) (15) (16), Gerardo Contino ( 5), Sebastián López (5) (9) (16), Luis Manresa (6), Iraysmi Andrea Ramírez (6), Ailyn Arias (6) (15), Aime Arias (6) (15), Yun Huang (9) ), Ana Mireles (Poem 9), Yamilia Campos (10) (16), Salvador De Angela (12), Michelle Collier (14), Igor Arias (14)

Violins: Rafael Cos Peña (2) (4), Juan Miguel Hechavarría Pérez (2) (4), Yunior Terry (2) (5) (8) (10) (13), Omar Puente Fiffe (7) (10)

Viola: Ana María Rojas Gallego (2) (4)

Cello: Karen Lizeth Londoño Múñera (2) (4), Jennifer Vincent (2) (5) (8) (10) (13)

Recorded at: Kitsa Studio (Madrid, Spain) Pavel Urquiza, JBranly Studio (CA, USA) Jimmy Branly, PTY Studios (Panama City, Panama) Ignacio Molino, Yaure Muñíz Studio (MA, USA) Yaure Muñíz, MH Studio (NJ, USA) Mauricio Herrera,
OHL Music (NJ, USA) Oriente Lopez, Infinity Studios (Madrid, Spain) Pablo & Pedro Baselga, RCM Studio (Paris, France) Luis Manresa, ProMaster Estudio (Medellin, Colombia) Alex Gaviria, Toppano Studio (SM Allende, Mexico) Lorenzo Toppano, OK Studios (FL, USA) Otto Knight, Habana Studios (London, UK) Flavio Correa, Orpheus Studio (Tokyo, JAPAN) Naoto Sugawara, RYCY Productions (CA, USA) Yalil Guerra, Tedesco Studios (NJ), USA) Tom Tedesco

Mixing and mastering BASS MAN STUDIO (NY, USA) Dave Darlington

COVER ART CREDITS:

Typography and logo: Oriente López and Juan Betancurth,
Interior photo: Greta Liz López, Cover design: Frank Guiller

UN PALACIO AL DESNUDO

Por M. C. † Isabel María Serrano Fuentes (1963-2023) (*) Todo el edificio fue restaurado en 1929. En aquella ocasión se le retiró, no sin po...