Teatro Payret (1877-1958). La Favorita y la Traviata en la primera temporada de ópera. Una pléyade de luminarias cantan en La Habana.
![]() |
| Teatro Payret (1877-1958) |
El Diario de la Marina
(DM) (9 ene. 1877) anunció que el Teatro Payret se preparaba
para abrir sus puertas el 21, día de Santa Inés, en el que se cantaría el coro La
Caridad, de Rossini, pero la inauguración formal sería el día 23 en
celebración de los días de S. M. el Rey Alfonso XII. El mismo Diario
anunció en su edición del día 13 la llegada, en el vapor Ville de Saint
Nazaire, de la compañía de ópera italiana contratada por D. Modesto
Julián para el Teatro Payret, la que sería obsequiada «con una brillante
serenata a cargo de dos bandas musicales que tocarían simultáneamente frente a
los hoteles en los que se alojarían los artistas: el Hotel Pasaje y el Hotel
Inglaterra, y en su edición del día 23 de enero, el mismo DM
describió el «nuevo templo»:
(DM,
23 ene. 1877). La sala de Payret, es más alegre y linda que
majestuosa; las luces del techo perfectamente dispuestas esparcen una gran
claridad y aunque no reina el mayor gusto en los adornos de todo el teatro,
presenta sin embargo gran sencillez, tal vez excesiva en coliseo que demostraba
ciertas aspiraciones, que fácilmente hubiera alcanzado.
En esta función
inaugural del día 21 no se presentó aún la compañía que ya había llegado para
hacer la primera temporada del Payret, y tal como se había anunciado se
reservó para el segundo día. Esa primera noche se presentaron, después de la
interpretación de la obertura de la ópera Guillermo Tell, de Rossini,
«los niños de la Real Casa de Beneficencia, el Sr. Van-der-guth (sic), el
Sr. Miari (Sic) (Debe referirse al pianista, compositor y director
José Mauri Esteve (1855-1937) quien por entonces era pianista y director en los
teatros Tacón y Cervantes), el coro catalán y las poesías de los Sres. D.
Jacobo Domínguez, Mazarracin y Triay».
![]() |
| Disponible en Amazon |
![]() |
| Disponible en Amazon |
En la función del 23
debutó la compañía lírica, y lo hizo con la ópera La Favorita, de
Donizetti, teniendo a Alizia Urban en el rol principal y al tenor Abruñedo en
el papel de Fernando, y así la describió el Localista:
(DM,
25 ene. 1877). Con un lleno completo, verificóse anoche la
inauguración de la temporada de ópera italiana. El nuevo teatro presentaba un
magnífico golpe de vista. Con motivo de ser los días de nuestro augusto
soberano; el retrato de S. M. el Rey se hallaba colocado en el palco de la
presidencia, siendo saludado al empezar y terminar la función con la marcha
real.
Durante los últimos días
de enero subió a la escena la ópera La Traviata con la Volpini en el
papel de Violeta, y de su debut dijo el localista:
(DM,
30 ene. 1877). La señora Volpini tuvo momentos de verdadera
inspiración, detalles de artista, y desplegó todos los recursos que posee el
genio guiado por el arte. Su voz es de dulcísimo timbre y de modulación
delicada; su garganta posee extraordinaria agilidad, y las artísticas
inflexiones de su acento conmueven y arrebatan.
[…]
Al lado de la gran artista palidecieron los demás, y el Sr. Tecchi, a pesar de
las buenas condiciones de su voz, nos pareció frío, y poco acostumbrado a pisar
las tablas. El barítono señor Carpi, tiene poca extensión de voz; pero sabe
cantar y tiene muy buena escuela. La orquesta inmejorable y admirablemente
dirigida por el señor Kintherland. Los coros bastante bien.
Y de la segunda
presentación de la Volpini dijo el cronista al día siguiente: «cantó de un modo
inimitable la cavatina del acto 1º y el addio del passato del 3º,
y el público premió con nutridos y espontáneos aplausos, el relevante genio de
tan distinguida artista».
La apertura del teatro Payret
significó la llegada de un nuevo competidor al mercado de la ópera en La
Habana, el Albisu, el Tacón y el Payret se disputaban el
público que gustaba del arte lírico, aunque el primero acogía a los aficionados
a la zarzuela fundamentalmente, pero sin hacer muchos cálculos eran más o menos
el mismo público. Ese fin de año y los primeros meses del siguiente, se reunieron
en La Habana algunas de las estrellas más conocidas en el mundo de la ópera,
tanto en Europa como en América. De aquella temporada la Revista de Cuba
(tomo I, abr. 1877) publicó lo siguiente: «Volpini, Urban, Bertolasi, Abruñedo,
Petrowich; he aquí la afamada pléyade: estos son los nombres que desde hace dos
meses se repiten constantemente con indecible entusiasmo. Quien ensalza a uno,
quien deprime al otro».
A mediados de marzo la
compañía que actuaba en el Tacón terminó sus tareas y algunos de los
cantantes que la formaban abandonaron la ciudad, pero otros se quedaron para
aumentar la pléyade de excelentes artistas del Payret, entre los que se
contaban la Volpini, la Urban, Abruñedo, Barberat y Bertolasi (DM, 18 mar. 1877).
Tomado de Historia de
la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
Disponible en:
https://editorialhypermedia.com/libros/historia-de-la-musica-popular-cubana/

























