domingo, 22 de octubre de 2017

ENTREVISTA A ENRIQUE PÉREZ MESA EN SU DEBUT CON LA ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

Una entrevista de última hora

Yo me voy con una satisfacción muy grande, creo que fue un concierto maravilloso, y creo que la orquesta se entregó.

Yo creo que es una orquesta excelente, muy bien preparada, con sus desniveles como los hay en casi todas las orquestas latinoamericanas producto de las mismas escuelas, pero es una orquesta que puede tocar cualquier repertorio.

Enrique Pérez Mesa, director.
Henry Kramer, Piano.
Foto cortesía de David Soto.
El pasado miércoles 18 de octubre, el director invitado Enrique Pérez Mesa tuvo a su cargo el concierto de clausura de la Temporada 2017 de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana (OSN-RD). El Maestro, quien es Titular de la OSN de Cuba, presentó un programa que, curiosamente, en su totalidad resultó nuevo para la gran mayoría del público y los músicos de la orquesta.

La primera obra, El sueño de mi padre, para orquesta sinfónica y percusión folclórica, del compositor dominicano Manuel Tejada, fue un estreno mundial; y las dos obras gruesas, Concierto No. 1, en Re menor, Op. 15, para piano y orquesta, que dura 50 minutos aproximadamente, y la Sinfonía No. 3, en Fa Mayor, Op. 90 de unos 40 minutos, ambas de Johannes Brahms, pudieron haber pasado también como estrenos nacionales, porque el Concierto, que se estrenó aquí el 18 de abril de 1975[1] interpretado por el pianista dominicano Ramón Díaz, bajo la conducción de Jeff Holland Cook, no se había vuelto a tocar desde 1996 cuando Christopher Taylor lo interpretó bajo la conducción del Maestro Julio de Windt[2]; y la Sinfonía no había regresado a los atriles de la institución desde que en 1986 el Maestro Carlos Piantini[3] la estrenó en el país; y Danzón, la propina que cerró la velada -una pieza compuesta por Alejandro García Caturla originalmente para piano y flauta y que el Maestro Gonzalo Romeu arregló para orquesta sinfónica-, fue un estreno nacional.

Por otra parte, el pianista Henry Kramer, quien tuvo a su cargo la interpretación del concierto, se presentaba esa noche por primera vez con esta obra ante el público y para completar el contexto, la orquesta, que durante los últimos años ha tenido la oportunidad de trabajar durante ocho o nueve ensayos para preparar cada programa, esta vez solamente se pudieron hacer cuatro ensayos. Todos estos son retos que debió enfrentar principalmente el Director, quien lleva la máxima responsabilidad en la consumación del hecho musical, y con todos estos detalles en mente, me fui a ver al Maestro Pérez Mesa, unas horas antes de volar de regreso a su país, y le hice la siguiente entrevista:

AGS: Vamos a comenzar por el principio. Tú eres violinista. ¿Dónde y con quién estudiaste y qué tiempo tocaste en una orquesta sinfónica antes de decidir estudiar dirección orquestal?

EPM: Comencé mis estudios de violín en Matanzas, con el profesor Nelson Gómez y después con Alberto García, quien fue por muchos años el concertino de la Orquesta de la ciudad. En 1974 matriculé en la Escuela Nacional de Arte, en La Habana, donde me gradué en 1980 y entonces comencé a trabajar en la Sinfónica de Matanzas, y fue allí donde comencé de verdad mi carrera de músico. Allí tuve la oportunidad de trabajar con directores y solistas de primer nivel, muchos de Europa del Este y sobre todo con Reinol Álvarez Otero, un hombre muy sabio quien era entonces el Titular de aquella orquesta. Allí toqué por quince años, algo que entiendo que es una ventaja cuando uno se enfila hacia la carrera de la dirección orquestal. En una orquesta se aprende a construir la obra musical. Duchesne me decía que el director se prueba ensayando. Esa posibilidad de haber trabajado en en una de las mejores orquestas de Cuba y conocer un extenso repertorio, me ayudó mucho cuando comencé a dirigir esas obras.

AGS: ¿Dónde y con quién estudiaste dirección orquestal?

EPM: Cuando trabajaba como violinista comenzó a rondarme la idea de dirigir y matriculé en el Instituto Superior de Arte (ISA), donde estudié con el Maestro Guido López Gavilán y,  como yo era músico de orquesta, me atreví rápidamente a dirigir, así que desde el segundo año ya andaba por las orquestas de provincia.

AGS: ¿Cómo llegas a dirigir la Sinfónica de Matanzas?

EPM: En Matanzas comencé a dirigir a solicitud del Maestro Guenadi Dimitriak, quien debió ausentarse en algunos ensayos y me pidió que le hiciera la asistencia. Después Tomás Fortín, quien era el director Titular allí, terminó su contrato y fue sustituido por la Maestra Elena Herrera, con quien había hecho ópera y ballet, y ella pidió que yo fuera su Director Adjunto, un puesto en el que me desempeñé durante seis años, aprendiendo todo lo que podía aprender. Después Elena fue contratada en Brasil y me quedé en Matanzas como Titular.

AGS: ¿Cómo llegas a dirigir la OSN de Cuba?

EPM: Fue Jorge Luis Prats quien me invitó a dirigir la OSN, fue la primera vez que yo pude trabajar con la orquesta más importante del país y allí pude hacer un programa que incluyó la obertura de la ópera La forza del destino, la Sinfonía No. 1 de Brahms y arias de óperas que cantó la soprano Hilda del Castillo. Después estuve por doce años con la Orquesta de la Ópera y el Ballet y finalmente Alicia Perea, la directora del Instituto Cubano de la Música me llamó para pedirme que dirigiera cuatro conciertos con la Sinfónica Nacional, poco después, en el 2002, el Maestro Leo Brouwer, quien era entonces el Director Artístico, me pidió que me quedara trabajando allí como Adjunto y en 2006 me nombraron en el puesto de Director Titular.

AG: Del repertorio que interpretaste en tu debut ante la OSN-RD el pasado miércoles 18 de octubre ¿cuáles obras forman parte de tu repertorio habitual?

Enrique Pérez Mesa. Foto cortesía de David Soto.
EPM: La Sinfonía la dirigí por segunda vez aquí y el Concierto por primera vez, de hecho, cuando el Maestro Molina me propuso ese programa yo traté de negociar, pero él insistió y entonces pensé que la orquesta tenía que ser muy buena, porque tocar el No. 1 de Brahms no lo hacen muchas orquestas, además de eso, hacer el estreno mundial de una obra de un compositor dominicano vivo es una responsabilidad tremenda. Para mí prácticamente eran nuevas todas las obras del programa y solo el danzón lo conocía un poquito más.

AGS: Hablando en términos deportivos, hubo algunas jugadas en medio del concierto, sobre todo en el dificilísimo concierto para piano, en las que debiste intervenir y salvar algunos pases que no tuvieron total precisión. ¿Cómo lo haces?

EPM: Yo creo que la experiencia del atril es algo que va con uno siempre, esa es un arma que yo tengo. Yo pienso que una orquesta son muchos músicos y lo que trato de hacer para controlar esos deslices, que siempre pasan en los conciertos en vivo, es mantener la ecuanimidad, me estudio bien las partituras, y en este caso la parte del solista. Yo creo que la experiencia permite predecir dónde pueden estar esos «mareos musicales» y, aunque a veces me sorprenden, trato de focalizarlos con anterioridad. Pero entiendo que lo fundamental es saberse la obra… y si la orquesta se la sabe, como lo demostró por la rapidez con la que respondió en esos momentos, pues todo debe fluir. Ellos estaban haciendo música, pero en esos momentos supieron salvar la situación, eso también es posible por la experiencia de los jefes de fila, quienes realmente son muy buenos. Por eso pudimos salir bastante ilesos de esos momentos propios de los conciertos en vivo.

AGS: Tengo la impresión de que los músicos de la orquesta confiaron absolutamente en tus indicaciones. ¿Pudiste apreciar eso o me equivoco?

EPM: Yo creo que estás en lo cierto. Yo venía con unas expectativas muy altas, pero fueron superadas. Para mí el primer ensayo es fundamental y me parece que desde que bajé la batuta en el primer ensayo hubo una empatía musical completa, ellos se dieron cuenta de que yo dominaba el repertorio y ellos por supuesto lo tocaban. Ayer me decía uno de los músicos que le impresionó la respuesta de la orquesta cuando bajé la mano, parecía que me conocían desde hacía muchos años, y creo que eso ayudó muchísimo a que el trabajo fluyera, porque en tres ensayos hacer un programa tan difícil, tan extenso como ese, solo lo hacen pocas orquestas. Yo me voy con una satisfacción muy grande, creo que fue un concierto maravilloso, y creo que la orquesta se entregó.

Enrique Pérez Mesa y la OSN-RD.
Foto cortesía de David Soto
También, como yo salí del atril de una orquesta respeto mucho a los que están ahí, el director debe saber que del lado de allá hay músicos que saben tanto como el director y tienen mucha preparación, muchos estudios y eso hay que respetarlo y me parece que esta orquesta tiene eso, tiene ese impacto grande. Yo también, cuando estaba en el atril y me ponían a un director que no sabía, yo no lo miraba y creo que el cien por ciento de la orquesta estaba atento a todas mis entradas y con gran disposición y por eso hubo un resultado musical, incluso en el concierto se hicieron cosas que no se vieron en los ensayos, que son espontáneas y esa es una de las características más importantes que tiene el arte de la música. Hay cosas que se ensayan, pero luego la música tiene que fluir, son otras las emociones cuando uno ve el teatro lleno.

Yo creo que es una orquesta excelente, muy bien preparada, con sus desniveles como los hay en casi todas las orquestas latinoamericanas producto de las mismas escuelas, pero es una orquesta que puede tocar cualquier repertorio, que debe tocar más, que puede estar haciendo ciclos de compositores, que debería invitar más directores y solistas como sucedía en la época de Carlos Piantini, a quien no conocí pero por lo que he leído fue el director más estable en la orquesta y con quien se hacían entre cuarenta y cuarenta y cinco conciertos en el año. Yo creo que esa es una buena cifra, y creo también que esta es una buena orquesta porque ha tenido directores como Piantini, Villanueva y Julio de Windt, es por eso que tienen una orquesta. Me parece que no es una orquesta que salió de la nada, sino que hubo una semillita que se sembró y se desarrolló.

Yo me voy muy feliz, porque el mundo mío siempre es por América, a Europa voy poco, pero de las orquestas que he dirigido, con tan poco tiempo, es esta en la que me he sentido más cómodo.

AGS: Muchas gracias Maestro

EPM: Gracias a ti.





[1] Ver Apéndice a la memoria de la Orquesta Sinfónica Nacional, Correspondiente a los años 1966-1976. P.99
[2] Ver Incháustegui, Arístides y Blanca Delgado Malagón: Vida Musical en Santo Domingo (1966-1996).  Publicación especial del Banco de Reservas. 1998. P.494
[3] Ídem P. 434 

viernes, 13 de octubre de 2017

CRISTÓBAL COLÓN, EL DESCUBRIDOR DE AMÉRICA, SÍ SEÑOR.

No es casual que todos los anticapitalistas estén en contra del concepto «Descubrimiento de América», una hazaña clara y fundamental para el conocimiento en la Historia de la Humanidad. Condenar a Cristóbal Colón por el descubrimiento de América, es tan absurdo como condenar a Albert Einstein por el descubrimiento de la bomba atómica.

Monumento a Cristóbal Colón en el parque del mismo nombre en
Santo Domingo
El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón, el Gran Almirante de la Mar Océana, avistó nuevas tierras, cuentan que allí también incumplió la primera promesa de un europeo en tierras del Nuevo Mundo, al negarle a Rodrigo de Triana la primacía del avistamiento de aquella candelita que en la obscuridad de la noche dijo el Adelantado haber visto antes que desde el Palo Mayor se escuchara la atronadora voz de: ¡¡¡TIERRAAAAA!!!. La anécdota es conocida, pero la hazaña fue tan increíble que cada año da más de qué hablar.

El hecho que cambió el rumbo de la Humanidad para siempre se celebra en algunos países y en otros, al parecer, desde hace algunas décadas, se padece. Según El país, del pasado 31 de agosto, el Ayuntamiento de Los Ángeles -a donde nunca llegó Colón-, votó para cambiar el Columbus Day, que se celebra en los Estados Unidos, por  el Indigenous People´s Day, o Día de los Pueblos indígenas. En 2011, Evo Morales decretó el 12 de octubre como Día de la Descolonización y ayer a través de Twitter dijo: «En el Día de la Descolonización denunciamos la invasión europea del imperio español de 1492, que trajo muerte, saqueo y explotación en Abya Yala». Hugo Chávez cambió, mediante el Decreto N° 2.028  de 10 de octubre de 2002, el Día de la Raza, por el Día de la Resistencia Indígena, y Nicolás Maduro ha dicho ayer que «El rey de España lo que debe hacer es pedir perdón y hacer una indemnización histórica a los pueblos indígenas que masacraron los Borbones a lo largo y ancho de nuestra América». 

En Nicaragua se celebra el Dia de la Resistencia Indígena, Negra y Popular. El pasado día 9 el Parlamento de Navarra proclamó el día 12 de octubre como Día de los pueblos indígenas y de respeto a la diversidad cultural, y ayer, en el atrio del Parlamento, Fanny Carrillo, la parlamentaria foral de Podemos, oriunda de Ecuador, dijo: «Quienes tenemos el privilegio de portar en nuestra identidad parte de la dignidad de las milenarias civilizaciones indígenas debemos recordar el 12 de octubre como el día del inicio del holocausto de nuestros abuelos. Y los días sangrientos ni se festejan ni, muchos menos, se agradecen».

Ruta del primer viaje de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo
A pesar de todos estos dichos y hechos, Colón descubrió una región absolutamente desconocida para la Europa del siglo XV y completó así la geografía del planeta Tierra. Aunque según lo que han podido documentar sus biógrafos el genovés no se dio cuenta del tamaño de su hazaña y nunca entendió que había descubierto un nuevo continente, según las Cartas que anunciaron el descubrimiento de Las Indias en 1493, «había encontrado unas islas con gente sin número, y por sus Altezas plantó su bandera y tomó posesión de ellas sin que nadie se lo impidiera», y con esa idea murió en Valladolid, creyendo que estas eran unas islas, que según las descripciones de Marco Polo en el Libro de las Maravillas, preludiaban lo que él en realidad buscaba: Las Indias Orientales, el imperio mongol del Gran Kan, Cipango y Catay.

El Almirante no tuvo nada que ver con lo que vino después, ni siquiera el continente lleva su nombre, sino que fue adjudicado por Martin Walldseemüller a Américo Vespucio, quien sí comprendió la magnitud del descubrimiento. La crueldad de la conquista, el sometimiento al vencido y el saqueo eran entonces y aun lo siguen siendo en ciertas regiones del planeta y para ideologías como la marxista, actuaciones acordes con la moral, ¿o qué fueron los fusilamientos indiscriminados que ordenó Ernesto Guevara, alias el Che en 1959 en Cuba? ¿o qué fueron las Cruzadas? ¿y qué del dominio de los Mexicas sobre otros pueblos indígenas? ¿y qué de la alianza de los Zempoaltecas y los Tlaxcaltecas con Hernán Cortés para conquistar Tenochtitlan? ¿qué fue de las rivalidades entre Tikal y Kalakmul? ¿cómo dominaron los Quiché a otros pueblos mayas? ¿fue Moctezuma un pacificador de las 450 poblaciones que conquistó entre 1503 y 1517? ¿y qué de la conquista musulmana de la península ibérica? ¿Cómo conservar rencor por lo que sucedió hace siglos y tratar de juzgarlo como cosa sucedida hoy? En mi opinión es un absurdo. 

Colón creyó llegar a Las Indias Orientales, esas islas que 
preludian el imperio mongol del Gran Kan, Cipango y Catay.
El Genovés fue el navegante más conocedor e intrépido de su época, pudo leer los más importantes documentos que existían entonces sobre navegación, geografía y astronomía, conoció las teorías sobre la redondez de la tierra de Eratóstenes, las teorías de Paolo dal Pozzo Toscanelli expuestas en una carta de 1497, que aún se conserva, destinada a Alfonso V de Portugal, conoció de las campañas de Enrique el Navegante, y cuando se dispuso a atravesar la Mar Océana ya había viajado por casi todas las rutas conocidas por los europeos. Así que no por azar se obsesionó con la búsqueda del oriente por el occidente, sino el más profundo conocimiento de la navegación del siglo XV, y esa obstinación le permitió probar la redondez de la tierra y la existencia de corrientes marinas en el Atlántico que permitían su navegación, conocimientos estos, que, de haber permanecidos ocultos al saber humano durante cien años más, el mundo de hoy no sería ni la sombra de lo que es.

Pero esa realidad, desde hace más de dos décadas, esa hazaña es negada por algunos grupos que entienden que aquello solo fue una gran matanza, una tragedia que originó la conquista, la colonización, el saqueo de las riquezas de esta parte del mundo y que no debería ser motivo de celebración, pero la Historia no se puede amoldar con los códigos morales de quien la estudia, no se pueden pasar por el tamiz de las ideologías las acciones de quienes se embarcaron en aquellas tres diminutas naves siguiendo a un «alucinado» Almirante, está muy claro para mí que toda esa desproporcionada «ofensiva revolucionaria» contra una gesta que completó la geografía del  planeta tiene un propósito: acarrear agua a los molinos de los antisistema, a quienes necesitan romper el tablero nuevamente para llegar al poder, no es casual que todos los anticapitalistas estén en contra del concepto «Descubrimiento de América», una hazaña clara y fundamental para el conocimiento en la Historia de la Humanidad. Condenar a Cristóbal Colón por el descubrimiento de América, es tan absurdo como condenar a Albert Einstein por el descubrimiento de la bomba atómica.
  

miércoles, 27 de septiembre de 2017

MADURO ANTE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL LEVANTA LA CORTINA DEL DIÁLOGO

Armas de distracción masiva

Este nuevo movimiento en el tablero no es más que otra jugada de tiempo, un tableteo de armas de distracción masiva para opacar lo que está sucediendo en la OEA, para desviar la atención de los argumentos irrebatibles y las pruebas que lo pudieran llevar ante la Corte Penal Internacional.
El pasado 19 de Julio, Luis Almagro, Secretario General de la OEA, afirmó, en el tercer informe sobre la crisis en Venezuela que «seguiría de cerca la evolución de la situación […], y examinaría específicamente a los individuos e instituciones que directa o indirectamente permiten la utilización de tácticas e instrumentos represivos, o que son cómplices de la estrategia global de represión, con miras a determinar si pueden ser culpables de crímenes de lesa humanidad y señalarlos a la atención de la Corte Penal Internacional». (OSG/ 285-17 p.42)

Vargas Maldonado, Danilo Medina y José Luis Rodríguez
Zapatero a la salida de la Cancillería Dominicana 
Durante los días 14 y 15 de septiembre de 2017 se celebraron en el Salón de las Américas, en Washington D.C., las audiencias convocadas por la OEA «para analizar si la situación en Venezuela merece ser trasladada a la Corte Penal Internacional». Pero dos días antes, el pasado día 12 de septiembre, según publicó Diario Libre, Miguel Varga Maldonado, canciller de la República Dominicana, con la ayuda del ex presidente español y miembro del Partido Socialista Obrero Español, José Luis Rodríguez Zapatero, propusieron a Maduro la realización de un diálogo entre el oficialismo y la oposición en Santo Domingo.

La noticia fue echada a rodar y de inmediato los medios la reprodujeron con elogios, prestezas y sesgos. El 13 de septiembre Evo Morales, a través de su cuenta de Twitter, apoyó el diálogo, rechazó el procedimiento de la OEA sin mencionarlo y acusó a Almagro de conspirar junto a la CIA contra Venezuela, y el 14, Daniel Ortega rechazó las audiencias en nota de prensa firmada el día antes en Washington.

No hay que ser muy sagaz para comprender que esta vez la convocatoria al diálogo tuvo el objetivo de restarle titulares a las audiencias que se realizaron en la OEA por eso mismos días, y fue así porque en Washington se presentaron pruebas que pudieran servir de base para juzgar y condenar por crímenes de lesa humanidad a Maduro y sus allegados.

Durante la audiencia del día 14, el primero en exponer fue Julio Henríquez, de la ONG Foro Penal Venezolano, quien aseguró que se han detenido a 11.902 personas desde el año 2014 y que desde abril de este año se han contabilizado unos 5.300. Henríquez afirmó además que hay presos políticos en casi todos los estados del país y que solo 33 de los 566 están condenados. Finalmente, comentó que al menos el 15 por ciento de los detenidos con fines políticos son víctimas de torturas.

La segunda persona en presentar sus testimonios fue Tamara Suju, abogada penalista y Directora Ejecutiva del Centro de Estudios de América Latina (CASLA) quien explicó que durante 15 años ha recopilado casos individuales de torturas destacando el caso de la jueza María Lourdes Afiuni Mora, a quien torturaron y violaron.

El tercero en exponer fue Francisco Márquez Lara, Director Ejecutivo, Visión Democrática, ex preso político y exiliado, quien aseguró que había sido víctima de abusos en las diferentes cárceles donde estuvo preso y explicó que personalmente presenció la tortura de otro preso, quien fue golpeado por 6 personas durante 30 minutos.

El último testimonio de la primera audiencia lo presentó Johanna Aguirre, activista de derechos humanos y viuda de José Alejandro Márquez Fagundez, quien fue asesinado a golpes por la Guardia Nacional Bolivariana en febrero de 2014. 

Hace unos días, Andrés Opennheimer, en un artículo publicado en el Nuevo Herald se preguntaba si Maduro podrá engañar de nuevo al mundo, y mi respuesta es sí. Cómo no va a poder hacerlo si desde La Habana, durante más de medio siglo se ha embaucado y abducido a millones, cómo no podrá Maduro si sus saberes emanan del ex máximo líder, el paladín del anticapitalismo hasta hoy, gurú de todos aquellos que se pasan por las calendas la Carta Democrática Interamericana. Cómo no podrá Maduro si el fenecido ex máximo líder y su hermano le han enseñado que: «La OEA tiene una historia que recoge toda la basura de 60 años de traición a los pueblos de América Latina». Y que «desde su fundación fue, es y será un instrumento de dominación imperialista y que ninguna reforma podría cambiar su naturaleza ni su historia».

Maduro sabe eso y sabe también que los dictadores no aflojan, no lo pueden hacer porque pudiera caer sobre ellos la justicia o la venganza; así es que, sus enemigos deben saber también que a ellos se les vence no se les da oportunidad para dialogar o negociar, porque ellos no dan esas oportunidades a sus contrarios, ellos son intransigentes, y los del ala marxista-anticapitalista practican la intransigencia revolucionaria, la intolerancia y el totalitarismo, por eso, cuando ellos convocan un diálogo, es porque están bajo ataque y temen que salga de sus manos alguna porción del poder, y lo hacen como un paso al costado, nunca hacia atrás, lo hacen solo para reacomodarse, para tomarse un respiro y, si las cosas se ponen color de hormiga, jugar al gatopardismo.

Así han transcurrido los diálogos de la oposición venezolana y el oficialismo, cada uno con su sello particular, por lo que no puede ser diferente el que se anunció el 12 de septiembre en Santo Domingo y que Maduro confirmó para el próximo día 27. Este nuevo movimiento en el tablero no es más que otra jugada de tiempo, un tableteo de armas de distracción masiva para opacar lo que está sucediendo en la OEA, para desviar la atención de los argumentos irrebatibles y las pruebas que lo pudieran llevar ante la Corte Penal Internacional.
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jueves, 21 de septiembre de 2017

MIENTRAS MARÍA ARRASA EN EL CARIBE SE ME OCURRE UN ELOGIO AL RADIO DE PILAS D Y AL FAROL DE CHUCHERO

Un consejo sano a los milenians

Cuando la energía eléctrica falla por varios días, ningún dispositivo moderno está a salvo, todos quedan descargados, por lo que un radio pequeño de dos pilas D puede mantenernos al tanto de las noticias.


Durante el último medio siglo los cambios tecnológicos se han producido a una velocidad nunca vista en la Historia de la Humanidad, y esta afirmación no la voy a documentar porque; por una parte, así lo han hecho serios especialistas en Historia de la Tecnología; y por la otra, porque lo he visto con mis propios ojos.

Durante mi vida he podido ver el uso del telégrafo y el teletipo porque soy hijo y nieto de telegrafistas; el primer teléfono que usé en mi casa era de manigueta y tenía un par de pilas gigantes que se colocaban en una cajita clavada a la pared; usé zapatos con contrafuerte; vi que los trenes que llevaban la caña al central Perseverancia y Covadonga eran de vapor; escuché discos de vinilo en tocadiscos y victrolas; tomé leche pura de vaca que vendían en litros de cristal y que el lechero traía a la puerta de mi casa montado a caballo; tomé agua de la llave sin necesidad de hervirla; y el primer televisor que vi era en blanco y negro y con una antena muy alta con unos bigotes felinos -que atrapaba los rayos con mucha frecuencia, pero esa es otra historia-.

La lista pudiera ser muy extensa, pero ya es suficiente para este rápido comentario, solo me faltaría agregar que en época de huracanes, lo primero que mi abuelo y mi padre ponían a punto era el radio de pilas y el farol de chuchero. Pero hoy, al parecer, esos artículos no son tenidos en cuenta a la hora de avituallarse para enfrentar una tormenta, algo que en mi opinión es un error. Cuando la energía eléctrica falla por varios días, ningún dispositivo moderno está a salvo, todos quedan descargados, no así un pequeño radio de dos pilas D, un aparato muy económico que puede mantenernos al tanto de las noticias; además de eso, si se acompaña de un farol, es posible tener lumbre durante varias noches con solo una botella de keroseno.

Pero -y aquí viene un pero importante-, en Santo Domingo, a pesar de que las autoridades recomiendan el radio de pilas entre los útiles necesarios para hacer frente a los huracanes durante y después de su paso, encontrar uno en el mercado no es cosa fácil. Por años he buscado, como quien no quiere la cosa, un radio de baterías no recargables en las tiendas dominicanas, pero siempre fracasé. Sospechaba, y al parecer con razón, que este artefacto había caído en desuso; sin embargo, hace unos pocos días, cuando anunciaron a Irma, hice una nueva búsqueda y, justo donde menos lo imaginaba, lo encontré: en La Gran Vía de Plaza Central, y aunque no es bien visto que se haga promoción gratis, en este caso el asunto pudiera tener un matiz humanitario.

Allí había unos pocos ejemplares, parece que desde hacía mucho tiempo -de hecho, el primero que tomé estaba dañado-, y el joven que me lo vendió no se mostró muy diestro en su manejo, así pensé que, aunque mis sospechas no eran del todo ciertas, quizás el radio de pilas, aunque no estaba en total desuso, sí figuraba en la lista de los menos buscados, esta idea me llevó a preguntarle al vendedor cuántos había realizado en el último mes y entonces su cara de desconcierto lo dijo todo. Insistí después en mi curiosidad con la cajera, pero tampoco recordó haber vendido nunca un radio de pilas.

La tecnología no es una moda, no viene a darnos estatus de modernos ni mucho menos, solo viene en auxilio nuestro, por eso, pretender que el radio de pilas D, o el quinqué han sido enterrados por el celular y las redes sociales, es un error que pudiera costar sustos o cuando no la propia vida.


domingo, 27 de agosto de 2017

ARREAZA DENUNCIA AL «IMPERIO» EN SUS PROPIAS ENTRAÑAS

El lobo acusa a las ovejas y coloca la viga del ojo propio en el ajeno

Utilizando las gestiones del Canciller de Venezuela ante el Consejo de Seguridad de la ONU y las acusaciones hechas por este ante el Secretario General de esa institución, doy mi opinión en cuanto a la certera narrativa de los «sectarios marxistas» y la debilidad ante ellos de los defensores de la democracia, los DDHH y las leyes. Utilizo el término «sectarios marxistas» para definir a todos los que desde diferentes bases ideológicas colocan la defensa del pueblo y la creación de una sociedad socialista como pretexto para abolir el capitalismo y entronizarse de manera vitalicia en el poder.

Quienes tienen fe en los clásicos del marxismo, pueden encontrar en ellos las respuestas a todas las preguntas, y es por lo que un «sectario marxista» siempre sabe qué decir, es por lo que siempre su narrativa es coherente y certera. Incluso aunque sus afirmaciones estén completamente divorciadas de la «realidad objetiva» y de los mismos clásicos, ellos tienen la posibilidad de utilizar la Llave Universal de «las condiciones subjetivas», las que les permiten -si están al tanto de la palabra diaria en la «Batalla de Ideas»-, tener un guion infalible, una narrativa incontestable, una respuesta capaz de sortear todas las volubilidades de la realidad y, sobre todo: confundir al enemigo. Sin embargo, el resto de los mortales somos, a veces, incapaces de tener respuestas ante esas falacias sorprendentes.

Y todo esto viene a cuento por la sagaz respuesta del guionista en la puesta Maduro: esto de que el lobo vaya a acusar a las ovejas ante el pastor del rebaño demuestra maestría. Y no es un guion robado, no hay plagio alguno, es original, aunque sí utilice el tema y los clichés del género tal cual lo han hecho sus predecesores en todos los escenarios: esta vez el canciller de Maduro ha intentado colocar la viga del ojo propio en el ajeno.

El pasado 3 de agosto, Nicolás Maduro, según cita ABC Internacional, dijo: «He decidido nombrar ya como canciller titular, ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, al compañero Jorge Arreazaquien asumirá la titularidad a partir de hoy de la Cancillería». Este nombramiento, según la Constitución y las leyes venezolanas pudiera ser un crimen, porque proviene de  un Presidente que no aceptó el Referendo Revocatorio y porque convocó y creó la Asamblea Constituyente, un organismo inconstitucional; sin embargo, como digo, los dictadores no reparan en eso, Maduro ha desconocido a la legítima Asamblea y creó una Constituyente que no reconocen países que integran la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA). En estos casos, quienes están al tanto de la palabra diaria en la «Batalla de Ideas», actuan con toda celeridad y acomodan la realidad de las leyes a lo que dictan las «condiciones subjetivas» para perpetuarse en el poder.

Y lo interesante es que les ha dado resultado, les da resultado y al parecer les seguirá dando resultado, porque, cual si no pasara nada, legitimando a un funcionario que representa a un dictador y no a un estado democrático, el señor Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, recibió el pasado viernes 25 de agosto, según informó TeleSur, al canciller de Maduro «para hablar sobre la situación de Venezuela y sobre las amenazas de una posible intervención militar por parte de Estados Unidos».  

Este rol debió corresponderle mucho antes al presidente de la Asamblea, Julio Borges, como supuse que debió suceder, basándome en el artículo 187 numeral 11 de la Constitución Bolivariana de Venezuela. El presidente de la Asamblea debió denunciar las violaciones del régimen de Maduro y solicitar la intervención humanitaria, pero el lobo actuó primero. Y lo hizo, a pesar de todas las evidencias en su contra, con donaire. Una vez más, por la timidez de las víctimas, los victimarios se libran de sus culpas y van adelante, ocupan el puesto de voceros y lanzan sus falacias sobre la mesa, en un momento en el que los lectores están ávidos de respuestas sobre las posibles formas de salir de la crisis venezolana, y por si alguien no pudo enterarse de primera mano, ahí dejó el canciller a la vista de todo el mundo una respuesta que es pan caliente para quienes tienen fe en el socialismo.

Justo en este momento, cuando se necesitan fórmulas creíbles, necesarias y practicables, las víctimas no tuvieron una narrativa que exponer, asediadas por los lobos quedaron inermes y, retomando la leyenda de David contra Goliat, los victimarios se colocaron en el puesto de las víctimas y depositaron la viga del ojo propio en el ajeno. Los «antimperialistas», como están al tanto de la «palabra diaria», acendrada por el castrismo antioccidental, dieron la respuesta con claridad, presentaron una narrativa coherente y certera, la que ahora aplauden tirios y troyanos por el tiquismiquis de la «injerencia extranjera», dando pie a la posibilidad cierta de continuar impunes y en el poder hasta las calendas.

El mundo está cambiando de manera irreversible a una velocidad nunca vista en la Historia de la Humanidad, por lo que se impone un nuevo orden en esta parte de la tierra también. Es necesario el acotejo de las leyes internacionales que nos vinculan en esta América Nuestra, en este continente con todos y para el bien de todos, en este hemisferio que por más fuerza que hagan los «sectarios marxistas» a las «condiciones subjetivas» continuará siendo occidental.

De tal modo que, en mi opinión, no es posible seguir usando las fórmulas del siglo pasado para solucionar crisis como la de Venezuela, simplemente porque ya los anticapitalistas le agarraron la seña: ellos saben que la invasión que no los mata los engorda y que quien les amaga y no da los hace impunes.

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jueves, 10 de agosto de 2017

UN GESTO QUE VALIÓ POR MIL PALABRAS. Un sentido homenaje a Pavle Vujcic.

Crónicas dominicanas

Foto cortesía de David Soto
El pasado 28 de julio de 2017 falleció en esta capital, el violinista Pavle Vujcic. Su último concierto con la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana, donde se desempeñó como concertino durante 32 años, había sido apenas unos días antes.
Anoche, 9 de agosto, en el concierto que ofreció la institución, primero después de su deceso, le tocó a su asistente, Zvezdana Radojkovic, ocupar su puesto; y ella, con tan solo un gesto, le rindió un sentido homenaje al músico, quien fuera su amigo y su cómplice desde los tiempos en que estudiaban en el Conservatorio de Belgrado.
Ella consiguió poner de pie al auditorio. Primero pensé que el público no se había dado cuenta del significado de lo que ella acababa de hacer, pero al prolongarse los aplausos, ponerse de pie todo el público y aplaudir con insistencia, supe que todos habían entendido la señal, el homenaje al querido amigo y al excelente músico.
Zvezdana, primero reverenció al público, y luego, en un sentido gesto, hizo lo mismo con la silla en la cual se iba a sentar, en la que desde temprano había colocado una rosa blanca con un crespón. El público pudo entender y sin que mediaran palabras ovacionaron largamente.



lunes, 7 de agosto de 2017

EL ESTRENO EN CUBA DE TRES VERSIONES SINFÓNICAS, DE JULIÁN ORBÓN.

 Una entrevista con el director Iván del Prado.

I.P: Julián Orbón necesita ser redescubierto en Cuba. En la academia, en las salas de conciertos y en la Historia.

Hoy es 7 de agosto, es el cumpleaños de Julián Orbón, un asturiano que fue tan cubano como español, un avilesino que por no comulgar con la llamada «revolución cubana», ha sido inhabilitado hasta el día de hoy, siendo su obra una pieza clave en la Cultura Cubana. Por esos pequeños y espasmódicos bostezos de la censura, el Maestro Iván del Prado, cuando fue Director Titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, pudo estrenar en 1997 las Tres Versiones Sinfónicas, una obra emblemática entre las compuestas por Orbón y que le valió un premio de composición en 1954 en Caracas. Alrededor de este suceso, este compositor y esta obra giran las preguntas que le hice a Iván en esta entrevista.

AGS: ¿Cómo conociste la obra Tres Versiones Sinfónicas?
IP: Lo primero que yo conocí fue la grabación y después fue que accedí a la partitura, pero, paradójicamente, lo primero que tuve en mis manos, sin saberlo, fue la partitura. Ahora te explico este enredo.
Un día, el compositor Juan Piñera me prestó el CD de Eduardo Mata, dirigiendo la Orquesta Simón Bolívar, justo para que yo escuchara Tres Versiones Sinfónicas. Claro, con toda seguridad Juanito tuvo la intención de sugerirme, muy sutilmente, con aquella propuesta para que escuchara tan señalada obra, que la tocara con la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, una institución que yo dirigía entonces.
AGS: Vamos ahora a la partitura, ¿cómo la conociste?
Bien, pues mucho antes de esta audición de las Tres Versiones… durante un tiempo en el que yo tomé clases de armonía con el Maestro Alfredo Diez Nieto,  él me entregó un sobre y me aconsejó que revisara la partitura que había adentro. Él ni siquiera la sacó para mostrármela, tampoco me habló del autor o la obra, él solo me dio el sobre y me dijo: «estúdiatela». Yo tampoco vi la partitura y puse el sobre, tal como me lo entregó, en un librero, y allí estuvo por largo tiempo.
Después de haber escuchado la grabación que me sugirió Piñera, yo quedé fascinado con las Tres Versiones, y en una de las clases con el Maestro Diez Nieto le comenté de la extraordinaria obra que había conocido y él, con la tranquilidad y ecuanimidad que lo caracterizan, me dijo: «mijo, esa es la partitura que yo te di hace unos meses». Y su calma, a prueba de cualquier estudiante, le estampó una sonrisa en el rostro. De vuelta a casa, por fin saque la partitura del sobre y allí comenzó mi fascinación.
AGS: ¿En el trabajo de mesa para dirigir la obra, tuviste algún contacto con músicos que conocieron al compositor y que estaban al tanto de su estética?
IP: Aunque me relacionaba con Harold Gramatges, realmente no. Carlos Fariñas me habló un poco del Grupo de Renovación y de las motivaciones de José Ardevol, pero mi trabajo de mesa siempre ha sido tratar de entender la partitura.
AGS: ¿Antes de hacer el estreno en Cuba, pudiste escuchar otra versión además de esta de Eduardo Mata?
IP: El Maestro Diez Nieto me dejó escuchar la premier discográfica de la obra, una grabación de 1958 en un viejo Lp., en el que dirige Antal Dorati. Esa fue la premier en Estados Unidos y creo que la primer mundial.  
A.G: Después que te diste cuenta de que esa obra debías estrenarla en Cuba, ¿qué hiciste para programarla? ¿Alguien te apoyó en el intento, o tuviste algún «obstáculo burocrático» que vencer?
I.P: No tuvimos ningún obstáculo burocrático ni reuniones. Nadie nos preguntó ni nadie nos desaconsejo. También aprovechamos para programar la obra dentro de un homenaje que hacía La Casa de las Américas al grupo Orígenes.  Para estrenar Las Tres Versiones Sinfónicas tuve el apoyo de Cintio Vitier quien se sumó al esfuerzo leyendo unas palabras en el concierto antes de que sonáramos la primera nota. Yo estuve en su casa donde conversamos amplio sobre el grupo, en especial de Julián Orbón, quien fue su amigo. También estuvo con nosotros Jorge Luis Prats, en ese tiempo dedicado a renovar, mantener e impulsar la OSN. 
AGS: Julián Orbón fue un compositor investigador, conocedor tanto de la música española, con todas sus influencias, y de las músicas que se sintetizaron luego para convertirse en parte de la cultura iberoamericana. Una parte de su estética y de sus ideas musicales quedaron en artículos dispersos, algunos de los cuales pudo recoger Julio Estrada, también su ex alumno, en un libro que lleva por título En la esencia de los estilos, que publicó la editora Colibrí en el año 2000. ¿Conoces esta obra?
IP: No tuve acceso a esa obra antes de estrenar las Tres Versiones…, pero sí tengo el libro. En el tiempo del estreno, Julián Orbón era un rara avis. Pocos sabían de él y en Cuba no había mucha información. Después me interesé y recopilé alguna información y literatura sobre él.
AGS: En el año 2014 se anunció que el disco producido por el sello Colibrí, dedicado a la obra de Julián Orbón, como parte de la colección Renovación Musical, había alcanzado el premio Cubadisco en la categoría Solista Concertante. Una de las obras que contiene este disco es Tres Versiones Sinfónicas. ¿Qué importancia pudiera tener para la música y los músicos cubanos, el descubrimiento de esta obra, partiendo de tus propias experiencias al enfrentarte a ella para su estreno en Cuba?
IP: No solo de esta obra sino también de toda la obra de Orbón. Julián fue considerado el más talentoso compositor de su generación. Incluso Ardevol, quien hizo bastante para desacreditarlo, se quejaba: «¡Qué lástima, tanto talento por gusto!». Esto se puede constatar leyendo el epistolario de Ardevol, lo consideraba el más talentoso de todos. Julián necesita ser redescubierto en Cuba. En la academia, en las salas de conciertos y en la Historia.
AGS: A partir de esta realidad te pregunto: ¿Existen algunas personas en Cuba que aún recuerdan el legado musical de Julián Orbón? ¿Quiénes y por qué?
IP: Imagino que hay personas informadas, que conocen ese legado. Ahora, que sea un legado «vivo», no lo creo. Y esto es válido no solo en el caso del Maestro Orbón, también pienso en Fariñas, Harold, Edgardo, Blanco, Barroso, el mismo Ardevol, Mantici, Diez Nieto y muchos otros. Yo no estoy en Cuba, no puedo asegurar nada, pero no creo que haya una presencia de la música cubana como debería ser. Por otra parte, yo encuentro en la música de Leo Brouwer influencias Orbonianas. No sé si por casualidad o Brouwer tuvo conciencia de ello.
AGS: Ahora te haré una pregunta especulativa o de metafísica como diría Pellón, mi maestro de filosofía (marxista). ¿Hubiera significado algo para el curso de la creación musical en Cuba, la permanencia de la estética orboniana y la vigencia de sus obras en los programas de conciertos?
IP: ¡Pellón! Mi maestro también. Yo creo que sí. Nos perdimos las enseñanzas de Julián Orbón. Pudo haber dado mucho a la enseñanza, la composición y la música de nuestro país. Toda ausencia es lamentable.
AGS: Si hay algo más que quieras decir, pues este es el momento.
IP: Quiero referirme a la afirmación que haces en la introducción de esta entrevista. Yo creo que hace un rato Orbón no tiene censura en Cuba, lo que pasa es que nadie lo conoce. La censura, el ostracismo hizo su trabajo y dio sus frutos. Tampoco se puede conseguir su obra con facilidad. Esa es mi opinión.
AGS: Muchas gracias por tu paciencia y tu tiempo.