sábado, 3 de mayo de 2014

EN LA MUERTE DE JUAN FORMELL (1942-2014)

El Songo es el nombre que le dio Juan Fromell (La Habana, Cuba, 1942) a la síntesis de los ritmos que él creó, ritmos influidos por el Son fundamentalmente pero que fueron resultado del conocimiento de muchos otros ritmos foráneos. También Juan hizo cambios en las voces. Él cambió el unísono que tradicionalmente se cantaba en las charangas por el canto a voces, él introdujo algunos instrumentos en la charanga, entre ellos el bajo eléctrico y la batería.

Juan Formell (1942-2014)
Hace algunos años, en el verano de 2001, cuando publicaban mis artículos en la revista Ahora, fui a La Habana con la idea de entrevistar a Juan Formell, y para ello intenté valerme de mi amigo Edmundo Pina, el trombonista de los Van Van, mi amigo de la infancia y de quien, por suerte, los vaivenes de la vida no han logrado desconectarme.

Nos reunimos en un ensayo y allí hice algunas fotos, pero al final no se concretó la entrevista por asuntos imponderables que Juan debía atender, así que mi amigo Mundo y yo salimos, como mandan los mandamientos, a tomarnos unas cervezas, más bien a conversarlas; entonces, en aquella plática, se me ocurrió encender la grabadora.

Conclusión, al otro día, cuando iba a insistir en mi idea de entrevistar al líder de la orquesta bailable más importante para la música cubana durante la segunda mitad del siglo XX, me topé con que Mundo me había dado respuestas tan valiosas y sólidas que me hicieron desestimar mi idea inicial.

Creo, a estas alturas, que estuve claro, porque aquella entrevista con Formell hubiera sido quizás una de tantas, en las que el músico y compositor hubiera estado obligado a repetir las mismas respuestas de otras cientos de entrevistas, y sobre todo desde el punto de vista del creador, con todos los riesgos que esto implica; sin embargo, Mundo me dio una visión distinta, la del músico, la del intérprete que se topa cara a cara con el púbico con el más ferviente deseo de hacerlo bailar.

Esta es aquella entrevista con uno de los trombonistas de los Van Van, esta es su visión de la música de Juan Formell.  

LA TIMBA ES UN COMPLOT ENTRE EL MÚSICO Y EL BAILADOR.

Entrevista con Edmundo Pina Machín.

Edmundo Pina Machín y el autor.
A Edmundo (Mundo) Pina Machín (Sancti Spíritus, Cuba, 1951) lo conocí en Cienfuegos, una bella ciudad del sur de Cuba. Allí coincidimos en la Escuela Provincial de Arte en 1967. En la Perla del Sur aprendimos a dar los primeros pasos en la música, terminamos los estudios secundarios, tuvimos los primeros maestros de solfeo y teoría, tuvimos las primeras novias y formamos nuestro primer combo.

Desde entonces acá nos une una amistad sincera y de encuentros a grandes saltos. Integrar él una orquesta como Van Van desde 1983, una agrupación de fama internacional que gira constantemente a todas partes y en la que él toca el trombón y el handy-pad, provocó que este último salto se extendiera por más de un lustro. Por fin en este verano de 2001 ambos aterrizamos en La Habana por la misma fecha y se impuso el recuento, las memorias y salió esta entrevista en la que Mundo habla sobre la Salsa, el Songo, la Timba y aborda temas políticos, comerciales y artísticos que afectan a la música y a los músicos cubanos.

P: ¿Qué es lo mejor que has vivido con los Van Van desde el punto de vista profesional?

R: Todo, he tenido experiencias increíbles. He podido tocar con los más grandes del espectáculo, he tocado en los más importantes festivales del mundo, tocar con los mejores músicos cubanos. Lo que me ha pasado en la vida ha sido un regalo maravilloso.

P: ¿Cuál es el mal recuerdo que tienes?

R: Que nos cayeron a pedradas en Colombia. Fuimos a tocar en un baile y el público lo que quería era cumbia, y nuestra música es otra; además, después de nosotros iba un grupo de cumbia muy conocido en Colombia y la gente no tenía ningún deseo de bailar con Van Van.

P: ¿Desde cuándo no graban los Van Van?

R: Desde 1999, desde el disco Llegó Van Van, que resultó ganador en el Grammy.

P: ¿Por qué dos años sin grabar?

R: Hay problemas con la empresa de grabaciones.

P: ¿Cuál empresa?

R: Estamos contratados por HAVANA CALIENTE, una empresa Norteamericana. Los Van Van fueron contratados por cinco discos y sólo hemos grabado Llegó Van Van que fue éste, que resultó ganador de un Grammy.

P: ¿Y qué pasó con ese contrato? ¿Por qué no han grabado los otros cuatro discos que pactaron?

R: Realmente eso es una incógnita, la disquera no ha aparecido, ha incumplido con todo.

P: ¿Y a qué se debe eso?

Los trombonistas Edmundo Pina y Álvaro Collado en un
ensayo de los Van Van  
R: Bueno, objetivamente lo único que sabemos es que incumplió, eso es lo real. Se comenta también que hay muchas influencias políticas que determinaron esto, pero palpablemente lo único que tenemos es el incumplimiento de los contratos.

P: ¿No cabría pensar también que es un modo de alejar a los Van Van del mercado?

R: Pensamos eso, porque realmente nos sacaron del mercado discográfico. Objetivamente lo que se ve es el incumplimiento del contrato pero una orquesta que acaba de obtener un Grammy, que está en la preferencia del público en ciertos mercados, y con una nominación para el Grammy Latino, que de pronto se pierda todo… Eso es muy raro.

P: Hay algunas personas que se oponen a las presentaciones en Estados Unidos de artistas cubanos residentes en la isla. Esto lo fundamentan en causas políticas ¿tú no crees que además pueden existir causas comerciales en esa oposición?

R: Parece que se relaciona la música hecha en la isla durante las últimas décadas con el sistema político que en ella ha existido. Fíjate, en el caso de Buena Vista Social Club sucede que esa música representa otra época. Identifican la música cubana, el trabajo de creación en estos últimos cuarenta años -tiempo durante el cual no dejó de evolucionar la música dentro de la isla-, con el sistema político.

Parece que hay gente que no le gusta promover la música cubana actual, por la relación que guarda con la imagen de la revolución. Buena Vista Social Club es otra cosa, desde el punto de vista político y social ellos representan otra época no asociada directamente con la revolución, y tienen menos detractores dentro del negocio político y un buen filón comercial, esto es sin menospreciar la calidad, el sabor y la cubanía de estos intérpretes.

Normalmente Van Van gira a Europa una o dos veces al año, participamos en los festivales más importantes, y realmente en ellos le dedican mucho espacio a la música cubana hecha en la isla. Aquí en América es al revés, no existe esa correlación respecto de la música cubana. Ahí se une tanto el aspecto político como el comercial, como que alguien va a perder dinero con esto de la música cubana producida en la isla.

P: ¿Quién pudiera perder dinero?

R: Me imagino que en Miami, que es donde se domina el mercado de la música latina en América.

P: ¿Qué es el Songo?

R: El Songo es el nombre que le dio Juan Fromell (La Habana, Cuba, 1942) a la síntesis de los ritmos que él creó, ritmos influidos por el Son fundamentalmente pero que fueron resultado del conocimiento de muchos otros ritmos foráneos. También Juan hizo cambios en las voces. Él cambió el unísono que tradicionalmente se cantaba en las charangas por el canto a voces, él introdujo algunos instrumentos en la charanga, entre ellos el bajo eléctrico y la batería.

Él creó una célula rítmica entre el batería y el tumbador, acentuó de manera diferente el piano, comenzó a utilizar el tumbao del piano de forma diferente, con el uso de corcheas, muy sencillo como en el caso de Muévete que es un número que está sonando todavía con mucha fuerza. Formell utilizó de forma diferente el piano, los violines.

Si escuchamos una pieza de la orquesta Aragón, que es la cúspide de las orquestas de charanga, y luego escuchamos a Van Van enseguida uno se da cuenta de cuanto hay de diferencia entre una forma de tocar la música cubana y otra, uno se da cuanta que hay una ruptura total, tímbrica, rítmica y armónica y a todo eso Juan le llamó Songo.

P: Por lo dicho hasta aquí, los Van Van son más conocidos en Europa que en América.

R: Si, mucho más, por suerte allá no hay bloqueo. Allá somos bien conocidos. Yo viajo con la orquesta desde el 83 y cada día Van Van alcanza más prestigio en el viejo mundo.

P: ¿Se venden muchos discos de los Van Van en Europa?

Mundo tocando el handy-pad en un ensayo de los Van Van.
R: Ese es el gran problema de Van Van, que nunca ha tenido un trabajo discográfico bueno. Una vez firmamos con Island Record, una empresa inglesa maravillosa y no sé que fue lo que pasó que en el momento en que se estaba vendiendo el disco mundialmente, desapareció el contratista.

P: ¿Parecido a lo de HABANA CALIENTE?

R: Lo mismo. Nos pasó lo mismo con las dos discográficas en momentos en los que teníamos un enorme éxito. Este último disco es un Grammy y el otro tuvo una gran venta en medio de una gira de la orquesta. Los discos salieron en Japón, Canadá y muchísimos países y de pronto aquello se terminó.

P: ¿Qué es para ti la Salsa y cómo reaccionaron los músicos residentes en la isla ante ese mercado?

R: Para mi esto de la Salsa es un tema tan discutido que... bueno, eso es un nombre que le pusieron a la música cubana. Cuba perdió el mercado de la música como perdió el mercado azucarero y toda una serie de mercados y había mucha gente que vivía de esa música, y aunque triunfó la revolución y hubo cosas políticas, fuera de Cuba mucha gente vivía de esa música, entonces el hecho de que existiera un diferendo político y comercial entre Cuba y los Estados Unidos no era suficiente razón como para que esos músicos abandonaran definitivamente esos mercados, y a alguien se le ocurrió ese nombre, porque no podían seguir diciendo que estaban tocando música cubana, porque ese producto estaba vedado en el mercado.

Como todo, continuó moviéndose la música cubana con otro nombre y se expandió, se acercaron más a otros ritmos caribeños como el merengue dominicano, la plena, el joropo, se puso más regional porque ya no estaban los impulsores de esa música que eran los cubanos. Vinieron nuevas generaciones de músicos que ya no interpretaban la música cubana de la misma manera, ya no tocaban como Roberto Faz, Pacho Alonso, la Aragón que fue en su momento lo mejor de lo mejor en el género.

P: Después de los años setenta, cuando comenzó a entrar en Cuba esa música llamada Salsa ¿cómo la tomaron los músicos?

R: Realmente esto es un país luchador y eso fue como una guerra, porque era como si nos estuvieran robando algo y al final, si uno hace un análisis grande, ve primero que hubo política y mercado en todo eso, pero al final los músicos cubanos salimos beneficiados en todo eso, porque como género, aunque muchos autores se jodieron, salimos beneficiados porque aunque no la tocamos nosotros y no obtuvimos las ganancias que todo ese mercado dejó, ahora todo el que comienza a escuchar un género musical por lo regular quiere ir a sus orígenes y comienza a consumir.

A partir de las nuevas generaciones, por ejemplo los jóvenes europeos, comienzan a redescubrir la música cubana y con los años de trabajo en el viejo mundo la gente ya se da cuenta de que los Van Van tocan Salsa, pero de otro tipo. Así nos dicen allá los que nos siguen: “Ustedes tocan Salsa pero es diferente”. En Cuba, como no teníamos un buen aparato comercial nos unimos a la Salsa. Aquí algunos estuvieron muy bravos, hubo programas de radio y televisión, hubo números musicales muy importantes en contra de la Salsa, como este que sacó Portillo de la Luz en el que se quejaba de que nos estaban robando la música nuestra.

Los músicos cubanos reaccionamos de manera competitiva pero al final la verdad se impone. Es increíble la diferencia musical, tímbrica y rítmica de los músicos cubanos con la música latina de algunos grupos aunque se han hecho cosas muy buenas y muy importantes, obras que los músicos cubanos admiramos y respetamos mucho como son las cosas de Rubén Blades, la forma del Son de Oscar de León. Aquí somos muchos los admiradores de las orquestaciones de Willy Colón, hay cosas que yo creo que los músicos cubanos admiramos mucho.

P: A fines de los noventa Buena Vista Social Club se colocó con mucha fuerza en los mercados haciendo la música de los años cuarenta y cincuenta ¿Por qué no pasó eso con la música cubana de los ochenta o los noventa? ¿Por qué no sucedió con la Timba o con la Salsa cubana?

R: Con el tiempo aprendí que la calidad de la música es muy importante, pero que también el mercadeo que se haga con esa música tiene una importancia vital. Yo creo que los ingleses lograron un nivel de organización increíble en el negocio de Buena Vista Social Club, el trabajo de marketing es excelente.

Otro factor muy importante en este caso es el político, porque la mayoría de sus intérpretes se dieron a conocer antes de 1959 y no representan a la revolución cubana y es por eso que no han sido bloqueados en ningún momento, porque han sabido moverse y como quiera que sea, quienes magnifican el factor político no pertenecen a esas generaciones. Y este éxito de Buena Vista no se ha producido con la Timba, porque no han tenido un promotor así como este. Nosotros teníamos cifradas grandes esperanzas en HABANA CALIENTE y todo se derrumbó, algo que muchas personas asocian a la cosa política.

Nosotros, cuando tocamos en Miami fuimos rechazados por la situación política. Unos días después debió tocar allá Buena Vista Social Club y ellos fueron tan inteligentes que decidieron no ir, lo que dejó el asunto en suspenso, no recibieron ningún voto en contra.

P: ¿Qué cosa es la Timba?

R: Eso es también otro lío porque todo lo que tiene que ver con los nombres es difícil, pero para mí la Timba surge con Irakere. La Timba surge de una evolución del ritmo cubano, una evolución de la Rumba, yo creo que la Rumba más evolucionada que se ha tocado en el mundo es la de Irakere.

Irakere armonizó a un nivel altísimo y la polirrítmia que se creó ahí, los pasajes de saxofones y trompetas ejecutados a un nivel de virtuosismo, ese sabor, esos pasajes largos de saxofón creo yo que son el origen de la Timba. Luego la gente comenzó a asociar todo eso con un nombre y ese nombre es Timba. Últimamente Formell quiso aunar todas estas características de la música cubana actual y la calificó como Timba.

P: ¿Fue Juan Formell quien le puso el nombre?

R: No, eso surgió espontáneamente, la palabra Timba es muy vieja. Esa asociación con un género comenzó a aparecer en la calle y creo que mucho más en la Escuela Nacional de Arte, donde estudiaron muchos de los que hoy son creadores como José Luís Cortés, Tony Calá y otros músicos. También fueron muy importantes los trabajos que hicieron Melón, el pianista de Isaac Delgado, Angá, quien fuera tumbador de Irakere, y los hermanos Pututis, percusionistas del Médico de la Salsa. Entonces, ellos comenzaron a identificar lo que Irakere hacía y comenzaron a escribir y a tocar de esa manera, cada uno con sus peculiaridades.

Luego, cuando comenzó a coger auge la Timba, Formell comenzó a estimular esa palabra como género para identificar la música cubana en un ámbito internacional. Por el sonido de la palabra, por su pegada comercial.

Nosotros conocemos clubes de Timba en varios lugares del mundo, hay revistas Timba y eso comienza a identificar una manera de hacer la música cubana. La Timba es la música cubana bailable contemporánea, la de los nuevos músicos cubanos nacidos en la isla, la Timba nació de las raíces culturales cubanas, independientemente de la política y el mercado, la Timba es el producto de un contubernio entre los músicos y los bailadores cubanos.
(Santo Domingo, [A]hora, 27 ago. 2001) Tomado del libro Al son son y al vino vino

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