jueves, 5 de febrero de 2026

LA INTERVENCIÓN Y EL GATOPARDISMO

Estamos hace muchos años en la misma situación que los mambises de las dos guerras de independencia: Incapacitados para vencer, por lo que es imprescindible una intervención extranjera igual que en 1898. No hay que darle más vueltas, sucedió en el 68 y en el 95, y ha sucedido durante 67 años nuevamente. ¿Es necesario seguir aplazando la intervención? En 1898 Cuba estaba devastada por las guerras y hoy lo está nuevamente por la destrucción provocada por el castrismo durante 67 años. ¿Podemos esperar algo peor? ¿Podrá una intervención como la de 1898 o como las de Granada (Operación Furia Urgente) y Panamá (Operación Causa Justa) provocar más dolor del que ya sufrimos los cubanos? Fidel Castro sabía que era la única forma de sacarlo del poder, por eso nos infundió tanto miedo a la intervención y nos lavó el cerebro con patrioterismos y odio al país que ha sido siempre nuestro socio comercial más importante.

El odio de Fidel Castro por los Estados Unidos lo expresó y lo infundió una y mil veces a través de toda su vida, y así lo hizo saber tempranamente en la siguiente carta que escribió a Celia Sánchez:



 

Sierra Maestra 
Junio 3 – 58
Celia:

Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero. Fidel


Así que tenía que esperar la humanidad, y los cubanos especialmente, a que llegara el presidente número 47 de los Estados Unidos y se diera cuenta de que la tiranía castrista lleva 67 años haciendo peligrar la seguridad de aquel país y desestabilizando la región a como le ha dado su gana, sin nadie que la detenga. Ahora la izquierda y los simpatizantes andan con el culo a dos manos justificando su defensa del castrismo usando al pueblo de Cuba, cuando el pueblo de Cuba lleva 67 años oprimido, exprimido, perseguido, hambreado y disperso en exilios de todos los colores y a nadie le había importado poner su mano para acabar con esa tiranía. Hace algún tiempo publiqué un artículo, que pocos han leído, en el que hablo de la necesidad de un marco jurídico para extirpar las tiranías. Y como hemos visto, ha sido Trump quien encontró ese marco jurídico para extirpar a los tiranos. Ojalá no se detenga y le alcancen el tiempo y la fuerzas para continuar sometiendo a los malos americanos y que estos tiranos y sus cómplices no puedan aparentar que cambian para que todo siga igual. Mucho cuidado con el gatopardismo.

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LA INTERVENCIÓN Y EL GATOPARDISMO

Estamos hace muchos años en la misma situación que los mambises de las dos guerras de independencia: Incapacitados para vencer, por lo que e...