sábado, 21 de enero de 2012

DEBUT PROFESIONAL DE JUAN ESTEBAN MARTÍNEZ


Décimo cuarto concierto altagraciano.

Una velada de gran lucimiento en la que dirigió el Maestro José Antonio Molina, y el joven Juan Esteban Martínez hizo su debut profesional.

Higüey. República Dominicana. 17.01.12. Basílica Nuestra Señora de la Altagracia. Dimitri Shostakovich, Obertura Festiva en La Mayor Op. 96; Gioacchino Rossini, Introducción, tema y variaciones para clarinete y orquesta, en Mi bemol; José Antonio Molina, Fantasía Merengue. Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana. José Antonio Molina, dir.; Juan Esteban Martínez, solista. Aforo: 100 %.

No es común por estas tierras asistir al debut de un músico que a todas luces dará mucho de qué hablar y quien sin dudas alcanzará una carrera brillante, no es cosa de todos los días escuchar a un clarinetista de 16 años brillar como lo hizo Juan Esteban Martínez (1995) durante su debut con la OSN-RD. Si bien es cierto que Juan Esteban ya era conocido en los medios de la educación musical en la isla por sus múltiples premios en concursos y festivales nacionales, su presencia como solista con la institución profesional más importante del país marca un hito en su carrera.

No es un niño prodigio, no lo es porque a su edad ya son muchos los que alrededor del mundo hacen sonar a ese ingrato instrumento como ángeles, pero sí es necesario subrayar y anotar con letras que lleguen a todos los rincones del país que este adolescente es uno de los más brillantes músicos que en nuestros días va despegando hacia las cimas del difícil arte musical.

Durante los ensayos y el concierto lo primero que brilló en él fue su seguridad, su dominio de la escena, perfectamente a tono con la solidez técnica que posee. En el párrafo anterior utilicé el adjetivo ingrato, y es porque ese instrumento se revela contra sus intérpretes, es indócil, conquistarlo es una labor titánica, es empresa para tozudos. Por supuesto que todo ese arsenal técnico que posee Esteban está en función de lo que interpreta y así fue que este Rossini no tuvo desperdicio, fue justo en los tempos, se regodeó en la agógica romántica que merodea toda la obra y fue férreo en los pulsos; su dicción, su manera de decir las frases, y su digitación son del todo precisas, y aunque algunos agudos no se dejaron domar, eso no le restó brillo a su interpretación y mucho menos un obstáculo para que la ovación del público fuera prolongada. Y para que no quedaran dudas Esteban hizo un regalo, interpretó el Capricho No. 1, Op. 1, de Ernesto Cavallini. Entonces hubo un feliz asombro en el auditorio, y a más de uno se le quedaron los ojos cuadrados al reconocer el fantástico uso que hace este joven de la respiración continua (¡!), y todos en pie, sin la menor duda, lo volvieron a ovacionar agradecidos del espectáculo poco común que acababan de disfrutar.

Y si elogios merece este adolescente que va saliendo a la vida profesional de manera tan brillante, también es justo quitarse el sombrero ante su mentor Roberto Medina, el Maestro que lo ha guiado y quien ha sido el responsable de trasmitirle una sólida formación académica.

El resto del programa transcurrió dentro de los parámetros harto conocidos por los cronistas y el público: El Maestro José Antonio lució su vibrante estampa ante la masa orquestal y los músicos respondieron a cada uno de sus llamados completando las emociones que llenaron la velada. Un Shostakovich centelleante en los tempos, estremecedor en los fortes y desbordado de alegría; y una Fantasía Merengue bailable, concertante, dominicana y llena de celebraciones, muy a tono con el día de la exaltación de la patrona de nuestro país.

Sin dudas, el XIV Concierto Altagraciano deberá ser recordado por el magnífico espectáculo musical que se presentó, por la presentación de Juan Esteban Martínez y quizás también por algunos elementos extra-musicales, como por ejemplo la mejora en el montaje de la orquesta y la disposición de las luces, elementos que por lo general le han restando lucimiento a los conciertos anteriores.

PRIMICIA: El dúo de clarinetes conformado por los hermanos Juan Esteban y Juan Carlos Martínez ha sido seleccionado, mediante audiciones, para presentarse el próximo 4 de octubre en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Juan Ángel Arango de Bogotá, en uno de los conciertos de la Serie Jóvenes Intérpretes que auspicia El Banco de la República de Colombia. El programa incluye música de Telemann, Desiré Dondeyne, Carl Baerman, Francis Poulenc, Félix Mendelssohn, Calixto Álvarez y Mauricio Murcia. Esta serie de conciertos ha alcanzado renombre durante las últimas décadas y ha servido para mostrar a los más destacados talentos de la música en el país sudamericano.


1 comentario:

  1. Felicitamos a Juan Esteban. Verlo todo un joven con pleno dominio de su instrumento nos llena de alegria y satisfaccion. Exitos!! IMadera

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