miércoles, 23 de junio de 2010

VIVIR EN CUBA Y OPONERSE AL CASTRISMO MERECE RESPETO


Entre fanatismos y discordias

La carta firmada por 74 cubanos residentes en Cuba, como muchas otras acciones emprendidas por anticastristas en la isla, ha provocado la ira de algunos sectores del exilio. Ha sonado muy mal, para algunos cubanos emigrados, que desde la isla le soliciten al Presidente Obama el levantamiento de las restricciones para viajar a Cuba que hoy enfrentan los ciudadanos norteamericanos.

Como muchas otras veces las opiniones de algunas conocidas voces del exilio se han movido entre la confrontación y la descalificación de la oposición interna. Encendidos denuestos y epítetos les han sido colgados a esos 74 cubanos en cientos de páginas virtuales e impresas.

Esto no es nuevo, por lo que no vale la pena enhebrar más razonamientos, la carta está firmada y los denuestos están dichos, el distanciamiento entre la oposición interna y el exilio ya da las inestimables ganancias que -como siempre-, obtiene el castrismo. Como todo aparentemente está dicho, me limitaré a mencionar lo más primitivo, lo elemental, lo que no deberíamos olvidar nunca.

Si todos nos hubiéramos quedado en Cuba la dictadura no hubiera sido tan larga. Los riesgos debimos correrlos enfrentando al castrismo, no al cruzar el Estrecho de la Florida, o en pasar como ilegales una frontera. Debimos correr el riesgo de quedarnos en nuestro país y no “desertar” en medio de una “misión” de trabajo. Si todos hubiéramos optado por quedarnos no le hubiéramos dado el más mínimo respiro al castrismo. Pero por lo general olvidamos esa verdad tan primitiva, nos miramos el ombligo y después pensamos, o peor aún, nos damos con los humos en la cabeza creyéndonos que en la isla nada podrán hacer sin nosotros.

La historia ya está hecha, para bien y para mal, por eso, porque millones salimos para evitar las calamidades y los golpes que desde hace medio siglo caen sobre otros, vivir en Cuba y manifestarse en contra merece el respeto de todos los que desde aquí miramos el toro desde las gradas. En la isla habrá opositores que cometan errores, habrá quienes traicionen, habrá quienes se dejen presionar, pero es allí donde están los que siguen enfrentando los riesgos y las calamidades, y eso merece todo el respeto del mundo. Vivir en Cuba y manifestarse en contra merece respeto, porque es allí donde está el próximo presidente de todos los cubanos, porque es allí donde están los problemas y las soluciones. Lo demás es cocer, cocear, coser y cantar.

1 comentario:

  1. Realmente no creo que sea tan categorico eso de que si nos hubieramos quedado todos alla, la dictadura hubiera cesado. Porque no seria solo quedarse, seria haber llegado a la accion, una verdadera "contrarrevolucion" contra los despotas y eso me suena muy dificil; no solo porque todo el mundo no esta dispuesto a eso, sino porque sabemos como es esa dictadura, despiadada y extrema. Realmente se hubiera podido?; no lo creo.
    Y en cuanto a la reaccion del exilio a esa carta, no creo que este bien afirmar que el exilio no respeta a los opositores en Cuba; el exilio respeta a los que se enfrentan a esa crapula desde adentro, pero cuando hacen estas cosas es natural la reaccion y suena "dudoso" que debiendo exigir muchas cosas mas graves al gobierno de la isla se pongan a regan~ar s Obama. Yo no les digo lo que tienen que hacer desde Miami comiendo jamon pero si eres opositor, que tienes que ponerte a exigirle cosas a un presidente de otro pais; y algo que tiene muchos matices e interpretaciones.

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