martes, 6 de marzo de 2018

ABRACADABRA. El último disco de Oriente López (OHL Music 2016)


 La música cubana en otra parte

El fonograma ABRACADABRA estará ahí por mucho tiempo, «se salvará lo que no tiene fin», y quien quiera saber cómo se hacía durante las primeras décadas del siglo XXI la música cubana que se fue con sus músicos a otra parte, tendrá seguramente que escucharlo.

Por lo general, cuando me dispongo a escribir, trato de evadir «el susto de la página en blanco» y lo hago tratando de desmenuzar lo más posible la idea; sin embargo, con ABRACADABRA la digestión ha sido lenta, larga, muy larga, y mientras más escucho más descubro la compleja urdimbre de la magia .

No quiero describir cada pieza del disco, porque todos los que han participado en ellas han tenido la misma responsabilidad y esa responsabilidad la han ejercido todos con la misma maestría. Así que vamos a ver, este disco, que ya he escuchado unas cuantas veces, es una parada, un punto de referencia, un indicador, una instantánea del arte musical cubano, de la Música Cubana en otra parte. Es, en mi opinión, una antología de la obra de Oriente López; pero, sobre todo, un retrato en familia de algunos de los más experimentados músicos nacidos en Cuba, y de otros, que habiendo nacido en otras playas se mesen en las olas del jazz cubano y la canción cubana.

Y menciono estos dos géneros porque es el bosque que puedo ver, porque detallar los árboles sería tan laborioso como innecesario, porque cada uno de ellos es una lujuriosa síntesis de músicas del mundo. Síntesis digo y no otra cosa, porque de ella surge algo nuevo, sin costuras, sin que podamos descubrir dónde comienza o termina el filin, el jazz, la timba, el son, el flamenco o el rock, etc. Esta música es todo eso y mucho más. 

Y como todas las piezas de este disco son cantadas, Oriente encontró una cómplice en Ana Margarita Mireles, como Lecuona lo encontró en Gustavo Sánchez Galarraga. Ella, Ana, es una poetisa que nació en la mayor de las Antillas, y con este trabajo marcó una línea en la pared, una línea que indica la altura, o quizás debería decir uno de los tantos rumbos de las letras cubanas. Como sea, ella dio el don de la palabra a cada una de las piezas de ABRACADABRA y echó por tierra, demolió el mito de la chabacanería de los textos en la música popular cubana.

Entiendo que por ahora no me es posible ajustar este disco a categorías o géneros. Puedo asegurar, eso sí, que es el resultado de esa catarsis emocional que históricamente los músicos cubanos han definido como «descarga», esas creaciones que salen del espíritu como el fuego, sin importar las consecuencias. Oriente López a descargado la música que cimbra en sus oídos, la que capea en sus múltiples escuchas, la que le lleva a la síntesis de los estilos y nos remite a universos sonoros que, aunque están en nuestro oído, él, a través de su maestría creadora, los rescata, los re-crea y los comparte en este fonograma que hay que escuchar, primero por placer… después ya veremos cómo catalogarlo o categorizarlo, por ahora es magia. El fonograma ABRACADABRA estará ahí por mucho tiempo, «se salvará lo que no tiene fin», y quien quiera saber cómo se hacía durante las primeras décadas del siglo XXI la música cubana que se fue con sus músicos a otra parte, tendrá seguramente que escucharlo.

Quién es quien en ABRACADABRA:
Oriente López (1962): Como compositor y arreglista del popular grupo Afrocuba, su particular visión de fusionar la música cubana, con el jazz, la caribeña, brasileña y otros estilos más universales, influenciaron la dirección de muchos grupos contemporáneos en Cuba en las décadas ochenta y noventa. Este trabajo lo dirige a otras subsecuentes colaboraciones con importantes artistas contemporáneos como Chico Buarque de Hollanda, Chucho Valdés, Arturo Sandoval, Fito Páez y Pablo Milanés. Leer más.

Ana Mireles: Graduada de teatrología del Instituto Superior de Arte, ha mantenido programas en la televisión y la radio, creado empresas e instalado el campamento en ambas caras del océano Atlántico, además de acopiar una potente y personal obra poética. Leer más.

Pavel Urkiza (1963): Compositor, productor y arreglista de gran sensibilidad y conexión con las culturas musicales del mundo. Su profundo respeto y comprensión de las raíces de la música cubana en combinación con 22 años de vida musical y experiencia en la Península Ibérica ha dado como resultado un estilo verdaderamente único que ofrece una amplia gama de ritmos, armonías, melodías y letras. Leer más.

Javier Ruibal (1955):  En su música confluyen estilos como el flamenco, la música sefardí y magrebí, el jazz, el rock, etc. El 28 de febrero del año 2007 obtuvo la Medalla de Andalucía en reconocimiento a su carrera. Leer más.

Leslie Cartaya: Cantante y compositora del género salsa. Nació en San Nicolás de Bari cerca de La Habana, Cuba. Actualmente reside en Miami, Estados Unidos. Entre sus temas más populares están: Abrázame, Esa Es Mi Tierra, Olvidarte, Baila, La Candela, Bolero Blue y Lo Mejor De Mis Locuras. Leer más.

Mayito Rivera: Mayito fue descubierto por Juan Formell, el director de Los Van Van. Contratado inicialmente para tocar el bajo y cantar coros, muy pronto se estableció como principal vocalista del grupo. Leer más.

Alain Pérez (1977): A principios del siglo XXI cambió el ritmo de Madrid. Cubanos y flamencos se entendían y practicaban un lenguaje común más allá del jazz, del son y de la bulería. Forma parte de los “Piratas del flamenco”, con Niño Josele, Caramelo, Javier Colina, Diego El Cigala, El Piraña y Jerry González. Se abría así una puerta para la reaparición de Bebo Valdés. Leer más.

Malena Burke  Ha grabado tres CD’s junto a su madre: Cuba on Fire, Las Burke y “Elena y Malena Burke“, en Cuba, producción de la EGREM. Además Salseando, con NG La Banda. En 1996 graba en Miami el CD Super Cuban All Stars, producción de RMM Records, y Malena Burke, y en 1998 realiza, junto a Meme Solís y Luis García, la producción A Solas Contigo, vol. I y II. Ha grabado además los Cd’s Bolero Jazz: Misty, Contigo en la Distancia y Malena Total. Recientemente grabó Quizás, Quizás, Quizás en el CD 10 de Cuba por Colombia, y cuatro temas en los volúmenes 1 y 2 de Clásicos de la Música Cubana de Eliseo Grenet. Leer más.

Kelvis Ochoa: Su capacidad para apreciar tantos tipos de música diferentes, su talento para plasmar esa inspiración en su trabajo y concebir un sonido totalmente suyo; es lo que ha hecho de Kelvis Ochoa una fuerza tan vital de la música cubana en la actualidad. Leer más.

Gerardo Contino: Desde que se mudó a Nueva York, comenzó su propia banda, Gerardo Contino y Los Habaneros, con Axel Tosca Laugart, Luisito Quintero y John Benítez. Lanzaron su álbum debut, Somos Latinos, en 2013 a muy altos elogios de la crítica. Ha hecho giras por todo el mundo y en su ciudad natal nueva, NYC, ha actuado en la Brooklyn Academy of Music, Sounds of Brazil (SOBs), BB King Blues Club, Le Poisson Rouge, el Museo del Bronx, Live at the Gantries, Roulette, Gonzalez y Gonzalez, Taj y muchos otros. Leer más.

Yamila Guerra: Una de las más talentosas artistas latinas. Yamila trae su voz, sus canciones y sus ritmos de su natal Cuba, de América Latina y de todo el mundo. Leer más.

Magilee Álvarez: Magilee ha tenido colaboraciones como cantante con Luis Barberia, Manolín (el médico de la salsa), Aries, Raúl Torres, Habana Oculta, Habana Abierta, Anna Torroja del Grupo Mecano, Luis Pastor, grupo Ketama, Nunno da Camara, Javier Gurruchaga, Amaury Gutiérrez, Gema y Pavel, Santiago Auserón, David Torrens, Descemer Bueno, Yussa, Williams Vivanco, Haka, Filbert Armenteros, Yotuel y Beatriz Luengo, Ossiel Fleitas, Pavel Urquiza entre otros, Magilee también comparte el autor de muchas composiciones con Raúl Torres , Pavel Urquiza, Descemer Bueno y Ossiel Fleitas entre otros. También trabajó en cine, teatro y televisión, además de protagonizar numerosos videoclips.

Ángel Bonne (1961): Su calidad interpretativa y talento musical lo lleva a formar parte una de las orquestas más importantes de la música cubana: la Orquesta de Juan Formell, Los Van Van, donde además  de interpretar el saxofón, realizó las funciones de arreglista y cantante. Leer más.

Para obtener el CD pincha aquí: CDbaby

Quién hace que en ABRACADABRA

ABRACADABRA
2016 ℗ OHL 003

Tiempo total (1:08:02)

Productor ejecutivo: ORIENTE LÓPEZ

Música - Oriente López OHL Music

Letra - Ana Mireles ARCARIUM Music

1 Saltos en La Escalera.  Voz solista - Pável Urquiza
2 Abracadabra. Voz solista - Javier Ruibal
3 Peregrino. Voz solista - Oriente López
4 Cálido Amargo. Voz solista - Leslie Cartaya
5 Oba Iré. Voz solista y efectos vocales - Mayito Rivera
6 El Dulcerito Llegó. Voz solista - Javier Porta
7 Baja La Candela. Voz solista y bajo eléctrico - Aláin Pérez
8 En Fin, El Mar. Voz solista - Malena Burke
9 Mi Tatara. Voz solista - Kelvis Ochoa
10 Pasáste Por Aquí. Voz solista - Gerardo Contino
11 Aterriza. Voz solista - Yamila Guerra
12 Herida De Pena. Voces solistas - Magilee Alvarez y Oriente López
13 No Te Olvidé. Voz solista - Magilee Alvarez
14 El Alma Del Jardín. Voz solista - Oriente López
15 Había Una Vez. Voz solista - Oriente López
16 Arrollando El Carnaval. Voz solista y clarinete - Angel Bonne

Bajos: Carlos Mena (1) (5) (11) (14) (16), Luis Manresa (2) (3) (6), Itaiguara Brandao (4) (15), José Gola (8) (13), Jorge Bringas (9) (10), Sean Kupicz (12)

Guitarras, acústica, eléctrica y tres: Román Lajara (1) (7) (12) (13), Gil Gutiérrez (2), Yuniel Jiménez (3) (9), Julio C. López "Pachy" (3), Itaiguara Brandao (4) (15), John Tropea (8) (11), Jorge Luis Pérez (12)

Baterías: Jimmy Branly (1) (3) (4) (6) (8) (11), Calixto Oviedo (7) (9), Mauricio Zotarelli (15)

Percusiones: Mauricio Herrera (1) (9) (10) (16), Román Díaz (1), Ramón Porriña (2) (9), Vicente Sánchez (3) (6) (8), Mario Lino Fernández (3) (6) (7) (8) (9) (10) (14),  Gilmar Gomes (4), Conrado García (5) (7), Gabriel Machado "Chinchilita" (10),  Fernando Favier (12) (13), Igor Arias (14), Yusnier Sánchez (15)

Saxos: Carlos Averhoff (1) (11), Luis Felipe Lamoglia (4), Neil Leonard (5), Luis Faife (7) (12), Chris Ferrer (6) (16)

Trompetas y Fliscornio: Chris Ferrer (1) (3) (5) (6) (7) (8) (9) (12) (16), Juan Carlos "Wichy" López (1), Yaure Muñíz (1) (11), Guillermo Trujillo (5)

Trombones: Rey David Alejandre (1) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (12), Chris Ferrer (16)

Coros: Pável Urquiza (1), Glenda Del E (1) (2) (4) (7) (8) (9) (10) (11) (12) (16), Román Díaz (1) (9), Oriente López (2) (3) (5) (7) (8) (10) (12) (16), Barbara Martínez (2),  Magilee Alvarez (3) (8) (9) (11) (12) (15), Leslie Cartaya (4), Emilia Przesniak (5) (9),  Vicente Sánchez (5) (6) (7) (8) (9) (10) (15) (16), Gerardo Contino (5), Sebastián López (5) (9) (16), Luis Manresa (6), Iraysmi Andrea Ramírez (6), Ailyn Arias (6) (15), Aime Arias (6) (15), Yun Huang (9), Ana Mireles (Poema 9), Yamilia Campos (10) (16),  Salvador De Angela (12), Michelle Collier (14), Igor Arias (14)

Violines: Rafael Cos Peña (2) (4), Juan Miguel Hechavarría Pérez (2) (4), Yunior Terry (2) (5) (8) (10) (13), Omar Puente Fiffe (7) (10)

Viola: Ana María Rojas Gallego (2) (4)

Chelo: Karen Lizeth Londoño Múñera (2) (4), Jennifer Vincent (2) (5) (8) (10) (13)

Grabación: Kitsa Studio (Madrid, España) Pavel Urquiza, JBranly Studio (CA, EUA) Jimmy Branly, PTY Studios (Ciudad de Panamá, Panamá) Ignacio Molino, Yaure Muñíz Studio (MA, EUA) Yaure Muñíz, MH Studio (NJ, EUA) Mauricio Herrera.

OHL Music (NJ, EUA) Oriente Lopez, Infinity Estudios (Madrid, España) Pablo & Pedro Baselga, RCM Studio (París, Francia) Luis Manresa, ProMaster Estudio (Medellín, Colombia) Alex Gaviria, Toppano Studio (SM Allende, México) Lorenzo Toppano, OK Studios (FL, EUA) Otto Knight, Habana Studios (Londres, RU) Flavio Correa, Orpheus Studio (Tokio, JAPÓN) Naoto Sugawara, RYCY Productions (CA, EE. UU.) Yalil Guerra, Tedesco Studios (NJ, EUA) Tom Tedesco

Mezcla y masterización BASS MAN STUDIO (NY, EE. UU.) Dave Darlington

CRÉDITOS DE ARTE DE PORTADA:
Tipografía y logo: Oriente López y Juan Betancurth,
Foto interior: Greta Liz López, Diseño portada: Frank Guiller


viernes, 16 de febrero de 2018

MARTIN HASELBÖCK, LA WIENER AKADEMIE Y EL APLAUSO EN SANTO DOMINGO

Beethoven: la música en la recreación histórica

El entrenamiento auditivo, visual y las horas gastadas en lecturas son el camino para disfrutar las artes y entre ellas la música, pero este entrenamiento no arrienda las ganancias a quienes están ávidos de lo útil, y que pagan por asistir a exposiciones, conciertos y subastas de arte solo con el interés de encontrar en estos lugares la utilidad del roce social.

Foto: Fuente externa

En la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito de Santo Domingo, se escucharon, el pasado martes 6 de febrero, las Sinfonías No. 1 en Do Mayor, Op. 21 y la No. 3, en Sib Mayor Op. 55 (Heroica); y el miércoles 7, la obertura de Las criaturas de Prometeo, Op. 43, la sinfonía No. 8 en Fa Mayor, Op. 93 y la No. 7 en La Mayor, Op. 92. Los intérpretes fueron La Orquesta Académica de Viena, bajo la conducción de Martin Haselböck. 

La Orquesta venía de hacer la integral de las sinfonías de Beethoven en el Teatro Mayor de Bogotá, Colombia, durante cinco conciertos y después de estar en Santo Domingo terminaron su gira en California con dos presentaciones; una, el día 10 en el Beverly O´Neill  Theater, de Long Beach; y otra, el día 11 en el Zipper Hall, de Los Ángeles. 

Esta integral de las sinfonías de Beethoven fue grabada por esta institución bajo el título de Resound Beethoven en las salas y teatros en los que fueron estrenadas las obras y publicada en 2015. Así que aquí escuchamos el resultado de muchas horas de ensayos y de estudio individual de cada uno de los integrantes de la Orquesta -como está mandado en cualquier ensamble musical profesional-, pero sobre todo -y como valor agregado-, como resultado de una investigación de las obras desde las partituras originales (Urtext), de un profundo estudio del contexto histórico y del hecho musical con la intención de recrear estas obras, de acercarse lo más posible a la estética de la época en que fueron creadas y a la relación entre el autor, su obra y el público al que estuvo dirigida. 

«Re-sonar» a Beethoven -y en general la obra de Martin Haselböck al frente de la Wiener Akademie-, se inscribe en la corriente que a finales del siglo XX comenzó a disentir del concepto de «autenticidad» en la interpretación de las obras musicales del pasado, el que habían sustentado los integrantes del Movimiento de Música Antigua (Early Music Movement), y se aviene con el concepto de «ejecución históricamente informada» utilizado con más frecuencia en nuestros días. (Fabian 2001). La imposibilidad de reproducir el sonido «auténtico» de las obras musicales del pasado, abrió el camino a la idea de recrearlas desde una profunda información histórica, donde la partitura, los instrumentos originales o los tratados, como fuentes de información, no pueden ser el fin último, sino el camino hacia una interpretación más abarcadora, enfocada en el estudio global del contexto en el que se produjo el hecho musical, con la intención de que aquellas estéticas vuelvan a la vida. (Pérés 2002).

No intenta este trabajo, de un director investigador, crear, como pretendieron algunos artistas en el siglo pasado, «interpretaciones auténticas» puesto que eso es imposible, incluso, si partimos de la simple semántica. No son tampoco los instrumentos de época los que le dan un carácter documental a la interpretación, sino el estudio de los documentos que sustentan la interpretación y convierten el hecho artístico en una interpretación históricamente documentada, no en una réplica de lo que se escuchó en Viena en el siglo XIX, algo absolutamente imposible porque la música no es como la escultura los palacios o los lienzos, la música nos impresiona únicamente cuando suena y luego desaparece como polvo en el viento. 

No se puede escuchar dos veces el mismo sonido, así como tampoco se puede beber dos veces del mismo río; sin embargo, sí es posible acercarse a la estética del autor mediante el uso de los timbres de los instrumentos con los que fueron estrenadas esas obras, la acústica de las salas y teatros en los que se estrenaron y las técnicas de interpretación que mandaban los tratados, los métodos de estudio y el gusto de la época. Por otra parte, el instrumento antiguo no consigue nada si, por ejemplo, en la interpretación de Beethoven las cuerdas usan el vibrato o rujen como en una sinfonía de Tchaikovski, o si las maderas y los metales pretenden rubatear las melodías como en Brahms, Liszt o Chopin. El instrumento y su uso documentado contribuye a re-crear la música del pasado, pero no es la música del pasado. 

Para disfrutar se necesita educación, estudio y atención.
Haselböck ha declarado en una entrevista para la revista Arcadia que: «la música es intelectualmente tan demandante que para apreciarla necesitas conocerla bien. Por supuesto puedes conocer la música, pero si quieres ir más allá necesitas educación, estudio y atención»; sin embargo, esos saberes forman parte de lo inútil, son de esas actividades que no son rentables, que se alejan mucho de las riquezas materiales, son el camino para emprender inútiles estados de bienestar espiritual. 

El entrenamiento auditivo, visual y las horas gastadas en lecturas son el camino para disfrutar las artes y entre ellas la música, pero este entrenamiento no arrienda las ganancias a quienes están ávidos de lo útil, y que pagan por asistir a exposiciones, conciertos y subastas de arte solo con el interés de encontrar en estos lugares la utilidad del roce social. Harnoncourt (Harnoncourt 2006 7) ha observado que «la música se ha convertido en un mero ornamento para guarnecer noches vacías con visitas a óperas y conciertos», y Nuccio Ordine (Ordine 2013 16) que «no es fácil entender, en un mundo como el nuestro, dominado por el homo economicus, la utilidad de lo inútil y, sobre todo, la inutilidad de lo útil». 

Todo esto y mucho más lo pude apreciar en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, donde gran parte de las casi mil almas que cada noche llenó el coliseo, mostraron con aplausos al final de cada uno de los cuatro movimientos de las cuatro sinfonías su satisfacción y deleite por participar de un evento que, por la magnitud de los precios, debía ser un magno evento útil, y mostraron también su magro hábito de asistir a conciertos sinfónicos en vivo y de escuchar estas obras. 

Es este en realidad el mismo comportamiento que desde hace algunos años mantiene el público que asiste a los conciertos de las temporadas sinfónicas en esa misma sala, y el mismo que, según recogen las crónicas, tuvo el público en Bogotá. Pero voy por partes, según me comentó vía Twitter el profesor e investigador en música Julián Montaña, quien estuvo en aquellos conciertos en el Teatro Mayor de Bogotá, el Maestro Haselböck comentó, en un conversatorio que tuvo después del segundo concierto, que si sentían el deseo podían aplaudir entre movimientos, aduciendo que los contemporáneos con Beethoven así lo hacían. Sin embargo, Emilio Sanmiguel, en una crónica publicada en El Nuevo Siglo, el 4 de febrero, afirma que «las sugerencias a guardar silencio (en el concierto) fueron ignoradas» y que Haselböck, en la primera parte ignoró los aplausos, pero luego se volteó «¿burlón? […] para agradecer las interrupciones» [1].

No estoy seguro por qué en Bogotá, a partir del tercer concierto, el público decidió aplaudir después de cada movimiento, pero aquí no tengo dudas de que el aplauso después de cada uno de los cuatro movimientos de las cuatro sinfonías de Beethoven se debió a la falta de entrenamiento, al poco conocimiento del ritual que ha de seguir quien decide sentarse en una sala de conciertos y escuchar, solo escuchar [2]. 

Es verdad que hasta finales del siglo XIX los programas podían ser incoherentes, no tenían en cuenta el uso de la unidad y el ritmo para conseguir la catarsis del público, y los aplausos, los comentarios e incluso la iluminación tenían otro significado para músicos, compositores y directores. Pero durante todo el siglo XX, el concepto del concierto como un espectáculo total o como «obra total», con la intención de captar la atención del auditorio de principio a fin -como lo había entendido Wagner ya desde el siglo XIX en la ópera-, propició que se entendiera que una sinfonía, un concierto, un trío, un cuarteto, etc., es una obra que debe captar la atención, que un movimiento lleva al otro e incluso que una obra lleva a la otra, en un discurso en el que se deben equilibrar las tensiones y distensiones que se crean -a través del estilo, las tonalidades, las dinámicas, los matices, etc.-, y que si este ritmo se interrumpe por los aplausos se pierde el hilo del discurso, los músicos la concentración y se inhibe la catarsis [3].  

Educación, estudio y atención es lo que no hay, es un mal mundial, pero el mal de muchos suele ser consuelo para tontos, así que muy probablemente, una parte del público que pagó boletos a precios de primer mundo [4], poco ganó si no disfrutó la capacidad de la Orquesta Wiener Akademie para ofrecer interpretaciones emocionantes. A pesar de la acústica poco amable de la gran sala del Teatro Nacional pude escuchar todas y cada una de las voces que dialogaron en las cuatro sinfonías y en la obertura. El timbre de la cuerda lo sentí como terciopelo, más que frotadas me dieron la sensación de ser cuerdas sopladas, con una amplia gama de matices, desde un susurro muy quedo hasta un explícito forte. Pude disfrutar el modo en el que los intérpretes de los metales fueron capaces de sortear pasajes dificilísimos y llevar los instrumentos al límite de sus posibilidades, y las maderas, como de una pasta dulce, también al límite. 

Un músico al que respeto mucho por sus amplios conocimientos discográficos me comentó unos días después del concierto que aquellas dos noches no habían sido las mejores para los cornos, pero no estoy seguro de eso, para mí el resultado total fue simplemente emocionante, pude alcanzar un estado de satisfacción que pocas veces consigo en un concierto en vivo, y sentí que, como pocas veces, había estado muy cerca de Ludwig van Beethoven. Sí, lo disfruté como pocas veces he disfrutado esa utilidad de lo inútil.

[1] Aquí el Maestro Haselböck intercambió miradas cómplices con algunos músicos al tiempo que, muerto de risa, volteaba hacia el público y agradecía con una reverencia ¿sarcástica? los aplausos.

[2] Luis Montaña ha publicado un interesante artículo titulado: El placer, el aplauso y el concierto, en el que afirma lo siguiente: «Luego de muchos años asistiendo a espectáculos de música clásica, aún no me acostumbro al gesto grosero que acalla los aplausos espontáneos». [En línea] [fecha de consulta 13 de febrero de 2018] Disponible en: http://blogs.eltiempo.com/-intermedio/2013/10/15/el-placer-el-aplauso-y-el-concierto/

[3] En la ópera y el ballet la unidad y el ritmo no están pensados de la misma manera que en la música, sino que cada aria o cada variación es un todo y pueden ser ovacionadas sin que esto altere el ritmo o desconcentre a los intérpretes.

[4] En Bogotá los precios estuvieron entre US$65.00 y US$13.00. Fuente: Teatro Mayor [En línea] [fecha de consulta 13 de febrero de 2018] Disponible en:

En Long Beach entre US$45.00 y US$20,00 y en Los Ángeles entre US$59.00 y US$20.00. Fuente: Música Angelical [En línea] [fecha de consulta 13 de febrero de 2018] Disponible en: https://www.musicaangelica.org/events/beethoven/

En Santo Domingo entre US$41.00 y US$10.00. Fuente: Notiultimas.com [En línea] [fecha de consulta 16 de febrero de 2018] Disponible en: 


En Viena entre €66.00 y €26.00. Fuente: Vienna Ticket Office [En línea] [fecha de consulta 16 de febrero de 2018] Disponible en: http://www.viennaticketoffice.com/musikverein-festival-wien-2018-orchester-wiener-akademie-tickets-352889-de.html#tabs-2




Bibliografía:
Fabian, Dorottya (2001) El significado de la Autenticidad, y el movimiento de música antigua: una revisión histórica. Universidad New South Wales, Sydney, Australia. En Revista internacional de estética y sociología de la música. Vol. 32.No. 1 (diciembre 2001), pp. 153-167 [En línea] [fecha de consulta 16 de febrero de 2018] Disponible en:
http://www.laguitarra-blog.com/wp-content/uploads/2012/05/el.significado.de_.la_.autenticidad-y-el-movimiento-de-la-musica-antigua.pdf   

Harnoncourt, Nikolaus (2006) La música como discurso sonoro. Hacia una nueva comprensión de la música. Barcelona, Acantilado.

Ordine, Nuccio (2013) La utilidad de lo inútil. Manifiesto. Barcelona, Acantilado.

Pérés, Marcel (2002) La interpretación de las músicas antiguas y la necesaria reevaluación de las herramientas historiográficas. En Los diez años de la investigación musical: cursos de invierno 2002, coord., por Caros Villar Taboada, Jesús Martín Galán, 2004, págs. 183-210

martes, 16 de enero de 2018

EL AZUCAR DE CUBA NO SE FUE CON LA LLUVIA

Casando noticias

...al acusar a otros de la ineficiencia propia, sea al clima, al «imperialismo yanqui», o al «bloqueo» pulsa una tecla efectiva en su propaganda ideológica, provee mentiras esenciales que funcionan como respuestas rápidas a quienes insisten en defender lo indefendible.

Central Hershey, Cuba, antes de 1959. Foto: Fuente externa

De un tiempo a esta parte -gracias a Mr. Google quien me permite ir de un lugar a otro a la velocidad de un clic y leer cuanto se publica en el mundo-, me doy gusto casando noticias, hurgando aquí y allá sobre la misma historia. Y la que publicó el Listín Diario el 14 de enero bajo el título: Lluvias afectan plantaciones cañeras en Cuba, me estimuló a halar del hilo para llegar a la madeja.

Lo primero que me llamó la atención fue que el Listín Diario, un medio que no se ocupa con mucha frecuencia de estos temas de zafra aquí en la República Dominicana, cediera un espacio a EFE para reproducir un artículo que se refiere a otro país. La otra curiosidad fue el titular, diseñado en el sutil estilo del Órgano del Partido Comunista de Cuba (PCC), con una sintaxis en la que se denuncia al culpable desde el principio, en este caso la lluvia… Y no me equivoqué, halé del hilo con un clic y allí estaba esperándome en la red un artículo firmado por Yudi Castro Morales, con el título El sabor amargo de las lluvias en la zafra, publicado por el PCC en su Órgano Oficial el pasado día 12 y del que muy probablemente EFE tomó la información para redactar la nota que reprodujo el Listín Diario.

Cañaverales inundados en La Demajagua, Cuba.
Foto: Fuente externa
Tan tétricos y desoladores son los desastres que provocó «la lluvia», según la versión oficial cubana reproducida por EFE, que pudiera asegurarse que ningún otro factor tendrá la culpa de los bajos índices que se pronostican para la zafra azucarera 2017-2018 en Cuba, que fue tanta la bravura del clima que el factor Humano nada pudo hacer para prevenir las pérdidas materiales y que la vida de la gramínea depende absolutamente de la voluntad de San Pedro.

El artículo de Granma explica que el 70% de los cultivos fue afectado por las lluvias en noviembre y diciembre, pero que anteriormente, durante los meses de junio a septiembre, fue la sequía. Pero la caña de azúcar se produce en climas tropicales y todos los países en el trópico tienen climas semejantes, tienen lluvias y sequía; entonces, ¿por qué en la República Dominicana, por ejemplo, llueva, truene o ventee la producción de azúcar se ha ido elevando cada año hasta alcanzar cifras más que halagadoras y, en Cuba, cada año, durante más de medio siglo, no deja de caer?

A otro clic encontré un artículo con la firma de Fausto Adames, publicado en Santo Domingo en el periódico Hoy, el 19 de marzo de 2005, bajo el título: Lluvias, plagas y enfermedades acaban con la agricultura de RD. Según esta publicación, a pesar del paso del huracán Jeanne por el país, la producción de azúcar creció, debido a «una mayor cosecha y el adelanto del comienzo de la zafra» del central Romana y, como dato muy curioso, según afirmó José Antonio Martínez Rojas, entonces vicepresidente de la Junta Agroempresarial Dominicana, la producción tabacalera, a pesar de haber caído relativamente por las inclemencias del tiempo, el país seguía siendo entonces el primer exportador de puros habanos, «pasándole a Cuba por varios millones de unidades».

Con otro clic encontré un enjundioso artículo bajo el título: La industria azucarera cubana, publicado en la página Foresight Cuba y encontré que, en la primera década del siglo XXI, en 2002, quedaron solamente 71 fábricas de azúcar en Cuba.

Y seguí tirando del hilo y a otro clic encontré, en el mismo Listín Diario, una nota firmada por Cándida Acosta el día 25 de mayo de 2012 bajo el título: La zafra azucarera alcanza crecimiento, en el que según se afirma la República Dominicana no estaba importando azúcar porque el consumo local, para esa fecha, estaba entre las 150 000 y 155 000 TM y solo con la producción del central Romana se podían cubrir esas necesidades.

Volviendo al artículo de la página Foresight Cuba, La industria azucarera cubana, leo en la página 1 que, de los 161 centrales azucareros que el llamado «gobierno revolucionario» expropió en la década del sesenta, en «2011 quedaban 56, de los cuales solo 39 participaron en la zafra de ese año». De tal modo que, mientras en la segunda década del siglo XXI, un central dominicano podía abastecer el consumo doméstico, la producción cubana se hundía sin remedio. ¿Por la lluvia?

Cañaverales de la Romana, RD. Foto: Fuente externa
En la página elDinero, de la República Dominicana, aparece un artículo firmado por Esteban Delgado, con el título: La producción de azúcar sufre baja, pero sigue rentable, de fecha 8 de febrero de 2016, en el que se informa que en la contienda 2013-2014 se produjeron 561,324 TM, pero en la de 2014-2015 bajó a 495,978 TM, para una caída del 11.6%, debido a la sequía; sin embargo, la baja en la producción no disminuyó la rentabilidad, debido a que «el abastecimiento local fue tan efectivo como en años anteriores, mientras que se cumplieron las metas de exportación previamente establecidas».

A otro clic encontré una nota en el Listín del 23 de noviembre de 2017, bajo el título: El Ingenio Colón aspira a superar la producción azucarera anterior, en la que Alberto Portes, vicepresidente Ejecutivo del Consorcio de Empresas Industriales (CAEI) informó en la reunión anual previa al inicio de la zafra que el Ingenio Cristóbal Colón produciría «más de 148,000 TM del dulce, unas 15,000 TM más que las producidas en el ejercicio de 2016-2017. Y vaya curiosidad, no dijo ni una palabra del paso de los huracanes Irma y María por el territorio nacional unos días antes.

Y ya para terminar, metí el dedo y saqué de la red un libro exótico en estos días: Cuba, la isla fascinante, escrito por Juan Bosch a mediados del siglo XX y publicado en La Habana en 1955. En este libro, que es un retrato de Cuba hecho por el intelectual dominicano, hay un capítulo dedicado a la historia de la industria azucarera, bien documentado y que revisó uno de los más sabios historiadores cubanos: Don Ramiro Guerra. Según los datos que aporta Bosch en la página 265 de la edición que consulté en línea hoy mismo, hacia 1860 se producían en la mayor de Las Antillas, «casi quinientas mil toneladas largas, de dos mil doscientas cuarenta libras cada una» y «antes de terminar la centuria, en 1894, alcanzó a más de un millón».

A consecuencia de la Guerra de Independencia (1895-1898), los campos de Cuba quedaron devastados por la tea incendiaria de los mambises, pero a partir de 1902 comenzó a normalizarse la producción del dulce y a mediados del siglo XX «se habían estabilizado ciento sesentaiuna fabricas» que producían «más de cinco millones de toneladas largas, casi cuarenta millones de sacos de trescientas veinticinco libras».

Ruinas del Central Hershey a finales del s. XX.
Foto: Fuente externa
Pero todo eso comenzó a cambiar a partir de 1959, de manera tan drástica que, de los cinco millones de TM que producían 161 centrales en la década del 50, bajó a producirse 1,1 millón en la zafra de 2011, tan solo con 39 de los 56 ingenios existentes para ese año. Las causas de este derrumbe, nada tienen que ver con las lluvias, están en el sistema, no en el clima, sino en la mano del Hombre, quien, durante los primeros años de la década del sesenta, en nombre del llamado «gobierno revolucionario», se apoderó de 161 centrales azucareros, de los cuales el 62% pertenecía a propietarios cubanos y el 37% a firmas norteamericanas[1] y los puso bajo la administración de un personal poco o nada capacitado, pero de total adhesión al poder. Se re ubicaron poblados campesinos enteros, como se re ubicaron todas las plantaciones. Lo primero, con fines de dominación absoluta de la clase campesina, aliada potencial de la «contrarrevolución» y; lo segundo, por el delirio de plantar caña de azúcar por toda la isla para hacer una zafra de diez millones de TM en 1970, lo que produjo más miseria y frustración entre los cubanos.

Para preparar todos los terrenos de la isla y cosechar caña de azúcar, en 1968 la Brigada Ché Guevara desbrozó la isla de una punta a la otra, haciendo desaparecer todos los cultivos, sembrando a capricho solamente caña hasta en los solares yermos. ¿Qué sucedió con las tierras apropiadas para el cultivo de la caña? ¿Qué sucedió con las fábricas de azúcar que convirtieron a la isla en la azucarera del mundo? ¿La lluvia se las llevó?[2]

Arrozales del Cibao, RD. Foto: Fuente externa
No, no fue la lluvia, porque cuando salgo de Santo Domingo, la capital de la República Dominicana, y me enrumbo a Santiago de los Caballeros puedo ver a la vera de la autopista tierras bajas, anegadas, en las que se pierde la vista en extensos campos de arroz, y si tomo el camino de la Romana e Higüey, veo paños verdes infinitos en los que crece la caña de azúcar. Puedo ver también terrenos pedregosos, irregulares, con elevaciones y lagunas, cubiertos por un manto de forraje donde crece el ganado, puedo ver un paisaje en el que la tierra produce porque la mano del Hombre actúa de manera eficiente sobre ella. En Cuba, la isla vecina, la que fascinó a Juan Bosch, fue así durante muchísimos años.

Así que, casando las noticias, puedo concluir que el PCC, al acusar a otros de la ineficiencia propia, sea al clima, al «imperialismo yanqui», o al «bloqueo» pulsa una tecla efectiva en su propaganda ideológica, provee mentiras esenciales que funcionan como respuestas rápidas a quienes insisten en defender lo indefendible y esta respuesta es la que contiene el artículo de EFE que reproduce el Listín Diario: «La baja producción de azúcar en Cuba la causó la lluvia».

Ojalá que la mano del Hombre no se vuelva contra el azúcar dominicana. Ojalá que los anticapitalistas no puedan tocarla ni en canciones. Ojalá que, como en Cuba, no puedan acabarla y luego decir que se fue con la lluvia. Ojalá.



[1] Cfr. Foresightcuba. 2013. «La industria azucarera cubana». [En línea] [fecha de consulta 16 de enero de 2018] Disponible en: http://foresightcuba.com/la-industria-azucarera-cubana/
[2] Para conocer en detalles las causas de la desaparición de la industria azucarera cubana (Cfr. Foresightcuba 2013 8-9)

Lo que queda del principal ingenio azucarero de Guantánamo.

Así enfrentan las lluvias en Honduras

Así lo hacen en La Florida.

jueves, 11 de enero de 2018

JUAN E. MARTÍNEZ INTERPRETARÁ EL CONCIERTO PARA SAXOFÓN DE B. BUSTAMANTE

Una brillante carrera que recién comienza

…estoy seguro de que va conseguir sus metas, que tiene una carrera por delante muy rica y que de él vamos a escuchar con mucha frecuencia en el futuro. Juan Esteban es un joven músico que ya es una realidad con una brillante carrera que recién comienza.

Juan Esteban Martínez
Foto: Fuente externa
El joven de 22 años Juan Esteban Martínez actuará como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana en el Gran Concierto Altagraciano que se presentará el próximo día 12 de enero de 2018 en la Basílica Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey, a unos 160 kms de Santo Domingo.

El músico nacido en Colombia, pero afincado en la República Dominicana desde hace casi dos décadas, primero en Barahona y después en Santo Domingo, realizó estudios de clarinete con el profesor Roberto Medina en el Conservatorio Nacional, y en la actualidad está terminando la Licenciatura en Música en el Conservatorio Peabody Institute de la Universidad de Johns Hopkins, bajo la tutela de Anthony McGill, primer clarinetista de la Orquesta Filarmónica de New York[1].

La obra que interpretará en esta oportunidad es el Concierto para Saxofón y Orquesta del compositor dominicano Bienvenido Bustamante, una obra que ha sido interpretada por excelentes músicos, tanto dominicanos como extranjeros. Después que Choco de León lo estrenó el 9 de octubre de 1996 con la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el Maestro Julio de Windt, la obra ha sido interpretada; entre otros, por los saxofonistas Remy Vargas, Miguel Villafruela, Sandy Gabriel y Paquito D´Rivera, y por el Maestro Luis Ruiz, quien lo presentó en una magnífica versión para flauta, y ahora Martínez lo traerá al público en una versión para clarinete.

El pasado día 10 de enero, en el Teatro Nacional Eduardo Brito y poco antes de comenzar un ensayo, pude conversar con Juan Esteban Martínez acerca de su corta, pero fructífera carrera y del concierto de Bustamante que interpretará el viernes 12 de enero en la Basílica de Higüey y esto fue lo que me dijo:

JEM: Cuando empecé a estudiar música era muy pequeño y por eso el primer instrumento que toqué fue la flauta dulce, así me lo recomendó el profesor Librado Santana, quien fue mi primer maestro de música allá en Barahona. Dos años después él entendió que yo tenía potencial y facilidad para mover con rapidez los dedos, así que me sugirió el clarinete y él mismo me dio las primeras clases… como él pudo, porque él era maestro de todo y me enseñó las posiciones y comencé a tocar hasta que llegó el momento en que mi mamá decidió buscarme un profesor de otro nivel y fue entonces cuando llegamos por primera vez a Santo Domingo, y en el Conservatorio conocimos al maestro Roberto Medina quien comenzó a darnos clases privadas dos veces por semana a mi hermano y a mí.

Cuando estuve en el último año del Bachillerato me mudé para Santo Domingo y ya matriculado formalmente en el Conservatorio me gradué en mayo de 2013. Así que, al terminar el nivel medio tanto en el colegio como en la música, estuve hasta el verano del 2014 llenando aplicaciones para universidades en los Estados Unidos hasta que conseguí esta en la que estudio hoy y donde estoy a punto de graduarme.

AGS: Voy a concentrarme ahora en el Concierto de Bustamante que es la obra que tocarás el viernes 12 en la Basílica de Higüey. ¿La versión para clarinete que vas a tocar tiene muchos cambios de acuerdo con el original, que es para saxofón, o no?

JEM: No, yo trato de mantener los conceptos que el maestro Bustamante utilizó para el saxofón y creo que se adapta muy bien, aunque hay algunos lugares en los que por cuestiones de registro puedo tocar un poco más agudo que el saxofón y esa ventaja la utilizo.

AGS: ¿De los tres movimientos cuál te ha dado más trabajo técnicamente?

JEM: Cualquiera pensaría que el tercero, pero yo digo que el primero, porque hay dos o tres pasajes que son como cadencias que son bastante incómodas y he tenido que trabajarlas bien lento… Hace mucho tiempo que un pasaje no me daba tanta brega.

AGS: La obra está muy cargada de música popular. ¿No has tenido conflicto con eso?

JEM: Sí, pero es algo que yo manejaba porque siempre me ha gustado tocar merengue y además de eso tiene mucha influencia del porro y la cumbia de Colombia. Con la banda de mi mamá[2] tocábamos siempre una obra que se titula Fiesta de negritos que es una obra colombiana en la que el clarinete improvisa de todas las formas, es un poco más lento, es como un merengue lento. Las armonías son las mismas y por ese sentido no me ha resultado tan complicado improvisar.

AGS: ¿En el concierto las cadencias están escritas o las improvisas?

JEM: En el tercer movimiento hay mucha improvisación.

AGS: ¿Cómo has trabajado esas cadencias improvisadas?

JEM: Lo primero que hice fue escuchar mucho la grabación de Paquito D´Rivera de donde tomé el ejemplo de cómo hacerlas y luego ya con las armonías en la cabeza yo comencé a intentarlo y unas veces me salía y otras no, pero ya… sobre todo con la orquesta, que me ha ayuda mucho a improvisar dentro de la armonía y no se me está dificultando tanto como yo pensaba.

AGS: Pude apreciar en el ensayo que tu digitación y dicción son muy precisas, algo que no encaja en el estilo de la música popular, sino que tocas con un gran rigor académico. ¿Esto no te provoca ningún conflicto?

JEM: Decidí hacerlo así por el contexto, porque es la Sinfónica Nacional, es un concierto, que, aunque es de merengue, es como un merengue clásico, yo lo veo así. Tal vez en la parte de la improvisación me salga un poco de esas casillas… En el segundo movimiento hay muchos pasajes en los que yo voy a rubatear mucho la melodía, algo que pudiera parecer fuera de lugar, pero es la idea en la que Paquito lo toca.

AGS: Y mi última pregunta: ¿Cómo te ves en el futuro?

JEM: Me cuesta un poquito porque en los EE. UU., la enseñanza está orientada únicamente a la interpretación en orquesta y no es un secreto que disfruto mucho más tocar como solista. Entonces me veo como un solista, pero estoy recibiendo el entrenamiento de un músico de orquesta.

AGS: ¿Y no te gustaría estudiar en Europa, por ejemplo, en el Conservatorio de París?

JEM: Sí, lo he pensado mucho, incluso este año yo quería, al terminar la universidad, ir a hacer audiciones en Europa, pero creo que por ahora debería dar un salto dentro de los EE. UU., y si mi Universidad está entre las diez mejores, pudiera seguir estudiando en la mejor del país y eso es un salto de calidad y de ahí también salen los grandes solistas… y la educación para los buenos músicos es gratuita, por más que sea muy costoso estudiar allá, existen planes de becas completas, así que por eso me contuve, pero dependiendo de lo que pase yo me veo estudiando en Europa o haciendo algo allá.

AGS: Después de escuchar a Juan Esteban tocando en los ensayos y después de escucharle hablar con tanta propiedad de su carrera y de lo que él pretende llegar a hacer, estoy seguro de que va conseguir sus metas, que tiene una carrera por delante muy rica y que de él vamos a escuchar con mucha frecuencia en el futuro. Juan Esteban es un joven músico que ya es una realidad, con una brillante carrera que recién comienza.

Grabado el 10 de enero de 2018 en el Teatro Nacional Eduardo Brito, en Santo Domingo, República Dominicana.



[1] En junio del 2016 fue ganador del primer lugar en el Cynthia Woods Mitchell Young Artist Competition en el Texas Music Festival de la Universidad de Houston, interpretando el concierto de Jean Françaix con la orquesta del festival, bajo la dirección de la aclamada Mei Ann Chen. En Peabody Conservatory, fue ganador del segundo lugar en el Yale Gordon Competition y ha recibido el reconocimiento the Sidney Jensen Memorial como el clarinetista más destacado de la institución por dos años consecutivos, (2016 y 2017). En 2017 fue finalista del Concurso Backun International Clarinet Competition en Nashville Tenesse. En el año 2012 con 15 años de edad debutó como solista en el Concierto Altagraciano de la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección del maestro José Antonio Molina en la Basilica de Higuey. En el año 2013, fue seleccionado por la Organización de Estados Iberoamericanos OEI para representar a República Dominicana en la primera edición de la Orquesta Juvenil iberoamericana en Panamá. En el mismo año 2013 fue uno de los ganadores del Concurso Internacional Jóvenes Intérpretes en Colombia, como Solista de la Orquesta Sinfónica de Caldas en Manizales – Colombia. Además, Participó como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de República Dominicana en varias ocasiones, bajo la dirección del maestro Darwin Aquino. Juan fue el único representante de República Dominicana en la gira Southern Cone Tour de la YOA - Orquesta Joven de las Américas, con la cual se presentó en las mejores salas de Chile, Argentina y Brasil, bajo la dirección del maestro Carlos Miguel Prieto. Recientemente fue seleccionado para participar en el prestigioso New York String Orchestra Seminar, una orquesta formada por los mejores músicos jóvenes de los Estados Unidos, presentándose en la sala principal de Carnegie Hall en New York.

[2] Claudia, la madre de Juan Esteban, además de haber entusiasmado a sus hijos a estudiar música, ella terminó por estudiar música también y fundó una academia en Barahona en la que integró una banda infantil.

jueves, 28 de diciembre de 2017

BALLENA BLANCA SE APROXIMA AL MALECÓN DE SANTO DOMINGO

Será vista en la noche del jueves desde el malecón dominicano.

Santo Domingo. RD. 27.12.2017, (13.00 G.M.T.) Un reporte dado a conocer en la tarde de hoy (ayer) por un súper tanquero que navega por el Mar Caribe encendió las alarmas al dar cuenta del avistamiento de una ballena blanca de grandes dimensiones. «Según el rumbo y la velocidad aproximada de la ballena, mañana (hoy) en la noche estaría muy próxima a las costas del sur de la isla, a la altura de Santo Domingo».

Foto: Fuente externa

Es muy probable, dijo un biólogo marino que trabaja como especialista en el Acuario Nacional de Santo Domingo y quien pidió no ser identificado, que al parecer el monstruo marino se ha desorientado y en lugar de ir a las costas del norte de la isla, donde se aparea habitualmente la especie, está moviéndose hacia el malecón de Santo Domingo, donde muy probablemente, si sigue el rumbo que fue reportado, será visto fácilmente en la noche del jueves.

Un grupo de especialistas que ya sigue muy de cerca al cetáceo ha recomendado con mucho énfasis «que los pescadores no se hagan a la mar con la intención de acercarse al gran pez» y ha advertido «a los que se encuentren faenando a esas horas que eviten acercarse a él y, sobre todo, se abstenga de tener contacto visual con el animal, porque resultaría extremadamente peligroso debido al estado colérico en que se encuentra el mamífero, esto a causa de la angustia que provoca en esta especie el sentirse completamente despistado».

Dron submarino. Foto: Fuente externa
Esta incomodidad del animal pudo ser comprobada por los expertos a través de los sonidos captados por un dron submarino que fue lanzado al agua y que ha navegado a unos doscientos metros del animal durante las últimas 12 horas.

Por otra parte, aunque el calado del delta del río Ozama es lo suficientemente profundo y la ballena blanca no correría peligro de encallar, a estas horas un grupo de expertos en rescate y salvamento de estos cetáceos gigantes vuela hacia el aeropuerto de Santo Domingo procedente de Suiza por si fuera necesaria su intervención.

Según dijo una fuente cercana a la Academia de Ciencias, «por lo que se supo durante las últimas horas del miércoles y lo que hemos sabido en las primeras de hoy jueves, esperamos que sea un magnífico y sorprendente espectáculo para quienes paseen esta noche por el malecón de Santo Domingo, este será sin dudas un regalo de la naturaleza para los munícipes de la Zona Colonial, Ciudad Nueva y Gazcue».  


Así se vio la ballena blanca en Australia


miércoles, 27 de diciembre de 2017

FELIZ 2018 TE DESEA EL TREN DE YAGUARAMAS...

©ags

Que el año que está por llegar traiga, a pesar de los malos augurios, todo lo mejor que nos merecemos. 

Sea como sea, yo trataré de estar aquí para contarlo, porque sospecho que te gusta subir a este Tren y leer.

LAS DOS GUANTANAMERAS; UNA, DE JOSEÍTO FERNÁNDEZ; OTRA, DE JULIÁN ORBÓN. O los condenados al olvido.

  La canción Guantanamera que todo el mundo canta con los versos de José Martí (1853-1895) , no es de Joseíto Fernández (1908-1979) , sino...