martes, 19 de agosto de 2014

PAQUITO D´RIVERA Y EL CONCIERTO PARA SAXOFÓN DE BUSTAMANTE

Muy probablemente, a partir de este nuevo relumbre que ha tenido la obra, al ser interpretada por uno de los músicos más conocidos en todo el mundo, otros saxofonistas se interesen por disfrutar esa experiencia.

Crónicas domincanas
La historia de la música académica está llena de obras que en su estreno no tuvieron suerte ni con el público ni con la crítica, pero luego se convirtieron en parte incuestionable del repertorio de todas las orquestas del mundo, así como también han habido muchas que siendo recibidas con grandes reverencias, pasaron, en un abrir y cerrar de ojos, al olvido; por eso, cuando una obra de arte nos mueve el tapete, nos saca del curso tradicional, o nos llena de dudas, lo mejor es esperar a que el tiempo diga la última palabra.

El párrafo anterior no es más que un pie forzado para reflexionar acerca del Concierto para saxofón y orquesta de Bienvenido Bustamante, el cual siempre me ha parecido que tiene demasiada carga de música popular para ser un concierto académico y demasiados elementos académicos para ser música bailable.

Eso es por una parte, pero por la otra, no tengo dudas, desde la primera vez que lo escuché, que es una de esas obras que no admite indiferencias, cuando ella suena, suena, y es casi imposible voltear para otro lado, sobre todo si uno ha nacido por el Mar de las Antillas. Es una obra que se nos acomoda en el oído de principio a fin.

Las últimas experiencias ante esta pieza las tuve el pasado 13 y 15 de agosto, cuando el saxofonista Paquito D´Rivera la interpretó, primero en el Teatro Nacional Eduardo Brito y después en la Fortaleza Ozama en una fiesta popular.

El señor D´Rivera reúne lo mejor de lo culto y de lo popular, su formación académica es estricta y su gran solvencia intelectual le permiten descubrir las esencias de los estilos musicales, tiene una inagotable capacidad para improvisar y una depurada técnica que le posibilitan pasar por el instrumento todos aquellos complicados temas repentistas que su mente crea. 

Así, un artista con estas cualidades, ante una obra como la de Bustamante constituyó, a mi entender, un suceso importante para la obra, le dio una perspectiva diferente, trató de equilibrar las fuerzas de ambos estilos. Por una parte el señor D´Rivera fue estricto en la dicción, preciso en las digitaciones, incluso en los pasajes que exigen velocidades supersónicas -en los que la tradición popular convoca a tocar a grosso modo-, y la presencia de un sonido culto a través de toda la obra -incluso donde la tradición popular convocaría a romperlo-.

El hecho cierto es que la obra de Bustamante, se ha ido internacionalizando y eso le hace bien. Ha sido estrenada en Cuba y Chile por Miguel Villafruela, ha sido interpretada en la República Dominicana por algunos de los más importantes solistas de ese instrumento; entre ellos, Choco de León, quien la estrenó; Luis Ruiz, quien hizo una versión para flauta, Remy Vargas y Sandy Gabriel, y muy probablemente, a partir de este nuevo relumbre que ha tenido la obra, al ser interpretada por uno de los músicos más conocidos en todo el mundo, otros saxofonistas se interesen por disfrutar esa experiencia, la cual, dicho sea de paso, es todo un reto, porque la obra es demandante, y así, como quien no quiere la cosa, está llena de pasajes de ardua solución.

Además, la obra para saxofón y orquesta de Bustamante contiene esa exigencia extra a la que me he referido, entiendo que para abordarla con suerte es necesario equilibrar los lenguajes diferentes que se tejen en ella de manera feroz, de tal modo, que si el solista no se pone a tiro, le puede salir un baile en lugar de un concierto. 

PE.: No estaría de más que alguien comisionara la escritura académica de la güira y la tambora que lleva la obra de Bustamante, porque como es sabido, esos instrumentos folclóricos rara vez se escriben por el compositor, debido a que se tiene por descontado que en el patio siempre aparecerá quien toque de oído esos instrumentos. Pero sucede que cuando la obra sale del patio y llega a los atriles de otros países, en los que esos instrumentos no son conocidos, pues se arma la de San Quintín.

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viernes, 8 de agosto de 2014

EL ESPECTÁCULO DE UNA CIVILIZACIÓN SIN PARADIGMAS

Una cosa es democratizar el conocimiento de la cultura artística y literaria; y otra bien distinta, es pretender que las expresiones instintivas, al margen del yugo de las leyes estéticas, tienen por fuerza que suplantar la ética.

Uno de los recuerdos que con más devoción atesoro, es la curiosidad que me causaba ver a mi abuelo sentado ante el televisor escuchando los comentarios de Luis Gómez Wangüemert o los de Mario Kuchilán. Por supuesto, que todos los días a las ocho de la noche había toque de queda en su casa, y hasta mi abuela tenía que hacer mutis a la hora del noticiero, pero los comentarios internacionales de Wangüemert o Kuchilán ponían a mi abuelo en tensión. Quizás mi abuelo imaginaba preguntas  y respuestas -como es posible hacer hoy utilizando las llamadas redes sociales-, ante aquellos análisis. Me parecía entonces, que su atención a lo dicho en la pantalla le impedía verme o escucharme.

No recuerdo que me pidiera alguna vez que lo acompañara en aquellos momentos; sin embargo, su estado me obligó un día a sentarme junto a él y tratar de entender aquello que tanta curiosidad le causaba.

Un día él se fue, pero aquella costumbre de prestar atención, sobre todo a lo desconocido, se me pegó en la sesera, y quizás pude hacerme algunas de las preguntas que él se hacía ante aquellos dos comentaristas de gran fuste. ¿Cómo podría ser cierta la libertad de expresión, como afirmaba el entonces líder de la llamada “revolución” y proclamaban los mismos comentaristas, si ambos, Kuchilán y Wangüemert, eran militantes activos de la ideología oficial y ningún otro análisis en contrario podía acceder a los medios de información? ¿Cómo era posible que quienes pusieran en riesgo sus vidas, Kuchilán y Wangüemert, por una patria con todos y para el bien de todos carecieran de la sensatez suficiente como para darse cuenta de la traición y condenarla?

Acabo de leer “La civilización del espectáculo”, de Mario Vargas Llosa, con la misma atención que mi abuelo veía aquellos comentarios por la televisión cubana durante los primeros años de la segunda mitad del siglo XX, y después de tantas preguntas y respuestas, puedo ver que ese olvidar o no tener ejemplos, paradigmas o caminos ciertos que enrumbar, es la médula de estos tiempos, en los que la Gironda no pretende ascender a las montañas, ni los valles tratan de aproximarse a las altas cumbres, sino donde la fama rápida, fácil y efímera, que enriquece lícitamente, se han convertido en el camino para mantenerse en el pantano y enaltecerlo. Y esta es una opción peligrosa, porque produce poderes desmedidos, muchos más que los adjudicados a los buenos ejemplos, los valores morales y las buenas costumbres. Es peligroso porque la balanza se va de un solo lado, la correlación de fuerzas entre el bien y el mal está descosida.

Los valles han pretendido, por intereses mezquinos de políticos y líderes inescrupulosos, hacernos ver que no existen élites, que en nombre de la igualdad debemos hacernos igualitarios, que en nombre de la libertad debemos hacer el libertinaje y en nombre de la fraternidad destrozarnos unos contra otros.

Eso que desde algunas importantes atalayas con desprecio llaman “élites”, no son más que los compartimientos estancos en los que durante siglos se conservaron, en las diferentes sociedades, las más importantes conquistas de la Humanidad. Sin embargo, como escribe MVL, “El político de nuestros días, si quiere conservar su popularidad, está obligado a dar una atención primordial al gesto, que importa más que sus valores y convicciones”, y los gestos de hoy van contra esas llamadas “élites”, porque supuestamente son la prueba de la “opresión”, cuando en realidad son la luz hacia la que deberíamos andar.

Una cosa es sacar a la luz todo el conocimiento que sobrevive, para que todos seamos iguales ante la oportunidad de acceder a ellos; y otra bien distinta, es fusilar públicamente el valor de sacrificarse personalmente para adquirir esos conocimientos y disfrutar de lo más depurado de las artes y la cultura. Una cosa es democratizar el conocimiento de la cultura artística y literaria; y otra bien distinta, es pretender que las expresiones instintivas, al margen del yugo de las leyes estéticas, tienen por fuerza que suplantar la ética. Una cosa es tener iguales oportunidades para adquirir los conocimientos; y otra bien distinta, es acusar y condenar por  “elitistas” a quienes con su aptitud y actitud aprehendieron lo necesario para ascender a las cumbres del saber.

Es muy común escuchar y leer aquello de “llevar el arte hacia las masas”, es un eslogan que da votos a los políticos y funcionarios que pretenden hacerse con el favor del llamado “pueblo”, y esto lo hacen sin darse cuenta -o quizás con pleno conocimiento de causa-, que con esto no están elevando el pueblo a las cimas del arte, sino todo lo contrario, están limpiando el arte de todas sus cualidades esenciales para ponerlo “a la carta” en la mesa de unos comensales que solamente tienen apetito ante el entretenimiento.

Lo esencial en las obras de los clásicos debería ser aprendido en las escuelas, pero eso no les va a los políticos ni a los líderes prosaicos, porque eso tiene costos que sobrepasan sus intereses personales. Y si esto se ve en los países de larga historia, en los que la Democracia y las ideas de República han calado profundamente, ¿¡cómo será en algunas de nuestras patrias, que por no dejar de olvidar, han olvidado ser  países para convertirse en paisajes!?

Quizás la Humanidad deba vivir un nuevo Renacimiento, esta vez sería un Renacimiento Posmoderno que nos convocaría a volver la mirada hacia el siglo XV. No sé si estaremos a tiempo, pero pensando que la Humanidad ha estado tantas veces al borde de la extinción, y constatando que la tozudez y la casualidad aun nos mantienen sobre el planeta, muy probablemente algún día, el sueño de que los valles se eleven hacia las cumbres se vuelva realidad. Y nunca más la ignorancia pretenda ahogar la Inteligencia Humana. Nunca más se les falte a los mayores, verdaderos recipientes estancos en quienes se conservan los valores más puros de la Humanidad.

Quizás debamos vivir un Renacimiento Posmoderno, para que nunca más se discrimine, acuse y condene a la élite en la que se condensa el saber de nuestras sociedades, donde se preservan los paradigmas sagrados del conocimiento.


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martes, 15 de julio de 2014

GRANMA FUNDAMENTA ADUANAZO

Para una estadística futurista
“En un año un pasajero importó, […] 41 monitores de computadoras y 66 televisores de pantalla plana. Otra persona trajo 34 impresoras, 58 monitores y 74 torres de computadoras, todo ello entre el 2011 y el 2014. […] un pasajero llevó en su equipaje 1 695 unidades de rodamiento y otro en el mes de marzo cargó con 400 […] bombillos intermitentes para motos; todas esas mercancías fueron decomisadas por comprobarse su carácter comercial.”
Si desapareciera en un cataclismo todo lo escrito entre 1959 y 2014 acerca de la economía cubana, y algún historiador del futuro descubriera este párrafo publicado en el tabloide Granma en fecha 10.07.14, llegaría rápidamente a la conclusión de que durante todos esos años la indigencia se salió de madre en la isla.
¿En qué lugar del mundo se pueden dar tales estadísticas?; pero peor aun, que éstas sean tomadas en cuenta para justificar la puesta en vigor de disposiciones que profundizarán aun más la debacle económica. ¿Cómo es posible que un monopolio se sienta superado por la insignificante importación que hace un reducido número de personas en sus equipajes?
Esas importaciones informales existen en todas partes del mundo, pero ningún empresario, ninguna distribuidora, ningún importador, nadie en el mercado se siente agobiado por estas nimiedades. En casi todos los países de nuestra América ese mercado informal existe, pero ni por asomo en las cantidades ridículas que publica el Granma, magnificándolas como si estas fueran la lanza contra el costado de Jesús, como si estas pacotillas significaran la causa de la indigencia económica de la isla.
Controlar la pacotilla que llevamos a Cuba los emigrados o los nuevos emprendedores cubanos no sería necesario si el Estado monopólico cubano hubiera sido capaz de producir riquezas suficientes y sostenibles, y esas impresoras, monitores, computadoras, papel sanitario, bombillos, zapatillas para grifos, tornillos, bisagras y todo lo demás estuviera en el mercado de la isla.
En la República Dominicana, por ejemplo, el mercado de pacas o informal ha llegado a cifras
Mercado de la pulga en Santo Domingo
que en realidad alarman a algunos comerciantes formales, pero eso no invita todavía a las autoridades a emitir decretos y disposiciones ridículas para regular la “pacotilla” que en cantidades irrisorias importan los dominicanos como equipaje. Según las estadísticas publicadas en el portal de la Internet
diario3.com “para 2011 entraron al país 22,515.1 toneladas métricas (TM) de pacas por un valor de más de RD$606.7 millones. Esto representó un volumen de 20,627.8 TM más que en 2005, cuando se trajeron 1,887.3 TM, y 920.2 TM menos que en 2010, cuando entraron 23,435.3 TM”.
En Cuba no existe ni siquiera el mercado de pacas, de lo que se trata allí es de las libras y los artículos que puede un pasajero llevar consigo como equipaje, y es verdaderamente dramático, que un cubano necesite pasar tanto trabajo y gastar tanto dinero para importar 41 monitores como equipaje, una carga, que ni por el peso ni por el volumen pudiera considerarse de provecho comercial en ningún lugar del mundo con una economía medianamente sana.
Esas importaciones informales son necesarias cuando el monopolio del mercado lo mantiene un dueño inoperante, incapaz de abastecer los artículos que satisfagan las demandas. Si el mercado cubano estuviera abarrotado de monitores, impresoras, computadoras, televisores, papel sanitario, cepillos de diente, fusibles, interruptores, niveles de burbuja, serruchos, planchas, rodamientos, etc., los cubanos no tendríamos que llevar o mandar, para comercializar o para simplemente avituallar a nuestros seres queridos varados en esa isla, cualquier cosa, porque sería muchísimo más rentable comprar todo eso allá.
Pero la enajenación de la realidad es tan colosal en la isla del Dr., que para la economía cubana el “pasajero” adquiere categoría de empresario privado, cuando no es más que un pasajero con sus maletas, y en todo caso un comerciante informal, y nunca ningún artículo en esas cantidades pudiera ser tenido en cuenta por el mercado. Por supuesto, que como el dueño monopolista de toda la actividad comercial es el dueño del estado, y ese dueño es incapaz de producir riquezas, se siente temeroso de ser puesto en ridículo con cada monitor o computadora que un Juan Pérez cualquiera es capaz de importar y poner en manos de 41 cubanos.
No hay que ser muy ducho en delirios para entender el estado de las cosas en la isla y sus causas, pero cada día comprendo más, que para quienes nunca la han sufrido, comprender estos dislates es una empresa inalcanzable. 

Si toda la literatura acerca de la economía cubana desapareciera, y solamente quedara ese párrafo publicado por el órgano oficial del PCC, sería fácil concluir que: “Hubo una isla en el Caribe llamada Cuba, en la que de acuerdo a las pocas estadísticas encontradas los resultados económicos debieron ser catastróficos”.

sábado, 28 de junio de 2014

CARLOS LUIS CANTARÁ A SERRAT EN CASA DE TEATRO

Seis preguntas a Carlos Luis antes del concierto

El próximo viernes 4 de julio, Carlos Luis se presentará en Casa de Teatro a las nueve de la noche con un repertorio integrado por canciones de Joan Manuel Serrat.

El concierto lleva por título: “Sinceramente tuyo”, y para hablar de lo que sucederá durante la velada le hice al cantautor cubano-dominicano la siguiente entrevista:

1- Pregunta: Estoy seguro que habrás tenido que contarlo muchas veces, pero me gustaría comenzar esta entrevista haciéndote la pregunta que nos hacemos casi todos los cubanos cuando nos encontramos con un compatriota en el extranjero: ¿Desde cuándo saliste de Cuba?

Respuesta: Salí de Cuba hace 22 años y vine a vivir a República Dominicana.

2- P: Y otra que siempre le sigue como coletilla: ¿A qué te has dedicado durante todo ese tiempo en Santo Domingo?

R: ...a la música, a mostrar mi trabajo como solista y como compositor. Tal es así que muchos artistas han grabado e incluido en su repertorio mis canciones; entre ellos, Maridalia Hernández, Adalgisa Pantaleón, Frank Ceara, José Antonio Rodríguez, Víctor Víctor y Cecilia García.

3- P: Sin dudas has trabajado mucho, eso se puede apreciar en la cantidad de conciertos y el extenso catálogo de canciones que has compuesto. ¿Cuántos discos has grabado hasta ahora?

R: Con mi propia obra, dos, en colaboraciones más de quince.

Joan Manuel Serrat y Carlos Luis
4- P: Serrat es sin dudas un referente para la canción cubana; sin embargo, no es usual dedicar todo un concierto a sus canciones. ¿Por qué decidiste hacerlo?

R: Personalmente, tengo una relación muy estrecha con la obra de Joan Manuel porque fue el artista que me creó la inquietud de acercarme a la música de manera activa y no como simple espectador; por eso le tengo un eterno agradecimiento… En una ocasión en que pudimos trabajar juntos se lo confesé.

5- P: ¿Cómo surgió la idea del concierto?

R: En casi todas mis presentaciones, durante casi 40 años de carrera, he incluido canciones de este magnífico compositor y el público que las ha escuchado me comenta que tengo una forma muy personal y profunda de interpretarlas. Esto me ha permitido embarcarme en esta deliciosa aventura en la que puedo satisfacer el deseo de mis seguidores y además, es una forma de agradecerle a Serrat lo que hoy he llegado a ser como artista y el respeto que me he ganado entre mis compañeros al inclinarme por la alta propuesta que él lanzó al mundo de la canción y a la que soy tan leal.

6- P: ¿Por qué el público no debe perderse este concierto? ¿Cuáles serán las novedades y quienes serán tus invitados?

R: Pues porque está hecho para acercarse a la buena música y a una de las poesías más sublimes que se ha escrito en habla hispana y porque se escucharán canciones conocidas y otras no tan conocidas pero de igual belleza, y que por azares de la vida y el mercado han quedado guardadas en los discos.

Y por último porque los invitados serán amigos muy conocedores y amantes de la obra de El Nano; entre ellos, Yuyú Ramírez, José Antonio Rodríguez y Pedro Delgado Malagón.

AGS: Muchas gracias.

CL: Gracias a ti… y nos vemos en el concierto.



sábado, 3 de mayo de 2014

EN LA MUERTE DE JUAN FORMELL (1942-2014)

El Songo es el nombre que le dio Juan Fromell (La Habana, Cuba, 1942) a la síntesis de los ritmos que él creó, ritmos influidos por el Son fundamentalmente pero que fueron resultado del conocimiento de muchos otros ritmos foráneos. También Juan hizo cambios en las voces. Él cambió el unísono que tradicionalmente se cantaba en las charangas por el canto a voces, él introdujo algunos instrumentos en la charanga, entre ellos el bajo eléctrico y la batería.

Juan Formell (1942-2014)
Hace algunos años, en el verano de 2001, cuando publicaban mis artículos en la revista Ahora, fui a La Habana con la idea de entrevistar a Juan Formell, y para ello intenté valerme de mi amigo Edmundo Pina, el trombonista de los Van Van, mi amigo de la infancia y de quien, por suerte, los vaivenes de la vida no han logrado desconectarme.

Nos reunimos en un ensayo y allí hice algunas fotos, pero al final no se concretó la entrevista por asuntos imponderables que Juan debía atender, así que mi amigo Mundo y yo salimos, como mandan los mandamientos, a tomarnos unas cervezas, más bien a conversarlas; entonces, en aquella plática, se me ocurrió encender la grabadora.

Conclusión, al otro día, cuando iba a insistir en mi idea de entrevistar al líder de la orquesta bailable más importante para la música cubana durante la segunda mitad del siglo XX, me topé con que Mundo me había dado respuestas tan valiosas y sólidas que me hicieron desestimar mi idea inicial.

Creo, a estas alturas, que estuve claro, porque aquella entrevista con Formell hubiera sido quizás una de tantas, en las que el músico y compositor hubiera estado obligado a repetir las mismas respuestas de otras cientos de entrevistas, y sobre todo desde el punto de vista del creador, con todos los riesgos que esto implica; sin embargo, Mundo me dio una visión distinta, la del músico, la del intérprete que se topa cara a cara con el púbico con el más ferviente deseo de hacerlo bailar.

Esta es aquella entrevista con uno de los trombonistas de los Van Van, esta es su visión de la música de Juan Formell.  

LA TIMBA ES UN COMPLOT ENTRE EL MÚSICO Y EL BAILADOR.

Entrevista con Edmundo Pina Machín.

Edmundo Pina Machín y el autor.
A Edmundo (Mundo) Pina Machín (Sancti Spíritus, Cuba, 1951) lo conocí en Cienfuegos, una bella ciudad del sur de Cuba. Allí coincidimos en la Escuela Provincial de Arte en 1967. En la Perla del Sur aprendimos a dar los primeros pasos en la música, terminamos los estudios secundarios, tuvimos los primeros maestros de solfeo y teoría, tuvimos las primeras novias y formamos nuestro primer combo.

Desde entonces acá nos une una amistad sincera y de encuentros a grandes saltos. Integrar él una orquesta como Van Van desde 1983, una agrupación de fama internacional que gira constantemente a todas partes y en la que él toca el trombón y el handy-pad, provocó que este último salto se extendiera por más de un lustro. Por fin en este verano de 2001 ambos aterrizamos en La Habana por la misma fecha y se impuso el recuento, las memorias y salió esta entrevista en la que Mundo habla sobre la Salsa, el Songo, la Timba y aborda temas políticos, comerciales y artísticos que afectan a la música y a los músicos cubanos.

P: ¿Qué es lo mejor que has vivido con los Van Van desde el punto de vista profesional?

R: Todo, he tenido experiencias increíbles. He podido tocar con los más grandes del espectáculo, he tocado en los más importantes festivales del mundo, tocar con los mejores músicos cubanos. Lo que me ha pasado en la vida ha sido un regalo maravilloso.

P: ¿Cuál es el mal recuerdo que tienes?

R: Que nos cayeron a pedradas en Colombia. Fuimos a tocar en un baile y el público lo que quería era cumbia, y nuestra música es otra; además, después de nosotros iba un grupo de cumbia muy conocido en Colombia y la gente no tenía ningún deseo de bailar con Van Van.

P: ¿Desde cuándo no graban los Van Van?

R: Desde 1999, desde el disco Llegó Van Van, que resultó ganador en el Grammy.

P: ¿Por qué dos años sin grabar?

R: Hay problemas con la empresa de grabaciones.

P: ¿Cuál empresa?

R: Estamos contratados por HAVANA CALIENTE, una empresa Norteamericana. Los Van Van fueron contratados por cinco discos y sólo hemos grabado Llegó Van Van que fue éste, que resultó ganador de un Grammy.

P: ¿Y qué pasó con ese contrato? ¿Por qué no han grabado los otros cuatro discos que pactaron?

R: Realmente eso es una incógnita, la disquera no ha aparecido, ha incumplido con todo.

P: ¿Y a qué se debe eso?

Los trombonistas Edmundo Pina y Álvaro Collado en un
ensayo de los Van Van  
R: Bueno, objetivamente lo único que sabemos es que incumplió, eso es lo real. Se comenta también que hay muchas influencias políticas que determinaron esto, pero palpablemente lo único que tenemos es el incumplimiento de los contratos.

P: ¿No cabría pensar también que es un modo de alejar a los Van Van del mercado?

R: Pensamos eso, porque realmente nos sacaron del mercado discográfico. Objetivamente lo que se ve es el incumplimiento del contrato pero una orquesta que acaba de obtener un Grammy, que está en la preferencia del público en ciertos mercados, y con una nominación para el Grammy Latino, que de pronto se pierda todo… Eso es muy raro.

P: Hay algunas personas que se oponen a las presentaciones en Estados Unidos de artistas cubanos residentes en la isla. Esto lo fundamentan en causas políticas ¿tú no crees que además pueden existir causas comerciales en esa oposición?

R: Parece que se relaciona la música hecha en la isla durante las últimas décadas con el sistema político que en ella ha existido. Fíjate, en el caso de Buena Vista Social Club sucede que esa música representa otra época. Identifican la música cubana, el trabajo de creación en estos últimos cuarenta años -tiempo durante el cual no dejó de evolucionar la música dentro de la isla-, con el sistema político.

Parece que hay gente que no le gusta promover la música cubana actual, por la relación que guarda con la imagen de la revolución. Buena Vista Social Club es otra cosa, desde el punto de vista político y social ellos representan otra época no asociada directamente con la revolución, y tienen menos detractores dentro del negocio político y un buen filón comercial, esto es sin menospreciar la calidad, el sabor y la cubanía de estos intérpretes.

Normalmente Van Van gira a Europa una o dos veces al año, participamos en los festivales más importantes, y realmente en ellos le dedican mucho espacio a la música cubana hecha en la isla. Aquí en América es al revés, no existe esa correlación respecto de la música cubana. Ahí se une tanto el aspecto político como el comercial, como que alguien va a perder dinero con esto de la música cubana producida en la isla.

P: ¿Quién pudiera perder dinero?

R: Me imagino que en Miami, que es donde se domina el mercado de la música latina en América.

P: ¿Qué es el Songo?

R: El Songo es el nombre que le dio Juan Fromell (La Habana, Cuba, 1942) a la síntesis de los ritmos que él creó, ritmos influidos por el Son fundamentalmente pero que fueron resultado del conocimiento de muchos otros ritmos foráneos. También Juan hizo cambios en las voces. Él cambió el unísono que tradicionalmente se cantaba en las charangas por el canto a voces, él introdujo algunos instrumentos en la charanga, entre ellos el bajo eléctrico y la batería.

Él creó una célula rítmica entre el batería y el tumbador, acentuó de manera diferente el piano, comenzó a utilizar el tumbao del piano de forma diferente, con el uso de corcheas, muy sencillo como en el caso de Muévete que es un número que está sonando todavía con mucha fuerza. Formell utilizó de forma diferente el piano, los violines.

Si escuchamos una pieza de la orquesta Aragón, que es la cúspide de las orquestas de charanga, y luego escuchamos a Van Van enseguida uno se da cuenta de cuanto hay de diferencia entre una forma de tocar la música cubana y otra, uno se da cuanta que hay una ruptura total, tímbrica, rítmica y armónica y a todo eso Juan le llamó Songo.

P: Por lo dicho hasta aquí, los Van Van son más conocidos en Europa que en América.

R: Si, mucho más, por suerte allá no hay bloqueo. Allá somos bien conocidos. Yo viajo con la orquesta desde el 83 y cada día Van Van alcanza más prestigio en el viejo mundo.

P: ¿Se venden muchos discos de los Van Van en Europa?

Mundo tocando el handy-pad en un ensayo de los Van Van.
R: Ese es el gran problema de Van Van, que nunca ha tenido un trabajo discográfico bueno. Una vez firmamos con Island Record, una empresa inglesa maravillosa y no sé que fue lo que pasó que en el momento en que se estaba vendiendo el disco mundialmente, desapareció el contratista.

P: ¿Parecido a lo de HABANA CALIENTE?

R: Lo mismo. Nos pasó lo mismo con las dos discográficas en momentos en los que teníamos un enorme éxito. Este último disco es un Grammy y el otro tuvo una gran venta en medio de una gira de la orquesta. Los discos salieron en Japón, Canadá y muchísimos países y de pronto aquello se terminó.

P: ¿Qué es para ti la Salsa y cómo reaccionaron los músicos residentes en la isla ante ese mercado?

R: Para mi esto de la Salsa es un tema tan discutido que... bueno, eso es un nombre que le pusieron a la música cubana. Cuba perdió el mercado de la música como perdió el mercado azucarero y toda una serie de mercados y había mucha gente que vivía de esa música, y aunque triunfó la revolución y hubo cosas políticas, fuera de Cuba mucha gente vivía de esa música, entonces el hecho de que existiera un diferendo político y comercial entre Cuba y los Estados Unidos no era suficiente razón como para que esos músicos abandonaran definitivamente esos mercados, y a alguien se le ocurrió ese nombre, porque no podían seguir diciendo que estaban tocando música cubana, porque ese producto estaba vedado en el mercado.

Como todo, continuó moviéndose la música cubana con otro nombre y se expandió, se acercaron más a otros ritmos caribeños como el merengue dominicano, la plena, el joropo, se puso más regional porque ya no estaban los impulsores de esa música que eran los cubanos. Vinieron nuevas generaciones de músicos que ya no interpretaban la música cubana de la misma manera, ya no tocaban como Roberto Faz, Pacho Alonso, la Aragón que fue en su momento lo mejor de lo mejor en el género.

P: Después de los años setenta, cuando comenzó a entrar en Cuba esa música llamada Salsa ¿cómo la tomaron los músicos?

R: Realmente esto es un país luchador y eso fue como una guerra, porque era como si nos estuvieran robando algo y al final, si uno hace un análisis grande, ve primero que hubo política y mercado en todo eso, pero al final los músicos cubanos salimos beneficiados en todo eso, porque como género, aunque muchos autores se jodieron, salimos beneficiados porque aunque no la tocamos nosotros y no obtuvimos las ganancias que todo ese mercado dejó, ahora todo el que comienza a escuchar un género musical por lo regular quiere ir a sus orígenes y comienza a consumir.

A partir de las nuevas generaciones, por ejemplo los jóvenes europeos, comienzan a redescubrir la música cubana y con los años de trabajo en el viejo mundo la gente ya se da cuenta de que los Van Van tocan Salsa, pero de otro tipo. Así nos dicen allá los que nos siguen: “Ustedes tocan Salsa pero es diferente”. En Cuba, como no teníamos un buen aparato comercial nos unimos a la Salsa. Aquí algunos estuvieron muy bravos, hubo programas de radio y televisión, hubo números musicales muy importantes en contra de la Salsa, como este que sacó Portillo de la Luz en el que se quejaba de que nos estaban robando la música nuestra.

Los músicos cubanos reaccionamos de manera competitiva pero al final la verdad se impone. Es increíble la diferencia musical, tímbrica y rítmica de los músicos cubanos con la música latina de algunos grupos aunque se han hecho cosas muy buenas y muy importantes, obras que los músicos cubanos admiramos y respetamos mucho como son las cosas de Rubén Blades, la forma del Son de Oscar de León. Aquí somos muchos los admiradores de las orquestaciones de Willy Colón, hay cosas que yo creo que los músicos cubanos admiramos mucho.

P: A fines de los noventa Buena Vista Social Club se colocó con mucha fuerza en los mercados haciendo la música de los años cuarenta y cincuenta ¿Por qué no pasó eso con la música cubana de los ochenta o los noventa? ¿Por qué no sucedió con la Timba o con la Salsa cubana?

R: Con el tiempo aprendí que la calidad de la música es muy importante, pero que también el mercadeo que se haga con esa música tiene una importancia vital. Yo creo que los ingleses lograron un nivel de organización increíble en el negocio de Buena Vista Social Club, el trabajo de marketing es excelente.

Otro factor muy importante en este caso es el político, porque la mayoría de sus intérpretes se dieron a conocer antes de 1959 y no representan a la revolución cubana y es por eso que no han sido bloqueados en ningún momento, porque han sabido moverse y como quiera que sea, quienes magnifican el factor político no pertenecen a esas generaciones. Y este éxito de Buena Vista no se ha producido con la Timba, porque no han tenido un promotor así como este. Nosotros teníamos cifradas grandes esperanzas en HABANA CALIENTE y todo se derrumbó, algo que muchas personas asocian a la cosa política.

Nosotros, cuando tocamos en Miami fuimos rechazados por la situación política. Unos días después debió tocar allá Buena Vista Social Club y ellos fueron tan inteligentes que decidieron no ir, lo que dejó el asunto en suspenso, no recibieron ningún voto en contra.

P: ¿Qué cosa es la Timba?

R: Eso es también otro lío porque todo lo que tiene que ver con los nombres es difícil, pero para mí la Timba surge con Irakere. La Timba surge de una evolución del ritmo cubano, una evolución de la Rumba, yo creo que la Rumba más evolucionada que se ha tocado en el mundo es la de Irakere.

Irakere armonizó a un nivel altísimo y la polirrítmia que se creó ahí, los pasajes de saxofones y trompetas ejecutados a un nivel de virtuosismo, ese sabor, esos pasajes largos de saxofón creo yo que son el origen de la Timba. Luego la gente comenzó a asociar todo eso con un nombre y ese nombre es Timba. Últimamente Formell quiso aunar todas estas características de la música cubana actual y la calificó como Timba.

P: ¿Fue Juan Formell quien le puso el nombre?

R: No, eso surgió espontáneamente, la palabra Timba es muy vieja. Esa asociación con un género comenzó a aparecer en la calle y creo que mucho más en la Escuela Nacional de Arte, donde estudiaron muchos de los que hoy son creadores como José Luís Cortés, Tony Calá y otros músicos. También fueron muy importantes los trabajos que hicieron Melón, el pianista de Isaac Delgado, Angá, quien fuera tumbador de Irakere, y los hermanos Pututis, percusionistas del Médico de la Salsa. Entonces, ellos comenzaron a identificar lo que Irakere hacía y comenzaron a escribir y a tocar de esa manera, cada uno con sus peculiaridades.

Luego, cuando comenzó a coger auge la Timba, Formell comenzó a estimular esa palabra como género para identificar la música cubana en un ámbito internacional. Por el sonido de la palabra, por su pegada comercial.

Nosotros conocemos clubes de Timba en varios lugares del mundo, hay revistas Timba y eso comienza a identificar una manera de hacer la música cubana. La Timba es la música cubana bailable contemporánea, la de los nuevos músicos cubanos nacidos en la isla, la Timba nació de las raíces culturales cubanas, independientemente de la política y el mercado, la Timba es el producto de un contubernio entre los músicos y los bailadores cubanos.
(Santo Domingo, [A]hora, 27 ago. 2001) Tomado del libro Al son son y al vino vino

jueves, 20 de febrero de 2014

CRÍTICA DE LA CRÍTICA CRÍPTICA

Comentando la crítica “respetuosa de Arnaldo Mirabal”

Si siguen los Castro en el poder, y por uno de esos milagros -unido a la jurisprudencia que nos dejó el “Caso Matusalén”-, ninguno de los dos se muere a su debido tiempo, nunca, pero nunca -aunque nunca sea mucho tiempo-, se podrán cosechar papas, zanahorias, nabos, mangos, papayas, limones, ni nada de lo que el campo ofrece solamente con tirarle unas semillas y un poco de agua…

No sé del cambio climático con muchos pelos y señales, pero esa que nos cuentan los muchachones aguerridos de Matanzas, parecen ser historias sobre un ser de la nada, vaya, como si el de los zapatos blancos, con sus pies de Aquiles fuera matando canallas, aplastando burócratas -como les gusta decir ahora para estar en la moda de la diversión en la que se convirtió en Cuba echarles las culpas al Totí, y cuando se acabaron los totíes, pues al burócrata.

Pero si ahora viene el cambio climático a ponerle la tapa al pomo, deben saber que el primero, el primerito de todos en devastar el campo cubano, fue el ex máximo líder, con aquella brigada -que llevó el nombre de quien “descubrió que la guerra era la paz del futuro”-, que “preparó” la tierra, desde El Cabo de San Antonio hasta la punta de Maisí, para acometer aquella hazaña propia de Hércules que se llamó “La Zafra de los 10 Millones”, y para la cual se arrasó, milímetro a milímetro, con todo lo que no fuera la dulce gramínea, misma planta que convirtió a mi país en el más amargo del que se tenga noticia.

De aquellos polvos nacieron estos lodos, pero más aun, nunca… -y eso que nunca pudiera ser demasiado tiempo-, nunca después de aquella debacle se intentó -y si se intentó no se pudo y si no se pudo es como si nunca se hubiera intentado-, hacer en el campo cubano lo que había divisado la constitución del 40 con una Reforma Agraria y ponerle orden a los latifundios, pero lo que hicieron fue lo que nunca, pero nunca debieron hacer: destruir el latifundio privado y extraordinariamente eficiente para hacer una caricatura de Reforma Agraria y crear un ineficiente latifundio estatal.

Pero de esos polvos no van a hablar ni una palabra los jóvenes comunistas… o quizás ex comunistas ya, pero al pie del cañón defendiendo el castrismo a como dé lugar, y su lugar ahora es la blogosfera, algo mejor que las trincheras… ja, ¿y para qué recordé las trincheras? -creo que si soportaron leer hasta aquí, ahora sí que me borrarán con un clic-.

No hablarán tampoco de las trincheras en todas las costas de Cuba, forzadas con trabajo en el “dienteperro” o la arena, que camuflaron con una plantita que suelen llamar pino, pero que según dicen los que saben se llama Casuarina.

Pues miren por qué no hablarán ni de las trincheras ni de las casuarinas, no será por “casuaridad” sino porque esas plantitas destruyeron muchas de las playas más bellas de Cuba, entre ellas Varadero. Y seguro que saben por qué, pero les recuerdo… pues porque esas plantitas tienen unas raíces que propician que la arena se vaya de la playa, pero al regresar le sirve como barrera de contención, vaya, como un cheque, pero no un cheque al portador sino un cheque de tuberías hidráulicas… Así que anótenle esa también al ex máximo líder, que si no fue directamente el autor intelectual de la idea, fue el de la loca idea de preparar a todos los cubanos para hundir la isla, y quien, en los aprestos para dar la pelea, la tiene hundida sin que le tiren ni un hollejo de naranja.

Si ahora viene el cambio climático a ponerle la tapa al pomo y finalmente la agricultura desaparece en Cuba, y si siguen los Castro en el poder, y por uno de esos milagros -unido a la jurisprudencia que nos dejó el “Caso Matusalén”-, ninguno de los dos se muere a su debido tiempo, nunca, pero nunca -aunque nunca sea mucho tiempo-, se podrán cosechar papas, zanahorias, nabos, mangos, papayas, limones, ni nada de lo que el campo tropical ofrece con solamente tirarle unas semillas y un poco de agua…

De nada de esto hablarán los ex jóvenes que escriben en ese blog que pagamos todos los cubanos, menos los que en él escriben, pero ya esto es harina de otro costal… !ah¡, ni maíz para hacer harina podrán cosechar tampoco, pero esto se acabó, esta crítica de la critica, que tiene que ser críptica, porque debe llevar un fuerte mensaje que yo no consigo descifrar, alguna queja –ya que no protesta porque eso sería irrespetuoso-, algo muy adecuado al primer mandamiento del castrismo: “Con la revolución todo, contra la revolución ningún derecho”, o quizás un mensaje que parece crítica pero que no lo es.

Y para los que llegaron hasta aquí, pues un saludo fraterno y que el cambio climático nos agarre preparados, porque el “cambio” castrista y chavista ya se llevó todo por delante.

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