sábado, 28 de junio de 2014

CARLOS LUIS CANTARÁ A SERRAT EN CASA DE TEATRO

Seis preguntas a Carlos Luis antes del concierto

El próximo viernes 4 de julio, Carlos Luis se presentará en Casa de Teatro a las nueve de la noche con un repertorio integrado por canciones de Joan Manuel Serrat.

El concierto lleva por título: “Sinceramente tuyo”, y para hablar de lo que sucederá durante la velada le hice al cantautor cubano-dominicano la siguiente entrevista:

1- Pregunta: Estoy seguro que habrás tenido que contarlo muchas veces, pero me gustaría comenzar esta entrevista haciéndote la pregunta que nos hacemos casi todos los cubanos cuando nos encontramos con un compatriota en el extranjero: ¿Desde cuándo saliste de Cuba?

Respuesta: Salí de Cuba hace 22 años y vine a vivir a República Dominicana.

2- P: Y otra que siempre le sigue como coletilla: ¿A qué te has dedicado durante todo ese tiempo en Santo Domingo?

R: ...a la música, a mostrar mi trabajo como solista y como compositor. Tal es así que muchos artistas han grabado e incluido en su repertorio mis canciones; entre ellos, Maridalia Hernández, Adalgisa Pantaleón, Frank Ceara, José Antonio Rodríguez, Víctor Víctor y Cecilia García.

3- P: Sin dudas has trabajado mucho, eso se puede apreciar en la cantidad de conciertos y el extenso catálogo de canciones que has compuesto. ¿Cuántos discos has grabado hasta ahora?

R: Con mi propia obra, dos, en colaboraciones más de quince.

Joan Manuel Serrat y Carlos Luis
4- P: Serrat es sin dudas un referente para la canción cubana; sin embargo, no es usual dedicar todo un concierto a sus canciones. ¿Por qué decidiste hacerlo?

R: Personalmente, tengo una relación muy estrecha con la obra de Joan Manuel porque fue el artista que me creó la inquietud de acercarme a la música de manera activa y no como simple espectador; por eso le tengo un eterno agradecimiento… En una ocasión en que pudimos trabajar juntos se lo confesé.

5- P: ¿Cómo surgió la idea del concierto?

R: En casi todas mis presentaciones, durante casi 40 años de carrera, he incluido canciones de este magnífico compositor y el público que las ha escuchado me comenta que tengo una forma muy personal y profunda de interpretarlas. Esto me ha permitido embarcarme en esta deliciosa aventura en la que puedo satisfacer el deseo de mis seguidores y además, es una forma de agradecerle a Serrat lo que hoy he llegado a ser como artista y el respeto que me he ganado entre mis compañeros al inclinarme por la alta propuesta que él lanzó al mundo de la canción y a la que soy tan leal.

6- P: ¿Por qué el público no debe perderse este concierto? ¿Cuáles serán las novedades y quienes serán tus invitados?

R: Pues porque está hecho para acercarse a la buena música y a una de las poesías más sublimes que se ha escrito en habla hispana y porque se escucharán canciones conocidas y otras no tan conocidas pero de igual belleza, y que por azares de la vida y el mercado han quedado guardadas en los discos.

Y por último porque los invitados serán amigos muy conocedores y amantes de la obra de El Nano; entre ellos, Yuyú Ramírez, José Antonio Rodríguez y Pedro Delgado Malagón.

AGS: Muchas gracias.

CL: Gracias a ti… y nos vemos en el concierto.



sábado, 3 de mayo de 2014

EN LA MUERTE DE JUAN FORMELL (1942-2014)

El Songo es el nombre que le dio Juan Fromell (La Habana, Cuba, 1942) a la síntesis de los ritmos que él creó, ritmos influidos por el Son fundamentalmente pero que fueron resultado del conocimiento de muchos otros ritmos foráneos. También Juan hizo cambios en las voces. Él cambió el unísono que tradicionalmente se cantaba en las charangas por el canto a voces, él introdujo algunos instrumentos en la charanga, entre ellos el bajo eléctrico y la batería.

Juan Formell (1942-2014)
Hace algunos años, en el verano de 2001, cuando publicaban mis artículos en la revista Ahora, fui a La Habana con la idea de entrevistar a Juan Formell, y para ello intenté valerme de mi amigo Edmundo Pina, el trombonista de los Van Van, mi amigo de la infancia y de quien, por suerte, los vaivenes de la vida no han logrado desconectarme.

Nos reunimos en un ensayo y allí hice algunas fotos, pero al final no se concretó la entrevista por asuntos imponderables que Juan debía atender, así que mi amigo Mundo y yo salimos, como mandan los mandamientos, a tomarnos unas cervezas, más bien a conversarlas; entonces, en aquella plática, se me ocurrió encender la grabadora.

Conclusión, al otro día, cuando iba a insistir en mi idea de entrevistar al líder de la orquesta bailable más importante para la música cubana durante la segunda mitad del siglo XX, me topé con que Mundo me había dado respuestas tan valiosas y sólidas que me hicieron desestimar mi idea inicial.

Creo, a estas alturas, que estuve claro, porque aquella entrevista con Formell hubiera sido quizás una de tantas, en las que el músico y compositor hubiera estado obligado a repetir las mismas respuestas de otras cientos de entrevistas, y sobre todo desde el punto de vista del creador, con todos los riesgos que esto implica; sin embargo, Mundo me dio una visión distinta, la del músico, la del intérprete que se topa cara a cara con el púbico con el más ferviente deseo de hacerlo bailar.

Esta es aquella entrevista con uno de los trombonistas de los Van Van, esta es su visión de la música de Juan Formell.  

LA TIMBA ES UN COMPLOT ENTRE EL MÚSICO Y EL BAILADOR.

Entrevista con Edmundo Pina Machín.

Edmundo Pina Machín y el autor.
A Edmundo (Mundo) Pina Machín (Sancti Spíritus, Cuba, 1951) lo conocí en Cienfuegos, una bella ciudad del sur de Cuba. Allí coincidimos en la Escuela Provincial de Arte en 1967. En la Perla del Sur aprendimos a dar los primeros pasos en la música, terminamos los estudios secundarios, tuvimos los primeros maestros de solfeo y teoría, tuvimos las primeras novias y formamos nuestro primer combo.

Desde entonces acá nos une una amistad sincera y de encuentros a grandes saltos. Integrar él una orquesta como Van Van desde 1983, una agrupación de fama internacional que gira constantemente a todas partes y en la que él toca el trombón y el handy-pad, provocó que este último salto se extendiera por más de un lustro. Por fin en este verano de 2001 ambos aterrizamos en La Habana por la misma fecha y se impuso el recuento, las memorias y salió esta entrevista en la que Mundo habla sobre la Salsa, el Songo, la Timba y aborda temas políticos, comerciales y artísticos que afectan a la música y a los músicos cubanos.

P: ¿Qué es lo mejor que has vivido con los Van Van desde el punto de vista profesional?

R: Todo, he tenido experiencias increíbles. He podido tocar con los más grandes del espectáculo, he tocado en los más importantes festivales del mundo, tocar con los mejores músicos cubanos. Lo que me ha pasado en la vida ha sido un regalo maravilloso.

P: ¿Cuál es el mal recuerdo que tienes?

R: Que nos cayeron a pedradas en Colombia. Fuimos a tocar en un baile y el público lo que quería era cumbia, y nuestra música es otra; además, después de nosotros iba un grupo de cumbia muy conocido en Colombia y la gente no tenía ningún deseo de bailar con Van Van.

P: ¿Desde cuándo no graban los Van Van?

R: Desde 1999, desde el disco Llegó Van Van, que resultó ganador en el Grammy.

P: ¿Por qué dos años sin grabar?

R: Hay problemas con la empresa de grabaciones.

P: ¿Cuál empresa?

R: Estamos contratados por HAVANA CALIENTE, una empresa Norteamericana. Los Van Van fueron contratados por cinco discos y sólo hemos grabado Llegó Van Van que fue éste, que resultó ganador de un Grammy.

P: ¿Y qué pasó con ese contrato? ¿Por qué no han grabado los otros cuatro discos que pactaron?

R: Realmente eso es una incógnita, la disquera no ha aparecido, ha incumplido con todo.

P: ¿Y a qué se debe eso?

Los trombonistas Edmundo Pina y Álvaro Collado en un
ensayo de los Van Van  
R: Bueno, objetivamente lo único que sabemos es que incumplió, eso es lo real. Se comenta también que hay muchas influencias políticas que determinaron esto, pero palpablemente lo único que tenemos es el incumplimiento de los contratos.

P: ¿No cabría pensar también que es un modo de alejar a los Van Van del mercado?

R: Pensamos eso, porque realmente nos sacaron del mercado discográfico. Objetivamente lo que se ve es el incumplimiento del contrato pero una orquesta que acaba de obtener un Grammy, que está en la preferencia del público en ciertos mercados, y con una nominación para el Grammy Latino, que de pronto se pierda todo… Eso es muy raro.

P: Hay algunas personas que se oponen a las presentaciones en Estados Unidos de artistas cubanos residentes en la isla. Esto lo fundamentan en causas políticas ¿tú no crees que además pueden existir causas comerciales en esa oposición?

R: Parece que se relaciona la música hecha en la isla durante las últimas décadas con el sistema político que en ella ha existido. Fíjate, en el caso de Buena Vista Social Club sucede que esa música representa otra época. Identifican la música cubana, el trabajo de creación en estos últimos cuarenta años -tiempo durante el cual no dejó de evolucionar la música dentro de la isla-, con el sistema político.

Parece que hay gente que no le gusta promover la música cubana actual, por la relación que guarda con la imagen de la revolución. Buena Vista Social Club es otra cosa, desde el punto de vista político y social ellos representan otra época no asociada directamente con la revolución, y tienen menos detractores dentro del negocio político y un buen filón comercial, esto es sin menospreciar la calidad, el sabor y la cubanía de estos intérpretes.

Normalmente Van Van gira a Europa una o dos veces al año, participamos en los festivales más importantes, y realmente en ellos le dedican mucho espacio a la música cubana hecha en la isla. Aquí en América es al revés, no existe esa correlación respecto de la música cubana. Ahí se une tanto el aspecto político como el comercial, como que alguien va a perder dinero con esto de la música cubana producida en la isla.

P: ¿Quién pudiera perder dinero?

R: Me imagino que en Miami, que es donde se domina el mercado de la música latina en América.

P: ¿Qué es el Songo?

R: El Songo es el nombre que le dio Juan Fromell (La Habana, Cuba, 1942) a la síntesis de los ritmos que él creó, ritmos influidos por el Son fundamentalmente pero que fueron resultado del conocimiento de muchos otros ritmos foráneos. También Juan hizo cambios en las voces. Él cambió el unísono que tradicionalmente se cantaba en las charangas por el canto a voces, él introdujo algunos instrumentos en la charanga, entre ellos el bajo eléctrico y la batería.

Él creó una célula rítmica entre el batería y el tumbador, acentuó de manera diferente el piano, comenzó a utilizar el tumbao del piano de forma diferente, con el uso de corcheas, muy sencillo como en el caso de Muévete que es un número que está sonando todavía con mucha fuerza. Formell utilizó de forma diferente el piano, los violines.

Si escuchamos una pieza de la orquesta Aragón, que es la cúspide de las orquestas de charanga, y luego escuchamos a Van Van enseguida uno se da cuenta de cuanto hay de diferencia entre una forma de tocar la música cubana y otra, uno se da cuanta que hay una ruptura total, tímbrica, rítmica y armónica y a todo eso Juan le llamó Songo.

P: Por lo dicho hasta aquí, los Van Van son más conocidos en Europa que en América.

R: Si, mucho más, por suerte allá no hay bloqueo. Allá somos bien conocidos. Yo viajo con la orquesta desde el 83 y cada día Van Van alcanza más prestigio en el viejo mundo.

P: ¿Se venden muchos discos de los Van Van en Europa?

Mundo tocando el handy-pad en un ensayo de los Van Van.
R: Ese es el gran problema de Van Van, que nunca ha tenido un trabajo discográfico bueno. Una vez firmamos con Island Record, una empresa inglesa maravillosa y no sé que fue lo que pasó que en el momento en que se estaba vendiendo el disco mundialmente, desapareció el contratista.

P: ¿Parecido a lo de HABANA CALIENTE?

R: Lo mismo. Nos pasó lo mismo con las dos discográficas en momentos en los que teníamos un enorme éxito. Este último disco es un Grammy y el otro tuvo una gran venta en medio de una gira de la orquesta. Los discos salieron en Japón, Canadá y muchísimos países y de pronto aquello se terminó.

P: ¿Qué es para ti la Salsa y cómo reaccionaron los músicos residentes en la isla ante ese mercado?

R: Para mi esto de la Salsa es un tema tan discutido que... bueno, eso es un nombre que le pusieron a la música cubana. Cuba perdió el mercado de la música como perdió el mercado azucarero y toda una serie de mercados y había mucha gente que vivía de esa música, y aunque triunfó la revolución y hubo cosas políticas, fuera de Cuba mucha gente vivía de esa música, entonces el hecho de que existiera un diferendo político y comercial entre Cuba y los Estados Unidos no era suficiente razón como para que esos músicos abandonaran definitivamente esos mercados, y a alguien se le ocurrió ese nombre, porque no podían seguir diciendo que estaban tocando música cubana, porque ese producto estaba vedado en el mercado.

Como todo, continuó moviéndose la música cubana con otro nombre y se expandió, se acercaron más a otros ritmos caribeños como el merengue dominicano, la plena, el joropo, se puso más regional porque ya no estaban los impulsores de esa música que eran los cubanos. Vinieron nuevas generaciones de músicos que ya no interpretaban la música cubana de la misma manera, ya no tocaban como Roberto Faz, Pacho Alonso, la Aragón que fue en su momento lo mejor de lo mejor en el género.

P: Después de los años setenta, cuando comenzó a entrar en Cuba esa música llamada Salsa ¿cómo la tomaron los músicos?

R: Realmente esto es un país luchador y eso fue como una guerra, porque era como si nos estuvieran robando algo y al final, si uno hace un análisis grande, ve primero que hubo política y mercado en todo eso, pero al final los músicos cubanos salimos beneficiados en todo eso, porque como género, aunque muchos autores se jodieron, salimos beneficiados porque aunque no la tocamos nosotros y no obtuvimos las ganancias que todo ese mercado dejó, ahora todo el que comienza a escuchar un género musical por lo regular quiere ir a sus orígenes y comienza a consumir.

A partir de las nuevas generaciones, por ejemplo los jóvenes europeos, comienzan a redescubrir la música cubana y con los años de trabajo en el viejo mundo la gente ya se da cuenta de que los Van Van tocan Salsa, pero de otro tipo. Así nos dicen allá los que nos siguen: “Ustedes tocan Salsa pero es diferente”. En Cuba, como no teníamos un buen aparato comercial nos unimos a la Salsa. Aquí algunos estuvieron muy bravos, hubo programas de radio y televisión, hubo números musicales muy importantes en contra de la Salsa, como este que sacó Portillo de la Luz en el que se quejaba de que nos estaban robando la música nuestra.

Los músicos cubanos reaccionamos de manera competitiva pero al final la verdad se impone. Es increíble la diferencia musical, tímbrica y rítmica de los músicos cubanos con la música latina de algunos grupos aunque se han hecho cosas muy buenas y muy importantes, obras que los músicos cubanos admiramos y respetamos mucho como son las cosas de Rubén Blades, la forma del Son de Oscar de León. Aquí somos muchos los admiradores de las orquestaciones de Willy Colón, hay cosas que yo creo que los músicos cubanos admiramos mucho.

P: A fines de los noventa Buena Vista Social Club se colocó con mucha fuerza en los mercados haciendo la música de los años cuarenta y cincuenta ¿Por qué no pasó eso con la música cubana de los ochenta o los noventa? ¿Por qué no sucedió con la Timba o con la Salsa cubana?

R: Con el tiempo aprendí que la calidad de la música es muy importante, pero que también el mercadeo que se haga con esa música tiene una importancia vital. Yo creo que los ingleses lograron un nivel de organización increíble en el negocio de Buena Vista Social Club, el trabajo de marketing es excelente.

Otro factor muy importante en este caso es el político, porque la mayoría de sus intérpretes se dieron a conocer antes de 1959 y no representan a la revolución cubana y es por eso que no han sido bloqueados en ningún momento, porque han sabido moverse y como quiera que sea, quienes magnifican el factor político no pertenecen a esas generaciones. Y este éxito de Buena Vista no se ha producido con la Timba, porque no han tenido un promotor así como este. Nosotros teníamos cifradas grandes esperanzas en HABANA CALIENTE y todo se derrumbó, algo que muchas personas asocian a la cosa política.

Nosotros, cuando tocamos en Miami fuimos rechazados por la situación política. Unos días después debió tocar allá Buena Vista Social Club y ellos fueron tan inteligentes que decidieron no ir, lo que dejó el asunto en suspenso, no recibieron ningún voto en contra.

P: ¿Qué cosa es la Timba?

R: Eso es también otro lío porque todo lo que tiene que ver con los nombres es difícil, pero para mí la Timba surge con Irakere. La Timba surge de una evolución del ritmo cubano, una evolución de la Rumba, yo creo que la Rumba más evolucionada que se ha tocado en el mundo es la de Irakere.

Irakere armonizó a un nivel altísimo y la polirrítmia que se creó ahí, los pasajes de saxofones y trompetas ejecutados a un nivel de virtuosismo, ese sabor, esos pasajes largos de saxofón creo yo que son el origen de la Timba. Luego la gente comenzó a asociar todo eso con un nombre y ese nombre es Timba. Últimamente Formell quiso aunar todas estas características de la música cubana actual y la calificó como Timba.

P: ¿Fue Juan Formell quien le puso el nombre?

R: No, eso surgió espontáneamente, la palabra Timba es muy vieja. Esa asociación con un género comenzó a aparecer en la calle y creo que mucho más en la Escuela Nacional de Arte, donde estudiaron muchos de los que hoy son creadores como José Luís Cortés, Tony Calá y otros músicos. También fueron muy importantes los trabajos que hicieron Melón, el pianista de Isaac Delgado, Angá, quien fuera tumbador de Irakere, y los hermanos Pututis, percusionistas del Médico de la Salsa. Entonces, ellos comenzaron a identificar lo que Irakere hacía y comenzaron a escribir y a tocar de esa manera, cada uno con sus peculiaridades.

Luego, cuando comenzó a coger auge la Timba, Formell comenzó a estimular esa palabra como género para identificar la música cubana en un ámbito internacional. Por el sonido de la palabra, por su pegada comercial.

Nosotros conocemos clubes de Timba en varios lugares del mundo, hay revistas Timba y eso comienza a identificar una manera de hacer la música cubana. La Timba es la música cubana bailable contemporánea, la de los nuevos músicos cubanos nacidos en la isla, la Timba nació de las raíces culturales cubanas, independientemente de la política y el mercado, la Timba es el producto de un contubernio entre los músicos y los bailadores cubanos.
(Santo Domingo, [A]hora, 27 ago. 2001) Tomado del libro Al son son y al vino vino

jueves, 20 de febrero de 2014

CRÍTICA DE LA CRÍTICA CRÍPTICA

Comentando la crítica “respetuosa de Arnaldo Mirabal”

Si siguen los Castro en el poder, y por uno de esos milagros -unido a la jurisprudencia que nos dejó el “Caso Matusalén”-, ninguno de los dos se muere a su debido tiempo, nunca, pero nunca -aunque nunca sea mucho tiempo-, se podrán cosechar papas, zanahorias, nabos, mangos, papayas, limones, ni nada de lo que el campo ofrece solamente con tirarle unas semillas y un poco de agua…

No sé del cambio climático con muchos pelos y señales, pero esa que nos cuentan los muchachones aguerridos de Matanzas, parecen ser historias sobre un ser de la nada, vaya, como si el de los zapatos blancos, con sus pies de Aquiles fuera matando canallas, aplastando burócratas -como les gusta decir ahora para estar en la moda de la diversión en la que se convirtió en Cuba echarles las culpas al Totí, y cuando se acabaron los totíes, pues al burócrata.

Pero si ahora viene el cambio climático a ponerle la tapa al pomo, deben saber que el primero, el primerito de todos en devastar el campo cubano, fue el ex máximo líder, con aquella brigada -que llevó el nombre de quien “descubrió que la guerra era la paz del futuro”-, que “preparó” la tierra, desde El Cabo de San Antonio hasta la punta de Maisí, para acometer aquella hazaña propia de Hércules que se llamó “La Zafra de los 10 Millones”, y para la cual se arrasó, milímetro a milímetro, con todo lo que no fuera la dulce gramínea, misma planta que convirtió a mi país en el más amargo del que se tenga noticia.

De aquellos polvos nacieron estos lodos, pero más aun, nunca… -y eso que nunca pudiera ser demasiado tiempo-, nunca después de aquella debacle se intentó -y si se intentó no se pudo y si no se pudo es como si nunca se hubiera intentado-, hacer en el campo cubano lo que había divisado la constitución del 40 con una Reforma Agraria y ponerle orden a los latifundios, pero lo que hicieron fue lo que nunca, pero nunca debieron hacer: destruir el latifundio privado y extraordinariamente eficiente para hacer una caricatura de Reforma Agraria y crear un ineficiente latifundio estatal.

Pero de esos polvos no van a hablar ni una palabra los jóvenes comunistas… o quizás ex comunistas ya, pero al pie del cañón defendiendo el castrismo a como dé lugar, y su lugar ahora es la blogosfera, algo mejor que las trincheras… ja, ¿y para qué recordé las trincheras? -creo que si soportaron leer hasta aquí, ahora sí que me borrarán con un clic-.

No hablarán tampoco de las trincheras en todas las costas de Cuba, forzadas con trabajo en el “dienteperro” o la arena, que camuflaron con una plantita que suelen llamar pino, pero que según dicen los que saben se llama Casuarina.

Pues miren por qué no hablarán ni de las trincheras ni de las casuarinas, no será por “casuaridad” sino porque esas plantitas destruyeron muchas de las playas más bellas de Cuba, entre ellas Varadero. Y seguro que saben por qué, pero les recuerdo… pues porque esas plantitas tienen unas raíces que propician que la arena se vaya de la playa, pero al regresar le sirve como barrera de contención, vaya, como un cheque, pero no un cheque al portador sino un cheque de tuberías hidráulicas… Así que anótenle esa también al ex máximo líder, que si no fue directamente el autor intelectual de la idea, fue el de la loca idea de preparar a todos los cubanos para hundir la isla, y quien, en los aprestos para dar la pelea, la tiene hundida sin que le tiren ni un hollejo de naranja.

Si ahora viene el cambio climático a ponerle la tapa al pomo y finalmente la agricultura desaparece en Cuba, y si siguen los Castro en el poder, y por uno de esos milagros -unido a la jurisprudencia que nos dejó el “Caso Matusalén”-, ninguno de los dos se muere a su debido tiempo, nunca, pero nunca -aunque nunca sea mucho tiempo-, se podrán cosechar papas, zanahorias, nabos, mangos, papayas, limones, ni nada de lo que el campo tropical ofrece con solamente tirarle unas semillas y un poco de agua…

De nada de esto hablarán los ex jóvenes que escriben en ese blog que pagamos todos los cubanos, menos los que en él escriben, pero ya esto es harina de otro costal… !ah¡, ni maíz para hacer harina podrán cosechar tampoco, pero esto se acabó, esta crítica de la critica, que tiene que ser críptica, porque debe llevar un fuerte mensaje que yo no consigo descifrar, alguna queja –ya que no protesta porque eso sería irrespetuoso-, algo muy adecuado al primer mandamiento del castrismo: “Con la revolución todo, contra la revolución ningún derecho”, o quizás un mensaje que parece crítica pero que no lo es.

Y para los que llegaron hasta aquí, pues un saludo fraterno y que el cambio climático nos agarre preparados, porque el “cambio” castrista y chavista ya se llevó todo por delante.

jueves, 13 de febrero de 2014

PARA NO PERDERME EN EL LLANO

Comentando un artículo de Eduardo del Llano

En Cuba todo esta prohibido y lo que no está prohibido es de obligatorio cumplimiento; entonces, cuando las decisiones y las iniciativas personales o colectivas no existen, es vital decir lo que conviene y actuar como conviene, aunque entre una cosa y la otra se doble la moral.

No es la primera vez que Eduardo del Llano me llena de dudas. Eso de exportar al resto del mundo un mal endémico de la sociedad cubana me parece un poco de desconocimiento y un mucho de "activismo revolucionario" inducido. No será ni el primero ni el último a quien le amarran la lengua con unas cuantas razones y le hacen entrar en razones y "reconocer" que en Cuba, "a pesar de todo no hay una dictadura", que "a pesar de todo Cuba es un país libre" y que "la libertad no existe en el capitalismo", que "el que emigra fracasa", "que los presos por causas políticas en Cuba son un invento de la imaginación o mercenarios", “que en Cuba no existe oposición sino grupúsculos”.

Alguien capaz de procesar la realidad cubana y sintetizarla en un filme como Monte Rouge no debería pensar así. Pero probablemente él decidió -o la vida decidió por él-, no emigrar y permanecer en Cuba, y sabe que para evitar “el tratamiento" debe decir un par de cosas que doblen la moral. Allí hay unas reglas de juego que se respetan o… tener que lamentar.

No estoy de acuerdo con del LLano cuando agarra el ventilador y hace volar la porquería sin reconocer la moral de muchos que han aceptado vivir en Cuba y no se han dejado "dar tratamiento" o lo han soportado estoicamente y han sabido aguantar mucho más de dos horas de cárcel, muchas vejaciones, golpizas y hasta la muerte. 

No estoy de acuerdo con del LLano en que los emigrados le piden a los que viven en la isla lo que ellos -o más bien nosotros-, no fuimos capaces de hacer, esa es una manera un poco rústica de repartir las heces entre todos. No todos van a Cuba a usar la medicina, porque muchos tienen en sus países de adopción una medicina superior, y lo que en realidad tenemos que hacer todos durante todas nuestras vidas es enviar medicinas, todas, cualquiera porque no hay de ninguna en las cantidades y calidades que la gente en Cuba necesita. 

La honestidad no está en veda, no todos fingen. El fenómeno es único de Cuba, porque la realidad cubana es única en el mundo. El resto conoce la hipocresía, la violación de las leyes, la violencia policial, la corrupción de los funcionarios públicos. Pero ¿cómo se puede criminalizar a quien está en contra de un sistema que en más de medio siglo ha llevado calamidad a su pueblo? Cuba y Corea son los únicos países del mundo en los que se aplica la pena de muerte en juicios sumarios por causas políticas o criminales; entonces, ¿cómo no tener doble moral y decir una cosa mientras se piensa otra? La calidad de vida está en juego y la vida también.

En Cuba es donde único se puede especular con el pan, con la harina, con la leche, con cualquier cosa. Ni en los países más pobres del mundo se le ocurre a nadie hacer semejante cosa y crear leyes que criminalicen semejantes delitos. Cuba es el único país del mundo en el que se legisla para que un individuo rellene fosforeras o encendedores, algo más que absurdo: ridículo. En el mundo real imperan las leyes del mercado. En Cuba todo esta prohibido y lo que no está prohibido es de obligatorio cumplimiento; entonces, cuando las decisiones y las iniciativas personales o colectivas no existen, es vital decir lo que conviene y actuar como conviene, aunque entre una cosa y la otra se doble la moral.

Lo que hay que decir y lo que acontece está en los medios de información, la cartilla a repetir para ser un “revolucionario” se dicta cada día, como la palabra diaria, y esa es la historia oficial, los individuos no están en capacidad de permitirse ningún margen de error, ni de libertad para estar en contra, todos  pueden ser criminalizados como “contrarrevolucionarios” si se salen del guión, y eso está previsto y sancionado por la “ley”.

Así que en esa búsqueda de actuar, decir y pensar como un “revolucionario” hay que andarse con pie de plomo, porque está visto y comprobado que cualquiera resbala y cae, que cualquiera puede repetir las historias de muchísimos “confiables” que terminaron en las fauces de Saturno.

Cuba es uno de los poquísimos países en los que nadie está en contra, todos dicen -como acto supremo de discusión-, no entender. Es muy común la frase: “Compañero, pero es que yo no entiendo por qué…”, cuando limpiamente y sin dobleces lo que sucede es que no se está de acuerdo con lo que “plantea” el “compañero del partido”.

Cuba es uno de los poquísimos lugares del mundo en los que no se puede protestar públicamente contra el llamado Estado, ni con palabras, ni con acciones pacíficas. Entonces como no doblar la moral.

Los seres humanos somos muy parecidos en todas partes; pero eso, parecidos. Todos por lo general queremos lo mismo, pero la "realidad objetiva" se nos interpone o nos ayuda. En el mundo real los productos están en los establecimientos y es tarea de los individuos obtenerlos. Unos lo hacen mediante el trabajo honrado y otros de manera criminal; pero en Cuba, los productos no están, ellos llegan a veces, no siempre hay y no a todos les toca aunque sus trabajos honestos y remunerados les dé el suficiente poder adquisitivo.

No es posible acusar de practicar la doble moral a un empleado que se apropia del bolígrafo que le asignan en su puesto de trabajo, si con su salario no puede comprar uno igual o mejor en el mercado. No se puede culpar al administrador de un restaurante por venderle una caja de cervezas a un amigo, si las cervezas no están en el mercado. La realidad cubana, además de esto, es única porque es el único lugar del mundo en el que un profesional con empleo vive por debajo del nivel de pobreza.

Como digo, Eduardo del Llano demostró demasiada inteligencia en algunas de sus obras, por eso me llena de dudas cuando dice o escribe cosas como estas, argumentos partidistas que contradicen sus filmes, que procuran claramente salvar a los gestores de un sistema ineficiente, corrompido, corruptor e irreformable. Eduardo del LLano, me hace dudar cuando sus argumentos tienen como objetivo culpar a las víctimas y exonerar a los victimarios.

jueves, 6 de febrero de 2014

EDEL MUÑOZ: EL LENGUAJE MUSICAL DESDE LA GUITARRA

Santo Domingo, 02.01.2014. Sala Aída Bonelli del Teatro Nacional Eduardo Brito. D. Scarlatti, Sonata en La M; J. S. Bach, Preludio, Fuga y Allegro; Dionisio Aguado, Introducción y Rondó; Leo Brouwer, Elogio de la Danza; Eduardo Martín, Mirándote; Ñico Rojas; Guajira a mi Madre,  C. Fariñas, Canción de Laura; Silvio Rodríguez, Rabo de Nube (Arr. Carlos Lloró); A. Piazzola, La Muerte del Ángel (Arr. L. Brouwer); Encore: L. Brouwer, Un día de Noviembre. Edel Muñoz, guitarra. Aforo, 70%

El joven Maestro Edel Muñoz, llegó por primera vez a Santo Domingo cargado de premios en concursos internacionales -19 primeros premios para ser exacto-, de fabulosas críticas y de un gran éxito de público. Con sus pocos años ya tiene hecha una carrera estupenda en el mundo real, enfrentado al gran público, ese que se encuentra en el Weill Hall del Carnigie Hall de New York, el Palau de la Música de  Barcelona y en los teatros de más de veinte países en los que se ha presentado. Así que tratar de elogiar a estas alturas a Edel es bien difícil, por lo que intentaré poner en lenguaje escrito lo que su música fue capaz de provocarme.

Siempre he sentido que interpretar bien una obra musical, consiste “simplemente” en acercarla a lo que pudiera ser una declamación, o más bien una conversación en la que cada melodía es un personaje, o en la que todas en conjunto conforman un actor que nos habla, que trata, desde los sonidos hilvanados como un monólogo o un diálogo, de contarnos una historia; o más bien, de expresarnos algo que en ese momento es lo más importante del mundo, algo que nos amarra al discurso y nos pone el cerebro a generar sensaciones indescriptibles, a crear imágenes inimaginables. Y eso sentí ante el concierto de Edel Muñoz.

Edel posee una dicción impecable, su discurso es coherente, cada sonido es único, pero al mismo tiempo cada nota que pulsa es consecuencia de todo lo anterior y un precedente de lo que vendrá.

No pude evitar escuchar un clavecín; sin embargo, era como un juego, como si uno de los personajes -extrañamiento mediante- imitara a otro que el público conoce de otras historias. Estoy seguro que muchos clavecinistas que le han escuchado quedaron sorprendidos con la claridad y expresividad de los adornos que utiliza en la obras de Scarlatti y Bach.

No pude sustraerme a la idea de un arpa -y esto quizás esté entre las cosas más subjetivas que ahora escribo-, pero el Rabo de Nube, ese, al que Lloró le hizo un magnífico arreglo, se me quedó en el disco duro en su versión original y saltó de nuevo el juego de las imitaciones, y era un arpa lo que sonaba desde la guitarra del Maestro Muñoz.

No creo que pueda escribir mucho más de Edel, porque tendría que decir que es un artista excepcional, que está entre los guitarristas más virtuosos de su generación, que es hoy por hoy uno de los más destacados representantes de la Escuela Cubana de Guitarra, ese modo de tocar que distingue a todos los que estudiaron apegados a la técnica de Clara Romero de Nicola e Isaac Nicola, a los que por su técnica y su espíritu se les nota que llevan consigo una larga tradición, y miles de horas de estudio entre seis cuerdas.

Ah, tendría que decir además que Edel posee una digitación perfecta, que sus dos manos trabajan como reloj suizo. La izquierda se desplaza sin ruidos por el mástil evadiendo ese siseo o rayar de güiros, a veces molesto, que dejan los dedos al viajar sobre las cuerdas, -que por lo aparentemente inevitable muchos otros grandes guitarristas han tratado de tolerar como “daños colaterales” o quizás gajes del oficio-. Y pisa con una pasmosa precisión, sin aproximaciones, anulando absolutamente cualquier distorsión provocada al chocar la cuerda con los trastes. Edel no comete estos “pecados piadosos” que se pueden escuchar en grabaciones tenidas como legendarias, y el resultado es un sonido pulcro, culto y expresivo.

Tendría que decir que su variedad en el toque se ajusta a la firmeza y precisión con que pisa las cuerdas, tendría que decir que es a través de su maestría técnica que consigue una paleta infinita de colores; pero, estoy seguro que todo eso ya lo han dicho y escrito.

El público que asistió al concierto debió sentir muchas otras sensaciones, porque aplaudió con ganas cada una de las piezas, y al final fueron muchas las muestras de agradecimiento al artista.

También tendría que decir que volveremos muchas veces a escuchar a Edel, porque su carrera hasta aquí augura un porvenir excepcional; pero esto seguramente también ya lo habrán dicho.

Vaya, resumiendo… que fue un placer enorme poder haber asistido a este concierto y conocer en vivo a un artista de su talla, a un músico capaz de hacerme escuchar la música en el lenguaje de la guitarra.

Un nuevo espacio para la guitarra en Santo Domingo
En Santo Domingo se mueve la guitarra clásica, no tanto como en otras  grandes y pequeñas urbes, pero se mueve. Y en el motor de ese meneo está, desde hace algunos años -unos veinte más o menos-, el Maestro Rubén González, quien acumula múltiples logros como artista y pedagogo, y casi sin darse cuenta, como promotor indiscutible de la guitarra en nuestro país. 

Y el último empujón al que he podido asistir, fue el concierto que realizó aquí el guitarrista Edel Muñoz, quien con su recital movió la guitarra en la República Dominicana de una manera telúrica. Pero además de eso, según se supo, este fue el primer recital de un ciclo que en ese lugar y a esa misma hora, se realizarán cada mes, un sitio nuevo, un tiempo y un espacio que estarán dedicados a mover la guitarra en Santo Domingo.  

Página oficial de Edel Muñoz

LOS TEATROS EN CUBA COLONIAL Y REPUBLICANA:

Teatro Albisu (1870-1918). Brindis de Salas, Esperanza Iris y el cinematógrafo Teatro Albisu (1870-1918) En diciembre de 1900 volvió Brind...