lunes, 26 de julio de 2010

ORGULLO FELÓN

La mano de Dios y los cómplices furtivos del terrorismo

Ellos se encuentran y disfrutan contando sus felonías, las rememoran con orgullo. Eso es comprensible cuando están en privado, pero en una conferencia de prensa donde comparecen dos; uno, como Jefe de Estado, Hugo Chávez; y otro, como entrenador del equipo de futbol de Argentina, Maradona, el cuento es como para chuparse los dedos.

Debe ser el subconsciente que les traiciona, o que padecen de incontinencia verbal, pero ese cuento de la mano de Dios, hecho de viva voz por el Pelusa ante las cámaras de CNN, junto a su amigo Hugo Chávez, justo en el momento en el que este último iba a dar la noticia del rompimiento de relaciones con Colombia a causa de la publicación de las pruebas de que las FARC se refugian en Venezuela, eso fue demasiado revelador.

Sé que ambos son orgullosamente devotos de la “lucha armada” y su derivado el narcoterrorismo, que el dictador Fidel Castro, el hombre que más horas le ha dedicado a la creación de terroristas en el continente, es el amigo común de Chávez y Maradona. Ese, el amor por las FARC, es su gran secreto, del que por estos días no se pueden pavonear; sin embargo, los chicos malos siempre tienen algo que contar aunque sea añejo.

Como todo el mundo vio la mano, había escuchado y leído comentarios deportivos al respecto, pero nunca como El Pelusa, el mismísimo Maradona, tantísimos años después, haciendo el cuento. En mi mente ingenua me hacía la idea de que cuando un atleta de esa talla cometía una violación, fuera intencional o no, sentía cierto pesar o vergüenza, nada como para auto flagelarse, pero tampoco como para sentirse eufóricamente orgulloso.

Pues así fue, el orgullo felón, la risa estrepitosa de quien tiene la trampa como valor fue el tono de la anécdota, y el anfitrión no podía más de gozo. Estoy seguro que Chávez tuvo que hacer mucho esfuerzo para no jactarse de cobijar terroristas, de ser cómplice furtivo del narco terrorismo.

Pero si los venezolanos no le cortan el paso en las próximas elecciones, ese cuento vendrá, lo escucharemos todos, contará punto por punto cómo pasó gato por liebre y no lo descubrieron, nos dirá, muerto de risa, cómo la mano de Dios le permitió anotar un tanto a favor de las FARC y contra el “imperio”.

Así como se le escuchó decir al dictador Fidel Castro en el juicio contra el General Arnaldo Ochoa -después de haber negado y renegado la partición de tropas cubanas en Angola-, que por culpa de la incompetencia de Ochoa al mando del ejército cubano en África, él se había tenido que pasarse un año comandando las tropas por teléfono. Entonces no hubo chanza, pero Castro utilizó semejante felonía como prueba incriminatoria contra el General.

martes, 13 de julio de 2010

LA REAPARICIÓN DE FIDEL CASTRO EN LA TELEVISIÓN CUBANA

Mi país me importa un pito y las personas valientes me aterran, así que les vaticinaré una guerra, pensó el tirano sentado en el retrete.

Después de escuchar la primera media hora de la “entrevista” de Fidel Castro en la Mesa Redonda que pacientemente transmitió CNN el 11 de julio, no tengo la menor duda, este acto fue una muestra de que al dictador le importan un pito sus compatriotas y teme profundamente a quienes le adversan.

Así lo demostró cada día de su vida, y hoy, mientras la isla se hunde en la más inimaginable pobreza, mientras la sociedad cubana padece una descomposición nunca vista, mientras las ciudades parecen recién bombardeadas a pesar de no tener una guerra desde hace más de medio siglo, mientras en Cuba un grupo de hombres y mujeres le dan la pelea y le tuercen el brazo al castrismo, Fidel se pone a hacer murumacas para desviar la atención de los indecisos, para que no miren el verdadero desastre, para que no descubran a Las Damas de Blanco, la muerte de Zapata y la prolongada huelga de hambre de Guillermo Fariñas, para que no puedan ni imaginar que esa misma noche un grupo de presos políticos eran desterrados.

No sé si después de la primera media hora alcanzó otros niveles, pero escucharle revelar la inminencia de una guerra nuclear, en su voz craquelada, de anciano golpeado por la demencia senil me sonó grotesco. Sus palabras, antaño llamadas “orientadoras”, se quedaron en el siglo pasado, hoy es incapaz de descubrirnos nada nuevo, quizás cualquier escolar norteamericano tenga más argumentos que él para exponer las probabilidades razonables de una guerra nuclear a corto plazo.

Es comprensible que en Cuba, donde nadie tiene cable ni Internet, él aun quiera hacerse pasar por el brujo dueño de todas las noticias, el único capaz de revelarnos todos los misterios del Universo y vaticinar desastres apocalípticos provocados por “el imperialismo yanqui”, pero la causa que le arrancó de su obligado retiro no tuvo nada que ver con revelaciones, sino con el gran miedo que han sentido los castristas ante la última avalancha opositora, ante la posibilidad cierta de la pérdida definitiva del poder absoluto.

El objetivo de su reaparición en público no puede ser filantrópico, porque él azuzó como nadie la crisis de los misiles, único momento en el que verdaderamente la humanidad estuvo al borde del exterminio por una guerra nuclear. El objetivo de su regreso ante las cámaras fue atemorizar a los indecisos, fortalecer a sus partidarios, exorcizar sus propios temores y los de su círculo, desviar la atención de la debacle que está pasando el castrismo ante sus opositores, tratar de volver a la ofensiva y quitarse el jab de la cara. Pero nada de eso podrá conseguir a estas alturas.

EL DESTIERRO NO ES LIBERTAD

Ni el timorato ni el purpurado hablaron claro

A pesar de haberse divulgado que los presos políticos cubanos serían puestos en libertad, todo parece indicar que el gobierno de Raúl Castro lo más que ofreció fue un cambio de condena.

En un marasmo de desinformación, donde muchos datos importantes se omiten por los mediadores, en la que se ha catalogado como la más numerosa liberación de presos políticos en los últimos años dentro de la isla, todo parece indicar que esta vez será igual que otras tantas: sus penas no serán amnistiadas, sino conmutadas por el destierro.

Todo parece indicar que la supuesta libertad incondicional de la que hablaron el Ministro de Relaciones Exteriores de España y el Cardenal de La Habana, no será realidad. Aunque los mediadores declararon a diversos medios que los presos liberados podrían elegir si viajarían al extranjero o no, y que en ningún caso perderían sus propiedades en Cuba, lo que han comentado algunos familiares es que les han concentrado en unidades militares para prepararles los documentos de viaje, y según la cancillería española, un grupo de presos estarían llegando hoy martes 13 [¡!] a España.

Elizardo Sánchez dijo anoche a Televisión Española que los presos serían llevados de sus celdas al avión, y según la misma televisora siete presos con sus familiares llegarán esta mañana a Madrid. Lo contradictorio de la nota es que los excarcelados viajarán a Europa con el estatuto de emigrantes, una categoría migratoria que según las autoridades cubanas hasta el momento equivale al destierro, y quienes lo obtienen son expropiados e impedidos de regresar al país sin permiso.

Si nuevamente a los opositores se les condena al destierro y se les confiscan todas sus propiedades, vuelve el castrismo a salirse con la suya, algo más diezmado que en otras ocasiones, pero vuelven a abrir la válvula de escape y a poner bien lejos a quienes son capaces de aglutinar una oposición coherente, hombres y mujeres aptos para llevar por nuevos rumbos la depauperada sociedad cubana.

Todo parece indicar que el castrismo vuelve a dar un paso al lado en medio de una de las crisis más profundas que ha sufrido en los últimos años, así que ahora menos que nunca se le puede quitar el jab de la cara.

jueves, 8 de julio de 2010

EL DERECHO A ESTAR EN CONTRA, A OPONERSE PACÍFICAMENTE Y EXPRESARLO EN LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN


¿Serán las anunciadas excarcelaciones  un paso de avance para la oposición o un escape para el régimen?

En 1952 Fulgencio Batista suspendió las garantías establecidas en la Constitución de 1940, y por esa causa fundamental la sociedad cubana trató por todos los medios de sacar al dictador del poder, suceso que se produjo en 1959 por las presiones internacionales y las derrotas militares ante un ejército irregular.

Durante todo el período republicano, entre tiras y jalas, el derecho a oponerse al gobierno estuvo consagrado en las cartas magnas que se dio el pueblo cubano. Fue para defender el derecho a estar en contra que desde los más diversos estratos de la sociedad cubana se construyó la resistencia a la dictadura batistiana, y fue uno de los argumentos más sólidos de los movimientos que se manifestaron en contra del régimen de facto.

Sin embargo, cuando Fidel Castro se hizo con el poder, comenzó a desbrozar todos los derechos constitucionales, fundamentalmente por la vía de las expropiaciones que le permitieron controlar absolutamente todos los medios de información. Se hizo dueño absoluto de todos los poderes del estado, prohibió todos los partidos políticos, la libertad de asociación y controló hasta hoy la opinión pública; entonces, el derecho a oponerse pacíficamente quedó suprimido por ley en 1975.

“Con la revolución todo, contra la revolución ningún derecho”, el axioma castrista que capeaba contra la sociedad cubana desde 1961, fue incrustado en la Constitución de 1975, quedando suspendidas todas las libertades civiles, toda posibilidad de disentir, toda libertad de expresión contraria a los dictados de una revolución que se convirtió en la más larga dictadura del hemisferio occidental.

La legalización del derecho a la oposición pacífica es el único medio para impedir nuevas olas represivas en Cuba, nuevas primaveras negras. El derecho a expresarse en contra de un sistema que provocó la ruina económica, la descomposición social y el empobrecimiento de la gran mayoría de los cubanos debe ser restituido para impedir nuevos atropellos.

De nada servirán estas excarcelaciones si mañana, el aparato represivo, que está en magnífica salud, vuelve a secuestrar a cientos de ciudadanos por toda la isla y los vuelve a acusar de violar una la ley que obliga a los cubanos a permanecer en silencio, que les permite “debatir con respeto” pero no a estar en contra. Si mañana vuelven cientos a las cárceles cubanas por estar en contra y expresarlo pacíficamente, estas excarcelaciones anunciadas por todos los medios, menos por los medios oficiales dentro de Cuba, no servirán de nada, serán solamente una válvula de escape para el castrismo, un paso al lado para salirse de las cuerdas. De todos nosotros depende lo que de aquí en adelante suceda.

martes, 6 de julio de 2010

SEGÚN GRANMA FARIÑAS ES CULPABLE DE SU MUERTE

Con la proverbial HIPOCRESÍA del castrismo el pasado 3 de julio, bajo la firma de Deisy Francis Mexidor, apareció en Granma una entrevista al doctor Armando Caballero, jefe de los Servicios de Terapia Intensiva del Hospital Universitario Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, donde está recluido Guillermo Fariñas.

En la entrevista sobran muchas cosas, pero faltan muchas más. No se comenta ni de pasada, que si hubieran puesto en libertad a los presos políticos que permanecen enfermos en las cárceles cubanas, -motivo por el cual Fariñas lleva cuatro meses en huelga de hambre y que ningún medio cubano se atreve a mencionar-, todos esos tratamientos que supuestamente le han aplicado a  Fariñas se los hubieran podido ahorrar.

Pero el ahorro del dolor de los cubanos no está en la agenda del Partido. A la protesta de Fariñas el Granma, en otro editorial, le llama chantaje. A la protesta pacífica de un hombre digno el Granma le llama presión de un mercenario. Es aborrecible la actitud de los dictadores hacia los ciudadanos que les adversan.

Como prueba, están esa aguas negras en forma de entrevista, que si tienen la paciencia de leer, podrán sacar sus propios conclusiones.

jueves, 1 de julio de 2010

HOLA SOCIO (Carta para un amigo en Cuba)

Santo Domingo, 1 de julio de 2010

Hola socio:

La última vez que te envié un correo electrónico con un contenido algo contrario a las ideas que publica el Granma, me lo respondiste con la advertencia de que nunca más volviera a comunicarme contigo. Es cierto que en aquel momento pensé que temías perder; primero, la cuenta de correo que tanto trabajo te costó conseguir a través del Ministerio de Cultura y que a todas luces sabías era espiada por ellos; y después, perder el trabajo, la confianza de tus jefes, el salario, los viajes, ser cuestionado por el núcleo del PCC y el Comité de Base de la UJC, y todo lo demás.

El tiempo ha pasado y he cumplido con tu deseo, no te he vuelto a escribir, no porque me faltaran ganas de compartir contigo algunas noticias que estoy seguro te hubiera gustado conocer. No, no te he vuelto a escribir porque comprendí tu miedo, porque es el mismo que muchas veces he sentido, un miedo transformista que aparece como “combatividad revolucionaria”, instinto de conservación, autocensura, sordera selectiva, indiferencia, indolencia, complejo de culpa, inercia y múltiples figuras monstruosas.

Pero hoy tengo la necesidad, la urgencia de alumbrarte -sin mencionar santo claro está-, para que el miedo no te haga ignorante. No permitas que el instinto de conservación te paralice el conocimiento, averigua más allá de las páginas del órgano oficial y las transmisiones de las mesas redondas, no te vengas a creer ahora el cuento de que ese es el país más informado del mundo.

Hoy el tipo dice por todos los medios que Cuba está siendo agredida. Te acuerdas cuántas veces nos reímos de semejante propaganda del DOR, cuántas veces nos burlamos de las MTT, de las guardias del CDR, de lo innecesario de todas aquellas campañas del Partido… ¡de la surrealista guerra de todo el pueblo…! cuando todo lo que nos hacía falta era comida, ropa y zapatos.

Tú sabes perfectamente bien que el repudio no es contra Cuba, no es una campaña de los malos de afuera contra los buenos de adentro, no es una campaña de los enemigos de la revolución, como dice el Granma -que estoy seguro que al igual que antes hoy tampoco lees-, no es contra ti, no es contra los tuyos. Las Damas de Blanco, que quieren la libertad para los pesos políticos, no son unas mercenarias como dice él, son mujeres cubanas que piden la libertad de sus seres queridos, encarcelados no por mercenarios como también miente el Granma, sino por oponerse a las políticas del tipo.

Tú sabes, igual que yo, cómo fueron hostigados algunos de nuestros amigos simplemente por tratar con artistas extranjeros o por hacer “comentarios inapropiados”. Debes recordar a algunos amigos comunes, excelentes maestros de música, que fueron sacados de las aulas por “problemas ideológicos” y del lío que se me armó en el núcleo del Partido cuando dije que yo no estaba de acuerdo con el fusilamiento de Ochoa.

Por la misma intolerancia hace algunos meses murió Orlando Zapata Tamayo, un hombre que, vilipendiado por todos los medios oficiales en Cuba, lo único que quería en realidad era la libertad de todos los cubanos que permanecen en las cárceles por pensar de manera opuesta, por pensar que lo que hicieron los dirigentes con la revolución cubana de 1959 no llenó las expectativas y convirtió a nuestra patria en una ruina total. Eso por supuesto no merece cárcel sino debate público entre cubanos, de adentro y de afuera y unas elecciones libres como las que prometió cara de coco en el 59.

El repudio internacional es contra un sistema que nos robó a todos las esperanzas, que nos impidió debatir sin arrancarnos la cabeza en una guerra de ideas, sin destruir nuestras familias y cortar con nuestros amigos por decir que la Cuba de hoy no es lo que hubiéramos querido.

El repudio internacional es contra los que durante más de medio siglo han impedido que podamos vivir en el país que nos merecemos. El repudio es contra un régimen que sin el menor pudor deja morir a sus ciudadanos cuando están en contra. No sé si habrás oído hablar de Guillermo Fariñas, pero es un villaclareño que lleva cuatro meses en huelga de hambre por lo mismo, para exigir la libertad de todos los presos políticos en Cuba. Ese hombre, según las últimas noticias, se está muriendo.

Querido amigo, quizás muy pronto me aparezca en tu casa para darte un abrazo, te prometo que mientras haya moros en la costa no te importunaré por este medio; pero no lo olvides, que el miedo no te haga ignorante.

Recibe un saludo fraterno y no te preocupes, yo comprendo si me respondes con la palabra BORRAR o algún improperio en el asunto, e incluso si no contestas.

Yo.

PE: Algún día podremos acusar a quienes hablaron en nombre de Cuba sin contar con nosotros. Cuba somos tú y yo, los tuyos y los míos, somos todos los cubanos, vivan donde vivan y piensen como piensen.

martes, 29 de junio de 2010

PODEMOS HACER ALGO POR FARIÑAS, CLARO QUE SI

Alguien me acaba de preguntar que si podemos hacer algo por Guillermo Fariñas y claro que sí, cada cual en la medida de sus posibilidades, yo lo único que puedo hacer es decírselo a todo el mundo, repetirle a todos que es un hombre que se muere porque quiere la libertad para todos los presos políticos cubanos.

Quien tenga un escaño en el Congreso que lo diga, quien tenga una columna en un periódico lo escriba y quien tenga un vecino le comente.

Eso podemos hacer por él, para que el régimen castrista libere a los presos de conciencia. Debemos denunciar su estado de extrema gravedad para que quienes puedan promuevan incluso su salida hacia un país que le devuelva la vida, incluso en contra de su voluntad.  Es urgente hacer algo ahora, porque si no lo hacemos nos faltará una gran inteligencia cuando nos toque reconstruir nuestra patria.

Cada cual haga lo que pueda y algo más.

LOS TEATROS EN CUBA COLONIAL Y REPUBLICANA:

Teatro Albisu (1870-1918). Brindis de Salas, Esperanza Iris y el cinematógrafo Teatro Albisu (1870-1918) En diciembre de 1900 volvió Brind...