martes, 31 de mayo de 2016

LAS PELIGROSAS PERRETAS DEL “COMPAÑERO FIDEL”.

Las acusaciones de Castro contra México nada tienen que ver con la influenza.

En eso de ser implacable y desenfocar las verdaderas causas de la perreta no había quien le ganara a Fidel Castro en sus años de hombre saludable y activo. Nunca le tembló un solo músculo para ordenar un fusilamiento, un destierro, una desaparición o una multiplicación por cero; y ahora, en su ancianidad insana, dedicado a un periodismo geriátrico, con grandes dosis de Big Brother, el ex presidente cubano -o el testaferro de su firma-, no puede ser menos.

Una de las perretas más sonadas en 1959 se la produjo la carta de renuncia de Hubert Matos a su cargo de Comandante, quien argumentó que no estaba de acuerdo con el giro comunista que había tomado el Gobierno Revolucionario. Algo que por entonces era inadmisible para Castro quien juraba y perjuraba que no era comunista. Con un batacazo desproporcionado Fidel enjuició a Matos por el cargo de sublevación y le condenó a 25 años de cárcel, y de pasada desapareció al Comandante Camilo Cienfuegos, quien lejos de cumplir la orden de apresar a Hubert cometió el error de admitir, presumiblemente, las razones de la renuncia de éste.

Ese modo de atacar al adversario ocultando las causas verdaderas se convirtió en su estilo, y para leer la historia cubana de este último medio siglo es necesario buscar más allá de las palabras del “Compañero Fidel”, las que por cierto son una moneda en el aire, cargadas de lógica irracional. Este ataque contra la economía mexicana al acusar a Felipe Calderón de ocultar información acerca del brote del virus A/H1N1, no tiene sus causas en la vocación de Castro por mostrar al mundo la verdad y mucho menos en la de salvar vidas, no pueden ser estas las motivaciones de un individuo que en 1962 puso al mundo al borde de su desaparición durante la crisis de los misiles, época en la que ocultó información y estuvo a punto de utilizar armas de exterminio masivo, lo que por suerte para todos le fue impedido por John F. Kennedy y Nikita Jruchov. No puede estar motivado por su vocación de mostrar la verdad, porque desde 1959 Castro ha comandado misiones "internacionalistas" ocultas por todo el mundo y ha enviado espías y tropas cubanas a decenas de países, entre ellos Angola y Etiopía por sólo mencionar dos de los más sonados y reconocidos tardíamente por él.

Estos escritos del “Compañero Fidel”, que vienen a dar un golpe más a la economía mexicana, tienen su verdadero origen en la amistad y colaboración mostrada entre los presidentes de México y los Estados Unidos, la participación de la Marina de Guerra Mexicana en los Ejercicios Navales Unitas Oro, las Elecciones Federales que se celebrarán el próximo 5 de julio, y otros rencores que se puedan alojar en el ex presidente cubano hacia la democracia mexicana, una democracia que, por más imperfecciones demostrables que tenga, será siempre superior a la más perfecta dictadura de América.


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